El consumo del coco.

El coco es una fruta proveniente de un árbol perene (el cocotero) que permite su cosecha cada tres meses, por lo que es fácil de encontrar en cualquier época del año y son varios los nutrientes que se adquieren al degustarlo: fósforo, calcio, potasio, magnesio, vitamina E y C, ácido fólico y fibra.
Si se está cuidando la cantidad de calorías que se consumen diariamente, es necesario saber que en 100 gramos ingieres alrededor de 351 kilocalorías.
Consumir el agua de coco ayuda al control de la diabetes, al buen funcionamiento del sistema urinario, de los riñones.
Otros beneficios son el funcionamiento del tracto digestivo, el sistema nervioso y los músculos. Además, posee un suave efecto laxante.
Aunque sus nutrientes nos aportan muchos beneficios, su consumo debe ser moderado, pues también es una importante fuente de grasas saturadas, lo cual puede ocasionar un aumento del colesterol en la sangre.
La leche rica en calcio.

El contenido de minerales en la leche es muy rico. Estos minerales se suelen encontrar en forma de sales. Contiene calcio, potasio, fósforo, yodo, sodio, cloro, magnesio y zinc.
Pero de entre todos ellos destaca el calcio por su alto contenido hasta el punto que convierte a la leche (y sus derivados) en la principal fuente de este mineral imprescindible para la vida.
En la leche de vaca hay 300 mg de calcio aproximadamente por cada vaso (unos 120 mg / 100 ml de leche).
Pero además, la leche tiene ciertos compuestos como el ácido cítrico que hacen que su calcio se absorba mejor que el de otros alimentos. La vitamina D y la lactosa favorecen también la absorción del calcio a nivel intestinal. Al contrario de lo que mucha gente piensa, el calcio no se pierde al desnatar la leche.
En el proceso de desnatado, tan sólo se eliminan las grasas y las vitaminas que van disueltas en ellas (liposolubles), como la A, D y E.
Por eso es recomendable consumir productos desnatados que se hayan enriquecido con estas vitaminas.
Existen leches enriquecidas en calcio que suponen un aporte extra de calcio para mantener nuestro tejido óseo, sobre todo en aquellas personas que no toman la cantidad recomendada diaria de leche que viene a ser de alrededor de un litro (unos 1200 mg de calcio al día).
Vitamina D contra el cancer de prostata.
La vitamina D podría ser eficaz en el tratamiento de algunos pacientes con cancer de prostata.
Una dosis diaria de esa vitamina redujo a la mitad los niveles de PSA (un factor que indica la gravedad del mal) en un 20% de los enfermos.
Cinco de los 26 varones con cáncer de próstata recurrente a los que se administró una dosis diaria de vitamina D2 respondieron al tratamiento.
En dos de ellos, los niveles de PSA se redujeron en más de la mitad, en dos en entre un 25 y un 50%, y en un enfermo en menos de un 25%.
Espinacas vitaminícas
Su riqueza en hierro es bien conocida y también notoria, pero esta sabrosa verdura aporta muchos otros nutrientes que el organismo asimila mejor y que se hallan en sus hojas en mayor proporción que en otras verduras y hortalizas.
Así, una ración de 250 gramos de espinacas cubre con creces las necesidades diarias de las vitaminas A, C y ácido folíco.
Aporta asimismo una quinta parte de la vitamina E requerida al día una cuarta parte de la B1, B2, B6 y B8, así como buenas dosis de minerales como potasio, calcio, magnesio, flúor y yodo.
Y todo ello con un mínimo de calorias: solo 18 por 100 gramos. Resultan deliciosas como hoja de ensalada con frutas y quesos suaves, aliñadas con vinagre de Módena.
Alimentos para fortalecer tu piel
La pigmentación natural de la piel no es suficiente para protegerte totalmente del sol, porque los rayos solares son cada día más fuertes y dañinos. Debes usar protectores que prevengan manchas, envejecimiento prematuro, quemaduras o melanomas (cáncer de piel); esto debido a que al momento de broncearte, las radiaciones ultravioleta dañan las células de la piel y alteran la función del colágeno y de la elastina.
¿Cuánto sol puedes tomar? Depende de tu color de piel, del lugar donde lo hagas, la época del año y la hora. La piel tiene memoria, desde tu primera exposición al sol sus efectos nocivos se van acumulando. Si te expones demasiado al sol, tu piel te pasará la factura a partir de los 30 años o incluso antes, manifestando las primeras intolerancias epidérmicas.
Antes de exponerte al sol y durante el tiempo que estés de vacaciones necesitas favorecer la salud. Aquí te mostramos una lista de alimentos que debes incluir en estos días para fortalecer tu protección contra el sol:
• El agua ya que la hidratación es fundamental para el estado de la piel. En verano el cuerpo pierde más agua debido a que hay mayor sudoración.
• Los betacarotenos aceleran el bronceado, ya que favorecen la producción de melanina, la cual actúa como pantalla protectora de la piel y le da el color dorado; además la protege contra los daños causados por la radiación solar y el envejecimiento. Cómelos en zanahorias y duraznos
• Los ácidos grasos omega-3 protegen de la deshidratación. Además, actúan como agentes antiinflamatorios aliviándote de lesiones cutáneas. Obtenlos de los pescados como el arenque, el atún, el salmón y las sardinas. También de las nueces y la soya.
• La vitamina C tiene propiedades antioxidantes. Otra de sus funciones es la síntesis de colágeno, el cual forma parte de la estructura de la piel. Consúmela en frutas cítricas como la naranja, mandarina, limón y toronja.
• La vitamina E tiene también acción antioxidante y cicatrizante es básico en la reparación de las alteraciones producidas por el sol sobre la piel. Encuéntrala en el aceite de oliva en el aguacate y la yema de huevo.
• Algunas vitaminas del grupo B como la vitamina B2 (riboflavina) y la niacina intervienen también en el mantenimiento de una piel. Los alimentos que aportan vitamina B2 son la leche, el queso, los huevos, el híga¡ do, las legumbres y los vegetales.





