Relajate flotando

Por: admin 10/16/08

La sensación de ingravidez se logra gracias a la alta concentración de sal del agua de la bañera: 300 kilos de sales de Epsom o sulfato de magnesio por 600 litros de agua. El sulfato de magnesio, presente en aguas termales y valorado por sus efectos beneficiosos sobre la piel, da al agua una densidad cinco veces superior a la del mar, lo que permite flotar nada más recostarse. Al dejar de ofrecer resistencia a la fuerza de la gravedad, el cuerpo descansa y experimenta una ausencia total de peso, lo que reduce la tensión muscular y acelera la recuperación de lesiones.

Para eliminar cualquier distracción y facilitar la desconexión del exterior y del propio cuerpo, la bañera está diseñada, además, como una cámara de aislamiento sensorial. Dotada de una tapa superior, permite permanecer durante casi una hora en silencio en un espacio oscuro o, si se prefiere, iluminado tan sólo por una tenue luz roja que se controla desde el interior. La temperatura del agua se mantiene a unos 35-35.5° C. Es unas décimas menos que la del cuerpo, pero aun así se evita la sensación de frío o calor  que impediría soltarse del todo, pues el sulfato de magnesio hace sudar ligeramente. Esto compensa esa pequeña diferencia a la vez que nos ayuda a depurar.

La ausencia de estímulos externos no sólo induce a relajarse reduciendo hasta en un 90% las señales que recibe el sistema nervioso central, sino que predispone a estados de meditación y creatividad intensas. Disminuye la producción de las hormonas del estrés, la adrenalina y el cortisol, y aumenta la de endorfinas, que procuran sensación de bienestar. Baja también el ritmo cardiaco y mejora la circulación sanguínea y linfática.

Haya a quien esta situación de aislamiento le aburre o inquieta, pero dejarse llevar y aprovechar ese rato de quietud para explorar nuestro interior resulta reparador.

Informes en: wwvv.flotarium.com

Ahimsa, principo del yoga

Por: admin 10/8/08

Hace algunos años, no dejaba pasar ni un sólo día a la semana sin realizar, por lo menos, media hora de yoga. M cuerpo era mucho más flexible y por ende, me animaba a realizar posturas cada vez más complicadas.

Ahimsa, el principio de la no violencia, es el corazón del yoga. Lo debemos aplicar en cada momento de la vida, de hecho, está implícito en las ramas de ésta doctrina.

La violencia no siempre se expresa de forma física, también manifiesta con un pensamiento, con un gesto o una intención negativa.

Como dice Judith Lasater, directora de la California Yoga Association: “lo que pensamos de nosotros mismos y de otros puede ser tan poderoso como el hecho físico de dañar a esa persona”.

Ser fiel al Ahimsa te exige vigilar cómo interactúas con los demás para entonces ser capaz de observar la raíz de tus pensamientos e intenciones, señala Lasater.

Todas las ramas de yoga incluyen este principio.

Finalmente, practicar Ahimsa significa tomar responsabilidad de nuestro comportamiento nocivo y detener el daño causado por otros.

En pocas palabras, se trata de ser congruentes con los principios y actuar con claridad y amor .

11 formas de practicar Ahimsa

1. Tener un negocio ecológico.

2. Cuidarte a ti misma.

3. Procurar el elevarte a ti y a los otros y tratar de minimizar la violencia.

4. Sonreírle a quien fue grosero mientras manejabas y ser compasivo con él.

5. Ponerte en el lugar del otro.

6. Observar con atención nuestros pensamientos, intenciones y acciones.

7. No ir más allá de tus límites cuando estás haciendo una postura de yoga.

8. Practicar acciones que no sean violentas con tu cuerpo.

9. Descansar cuando tu organismo lo necesita para promover la vida.

10. Elegir alimentos saludables que te nutran y de preferencia seguir una dieta vegetariana.

11. Decir “no” a los otros cuando de verdad necesites tiempo nada más para ti.

Cervicales libres de tensión y sanas

Por: admin 10/6/08

Si tenemos en cuenta que el peso de la cabeza (aproximadamente de unos 5 kg) reposa sobre dos soportes de tan sólo 1 cm de diámetro, es decir, sobre la primera vértebra cervical, podemos imaginar qué ocurre cuando se encuentra mal apoyada sobre este pedestal. Entonces, todó su peso recae sobre los músculos del cuello y la espalda, produciendo una gran tensión que acaba originando contracturas y rigidez muscular.

LAS MALAS POSTURAS

Son precisamente las malas posturas las que acaban por desplazar la cabeza de su estado de equilibrio. En concreto, una de las que más maltrata la espalda y fuerza las vértebras cervicales consiste en acomodarse en un sofá muy mullido con un cojín colocado bajo la nuca. Aunque al principio nos sentimos muy a gusto, lo que sucede en realidad es que estamos forzando la curvatura natural de la columna vertebral. Pero también al realizar actividades como conducir, planchar, dormir, trabajar con el ordenador o mirar la televisión solemos adoptar posturas que perjudican bastante nuestras cervicales. Incluso otras aparentemente tan cotidianas como secarse vigorosamente el pelo con una toalla son capaces de desencadenar tensión en el cuello.

Para mantener una posición sana debe ser la columna y no los músculos del cuello la que sostenga la cabeza. Pero, ¿cómo recuperar la buena posición de esta zona? Es tan sencillo como colocar un libro sobre la cabeza y aguantarlo en equilibrio. Luego, sin dejarlo caer, balancearla ligeramente hacia delante, hacia atrás y de izquierda a derecha, con pequeños movimientos. A continuación, nos desplazaremos muy lentamente, nos sentaremos en una silla, nos levantaremos … todo ello sin dejar caer el libro. Realizar este ejercicio en la vida diaria es ideal para darnos cuenta de lo alejadas que suelen estar nuestras posturas de la correcta y para volver a encontrar la posición de equilibrio de las cervicales. Incluso quienes no sufran molestias también pueden realizar unos ejercicios de manera preventiva.

EL TRABAJO NO AYUDA

Los malos hábitos posturales provocan que, al final, nos duelan las cervicales. Tanto es así, que la cervicalgia constituye una de las dolencias más frecuentes en traumatología. Suele manifestarse como una molestia en la nuca que se traslada hacia la parte posterior de la cabeza y ambos hombros, y que desaparece al cambiar de postura o al acostarse. Con el tiempo puede intensificarse, los movimientos de cuello se limitan y el dolor se irradia a los brazos y manos, con hormigueos o pérdida de fuerza. También es frecuente que se acompañe de crujidos al ladear la cabeza, mareos, sensación de inestabilidad …

Y si bien antes el dolor cervical se asociaba al envejecimiento, en la actualidad se da con más frecuencia entre las personas de 35 y 65 años, edades que coinciden con la vida laboral, algo que no resulta en absoluto casual. Es más, tensión, ansiedad o una mala ergonomía en el lugar de trabajo hacen que el trastorno sea más frecuente y que su prevalencia vaya en aumento.

Algunas terapias naturales pueden ser útiles para prevenir o tratar el dolor cervical. La homeopatía se recomienda en tratamientos a largo plazo, no en crisis puntuales, mientras que la acupuntura es ideal como terapia de choque en el momento de las crisis para reducir el dolor. Relacionada con ésta encontramos la digitopuntura, que utiliza presiones precisas con las yemas de los dedos (durante 30 segundos en los mismos puntos de acupuntura), y que es capaz de aliviar las tensiones musculares y reactivar la circulación sanguínea. Por su parte, el quiromasaje y la osteopatía son eficaces para desbloquear la contractura. También podemos relajar la zona mediante la aplicación de calor (con la ducha, una bolsa de agua caliente o esterilla). Por otro lado, los expertos aconsejan ejercicios de relajación (yoga o tai-chi) pues, además de enseñar a respirar, autocontrolarse y relajarse, promueven la higiene postural.

Homeopatía contra la gripe

Por: admin 09/2/08

Tengo alrededor de 1 semana con gripe y no logro mejorarme, mi mamá me recomendo la medicina homeopatica, realmente no tenia muchas expectativas de una mejoría pero la sopresa ha sido enorme, en dos días he tenido una recuperación sorprendente.

Con la llegada del otoño vuelve tambiér la gripe. En todo el mundo se padece esta enfermedad cada año unos 3,5 millones de personas, pero esta cifra puede cambiar. Y es que la población recurre cada vez más a la homeopatía para prevenir y tratar esta enfermedad porque esta terapia presente una eficacia contrastada, además de una ausencia total de efectos secundarios. De hecho, en los últimos años el uso de la homeopatía ha crecido un 10-15%, según datos aportados por el Laboratorio Boiron.

Los antigripales homeopáticos no causal somnolencia, sequedad nasal o dolor de es tómago como ocurre con muchos medica mentas convencionales, además no tiene contraindicaciones y son compatibles con los fármacos habituales, lo que permite que los usen quienes no quieren o pueden vacunarse (pacientes polimedicados, embarazadas e incluso niños, uno de los colectivo más afectados por la gripe cada año).

Reír mejora tu salud

Por: admin 08/19/08

Un niño sano ríe un promedio de 300 veces al día; los adultos lo hacemos entre 15 y 100 veces. Así que ¡a reírte!, pues te hará más feliz y saludable.

- Al reírte pones a trabajar cerca de 400 músculos , incluídos algunos del estómago que sólo se pueden ejercítar con la risa.

- Produces más adrenalina, la cual estímula la creatividad.

- Una carcajada funciona como antidrepresivo.

- Entra el doble de oxígeno a los pulmones y hace que la piel se oxígene y se tonífique.

- Te ayuda a reducir la glucosa en la sangre y el colesterol.

- Secretas endrofinas, sedantes naturales del cerebro similares a la morfina. Por eso, actúa como un analgésico.

- Es importante aprender a reírte de tu situación. Verás que pronto saldrás de cualquier dificultad.

La rista es contagiosa, y con una carcajada puedes modificar un entorno.

¡Así que a reírte!