Tanatología, como superar una pérdida
Si a prendes a no aferra rte a las cosas y personas que te rodean, será más fácil soltarlas.
¿Podemos aprender a despedirnos sin sufrimiento de un ser querido que está muriendo? ¿Del marido que, después de una traición se ha convertido en nuestro ex? ó ¿del trabajo que perdimos sin previo aviso? ¿Podemos ganar algo con las pérdidas? Según la tanatología (disciplina que estudia el fenómeno de la muerte) es posible salir victoriosos de un duelo.
Las carencias son necesarias y crecemos a través de ellas. Se crean nuevos vínculos, llegan otras etapas, se abren puertas y maduramos. Hay que aprender a sanar las heridas que se producen cuando algo cambia, cuando el otro parte, cuando la situación se acaba, cuando ya no tenemos aquello que teníamos o creíamos tener.
SUELTA SIN MIEDO
Si aprendemos a no aferrarnos a las cosas, a las ideas, ya las personas, será más fácil decirles adiós cuando se hayan ido, o bien, cuando nos toque irnos. Tendríamos que empezar por entender que el otro es independiente, y que nuestra felicidad no depende de ningún objeto ni persona. Si entiendo que no voy a ser feliz por el coche o por ser la esposa de fulano, soltaríamos con más facilidad. Debemos entender que el tiempo juntos es prestado y hay que sacar el mejor provecho. La gente, las cosas, los momentos no son tuyos, son un regalo temporal.
CONFÍA EN LA VIDA
Al abandonar algo se elabora un proceso de duelo, sea lo que sea que hayamos dejado (una posesión o un afecto). Pasamos por un cambio que nos desestabiliza y nos obliga a aceptar una nueva realidad. Es un trabajo que implica dejar de pelearnos con la realidad, pues esta no es como quisiéramos que fuera. Debemos tener fe en que las cosas pasarán de la mejor manera. Después de una pérdida, nuestra vida comienza, de nuevo, desde un lugar distinto.
LO QUE SE GANA CUANDO SE PIERDE
Si bien cuesta trabajo soltar aquello que ya no tenemos, desligarse y darse la oportunidad de pensaren lo que sigue, implica ser un adulto sano. Haber superado esta prueba nos ayuda a enfrentar otra y dejaremos de temer a la ausencia. Así, el proceso de dolor termina por fortalecernos, y nos ayuda a aceptar la idea de que un día nosotros también dejaremos de existir.
Relajate flotando
La sensación de ingravidez se logra gracias a la alta concentración de sal del agua de la bañera: 300 kilos de sales de Epsom o sulfato de magnesio por 600 litros de agua. El sulfato de magnesio, presente en aguas termales y valorado por sus efectos beneficiosos sobre la piel, da al agua una densidad cinco veces superior a la del mar, lo que permite flotar nada más recostarse. Al dejar de ofrecer resistencia a la fuerza de la gravedad, el cuerpo descansa y experimenta una ausencia total de peso, lo que reduce la tensión muscular y acelera la recuperación de lesiones.
Para eliminar cualquier distracción y facilitar la desconexión del exterior y del propio cuerpo, la bañera está diseñada, además, como una cámara de aislamiento sensorial. Dotada de una tapa superior, permite permanecer durante casi una hora en silencio en un espacio oscuro o, si se prefiere, iluminado tan sólo por una tenue luz roja que se controla desde el interior. La temperatura del agua se mantiene a unos 35-35.5° C. Es unas décimas menos que la del cuerpo, pero aun así se evita la sensación de frío o calor que impediría soltarse del todo, pues el sulfato de magnesio hace sudar ligeramente. Esto compensa esa pequeña diferencia a la vez que nos ayuda a depurar.
La ausencia de estímulos externos no sólo induce a relajarse reduciendo hasta en un 90% las señales que recibe el sistema nervioso central, sino que predispone a estados de meditación y creatividad intensas. Disminuye la producción de las hormonas del estrés, la adrenalina y el cortisol, y aumenta la de endorfinas, que procuran sensación de bienestar. Baja también el ritmo cardiaco y mejora la circulación sanguínea y linfática.
Haya a quien esta situación de aislamiento le aburre o inquieta, pero dejarse llevar y aprovechar ese rato de quietud para explorar nuestro interior resulta reparador.
Informes en: wwvv.flotarium.com
Ahimsa, principo del yoga

Hace algunos años, no dejaba pasar ni un sólo día a la semana sin realizar, por lo menos, media hora de yoga. M cuerpo era mucho más flexible y por ende, me animaba a realizar posturas cada vez más complicadas.
Ahimsa, el principio de la no violencia, es el corazón del yoga. Lo debemos aplicar en cada momento de la vida, de hecho, está implícito en las ramas de ésta doctrina.
La violencia no siempre se expresa de forma física, también manifiesta con un pensamiento, con un gesto o una intención negativa.
Como dice Judith Lasater, directora de la California Yoga Association: “lo que pensamos de nosotros mismos y de otros puede ser tan poderoso como el hecho físico de dañar a esa persona”.
Ser fiel al Ahimsa te exige vigilar cómo interactúas con los demás para entonces ser capaz de observar la raíz de tus pensamientos e intenciones, señala Lasater.
Todas las ramas de yoga incluyen este principio.
Finalmente, practicar Ahimsa significa tomar responsabilidad de nuestro comportamiento nocivo y detener el daño causado por otros.
En pocas palabras, se trata de ser congruentes con los principios y actuar con claridad y amor .
11 formas de practicar Ahimsa
1. Tener un negocio ecológico.
2. Cuidarte a ti misma.
3. Procurar el elevarte a ti y a los otros y tratar de minimizar la violencia.
4. Sonreírle a quien fue grosero mientras manejabas y ser compasivo con él.
5. Ponerte en el lugar del otro.
6. Observar con atención nuestros pensamientos, intenciones y acciones.
7. No ir más allá de tus límites cuando estás haciendo una postura de yoga.
8. Practicar acciones que no sean violentas con tu cuerpo.
9. Descansar cuando tu organismo lo necesita para promover la vida.
10. Elegir alimentos saludables que te nutran y de preferencia seguir una dieta vegetariana.
11. Decir “no” a los otros cuando de verdad necesites tiempo nada más para ti.
Cervicales libres de tensión y sanas
Si tenemos en cuenta que el peso de la cabeza (aproximadamente de unos 5 kg) reposa sobre dos soportes de tan sólo 1 cm de diámetro, es decir, sobre la primera vértebra cervical, podemos imaginar qué ocurre cuando se encuentra mal apoyada sobre este pedestal. Entonces, todó su peso recae sobre los músculos del cuello y la espalda, produciendo una gran tensión que acaba originando contracturas y rigidez muscular.
LAS MALAS POSTURAS
Son precisamente las malas posturas las que acaban por desplazar la cabeza de su estado de equilibrio. En concreto, una de las que más maltrata la espalda y fuerza las vértebras cervicales consiste en acomodarse en un sofá muy mullido con un cojín colocado bajo la nuca. Aunque al principio nos sentimos muy a gusto, lo que sucede en realidad es que estamos forzando la curvatura natural de la columna vertebral. Pero también al realizar actividades como conducir, planchar, dormir, trabajar con el ordenador o mirar la televisión solemos adoptar posturas que perjudican bastante nuestras cervicales. Incluso otras aparentemente tan cotidianas como secarse vigorosamente el pelo con una toalla son capaces de desencadenar tensión en el cuello.
Para mantener una posición sana debe ser la columna y no los músculos del cuello la que sostenga la cabeza. Pero, ¿cómo recuperar la buena posición de esta zona? Es tan sencillo como colocar un libro sobre la cabeza y aguantarlo en equilibrio. Luego, sin dejarlo caer, balancearla ligeramente hacia delante, hacia atrás y de izquierda a derecha, con pequeños movimientos. A continuación, nos desplazaremos muy lentamente, nos sentaremos en una silla, nos levantaremos … todo ello sin dejar caer el libro. Realizar este ejercicio en la vida diaria es ideal para darnos cuenta de lo alejadas que suelen estar nuestras posturas de la correcta y para volver a encontrar la posición de equilibrio de las cervicales. Incluso quienes no sufran molestias también pueden realizar unos ejercicios de manera preventiva.
EL TRABAJO NO AYUDA
Los malos hábitos posturales provocan que, al final, nos duelan las cervicales. Tanto es así, que la cervicalgia constituye una de las dolencias más frecuentes en traumatología. Suele manifestarse como una molestia en la nuca que se traslada hacia la parte posterior de la cabeza y ambos hombros, y que desaparece al cambiar de postura o al acostarse. Con el tiempo puede intensificarse, los movimientos de cuello se limitan y el dolor se irradia a los brazos y manos, con hormigueos o pérdida de fuerza. También es frecuente que se acompañe de crujidos al ladear la cabeza, mareos, sensación de inestabilidad …
Y si bien antes el dolor cervical se asociaba al envejecimiento, en la actualidad se da con más frecuencia entre las personas de 35 y 65 años, edades que coinciden con la vida laboral, algo que no resulta en absoluto casual. Es más, tensión, ansiedad o una mala ergonomía en el lugar de trabajo hacen que el trastorno sea más frecuente y que su prevalencia vaya en aumento.
Algunas terapias naturales pueden ser útiles para prevenir o tratar el dolor cervical. La homeopatía se recomienda en tratamientos a largo plazo, no en crisis puntuales, mientras que la acupuntura es ideal como terapia de choque en el momento de las crisis para reducir el dolor. Relacionada con ésta encontramos la digitopuntura, que utiliza presiones precisas con las yemas de los dedos (durante 30 segundos en los mismos puntos de acupuntura), y que es capaz de aliviar las tensiones musculares y reactivar la circulación sanguínea. Por su parte, el quiromasaje y la osteopatía son eficaces para desbloquear la contractura. También podemos relajar la zona mediante la aplicación de calor (con la ducha, una bolsa de agua caliente o esterilla). Por otro lado, los expertos aconsejan ejercicios de relajación (yoga o tai-chi) pues, además de enseñar a respirar, autocontrolarse y relajarse, promueven la higiene postural.
Prevenir la tensión en la oficina

Para evitar los inconvenientes del trabajo sedentario es útil cultivar la conciencia corporal. Adoptar ciertos hábitos ayuda a disipar las tensiones.
MESA EN ORDEN. Procure que su mesa de trabajo esté despejada. Prepárela cada día y al terminar déjela libre de papeles u otros objetos. Haga un trabajo detrás de otro, no los deje a medias (mejor dos bien hechos y terminados, que cuatro inacabados). Disponga en la mesa imágenes agradables o alguna figura o amuleto que le inspire positivamente.
TENSAR PARA RELAJAR. Deje caer los brazos y manos aliado del cuerpo, estire los dedos en dirección a la tierra y luego relájelos. Después con las palmas paralelas al suelo, estire los brazos para soltarlos y sentir su peso. Finalmente, sacuda las manos, luego los antebrazos y todo el brazo y relaje otra vez.
EN UNA REUNIÓN. Si es larga entrecruce los dedos de las dos manos y fíjese en qué pulgar le queda delante del cuerpo. Si es el derecho, repita intentando que sea el izquierdo. Después entrecrúcelas dejando por delante el pulgar y el índice fuera del entrecruzamiento y liberando por atrás el anular y el meñique de la otra mano. Continúe hasta que todos los dedos queden libres.
RESPIRE CON TODO EL CUERPO. Entrecruce los dedos de las dos manos, sepárese un poco del respaldo de la silla y de la mesa, y cójase una pierna con las manos entrelazadas por debajo de la rodilla. Incline su tronco ligeramente hacia atrás, sin dejar que el pecho se hunda, llevando los omoplatos hacia atrás y abajo. Respire. Notará que el aire casi le llega a la pelvis sin ninguna dificultad. Goce con la respiración.
Homeopatía contra la gripe
Tengo alrededor de 1 semana con gripe y no logro mejorarme, mi mamá me recomendo la medicina homeopatica, realmente no tenia muchas expectativas de una mejoría pero la sopresa ha sido enorme, en dos días he tenido una recuperación sorprendente.
Con la llegada del otoño vuelve tambiér la gripe. En todo el mundo se padece esta enfermedad cada año unos 3,5 millones de personas, pero esta cifra puede cambiar. Y es que la población recurre cada vez más a la homeopatía para prevenir y tratar esta enfermedad porque esta terapia presente una eficacia contrastada, además de una ausencia total de efectos secundarios. De hecho, en los últimos años el uso de la homeopatía ha crecido un 10-15%, según datos aportados por el Laboratorio Boiron.
Los antigripales homeopáticos no causal somnolencia, sequedad nasal o dolor de es tómago como ocurre con muchos medica mentas convencionales, además no tiene contraindicaciones y son compatibles con los fármacos habituales, lo que permite que los usen quienes no quieren o pueden vacunarse (pacientes polimedicados, embarazadas e incluso niños, uno de los colectivo más afectados por la gripe cada año).
Reír mejora tu salud
Un niño sano ríe un promedio de 300 veces al día; los adultos lo hacemos entre 15 y 100 veces. Así que ¡a reírte!, pues te hará más feliz y saludable.
- Al reírte pones a trabajar cerca de 400 músculos , incluídos algunos del estómago que sólo se pueden ejercítar con la risa.
- Produces más adrenalina, la cual estímula la creatividad.
- Una carcajada funciona como antidrepresivo.
- Entra el doble de oxígeno a los pulmones y hace que la piel se oxígene y se tonífique.
- Te ayuda a reducir la glucosa en la sangre y el colesterol.
- Secretas endrofinas, sedantes naturales del cerebro similares a la morfina. Por eso, actúa como un analgésico.
- Es importante aprender a reírte de tu situación. Verás que pronto saldrás de cualquier dificultad.
La rista es contagiosa, y con una carcajada puedes modificar un entorno.
¡Así que a reírte!
¿Qué es el ZhiNeng QiGong?
En China existe un hospital llamado Centro HuaXia ZhiNeng QiGong de Entrenamiento y Recuperación. Se trata de un hospital que trabaja sin medicamentos y es el más grande del mundo en su género. Pero, ¿cómo curan en este lugar a los pacientes? Tal vez hayas imaginado que con alguna de las famosas ramas de la medicina tradicional china, como la acupuntura o la herbolaria, pero no, en este hospital, el objetivo es enseñar a la gente a ayudarse a sí misma. De hecho, el hospital trabaja con la política de que no hay pacientes, sino alumnos, y la gente no va a que la curen sino a aprender a curarse.
Búsqueda interior
La cultura occidental nos enseña a buscarnos en lo externo. Pretendemos encontrar la salud de nuestro cuerpo en un consultorio y en una serie de medicamentos, procuramos el desarrollo de nuestra mente en el estudio de ideas y teorías siempre y cuando no optemos por encender la televisión para “apagar el switch” del razonamiento, y buscamos la plenitud emocional en el trabajo, en nuestros familiares y amigos, o en actividades superficiales, como ir de compras, cuando no nos refugiamos en algún vicio.
Sin embargo, en otras partes del mundo existen diferentes formas de concebir la salud y el bienestar, que pueden ayudar a entendemos mejor, a encontrar nuestra propia sabiduría ya evitar
el vacío interior que nos provoca una perspectiva de vida errónea. En China, por ejemplo, existe desde hace miles de años una ciencia que estudia la forma y el grado en el que cada persona es capaz de transformarse a sí misma mediante el trabajo con su cuerpo, su mente y sus emociones. A esta ciencia le llaman QiGong y se pronuncia “chi-kung”.
¿Qué es el ZhiNeng QiGong?
La práctica del ZhiNeng QiGong consiste en ejecutar secuencias de movimientos físicos, mentales y emocionales, diseñadas tras miles de años de investigación científica. Los ejercicios, pese a ser sumamente profundos, son muy sencillos. Su ejecución no requiere de habilidades especiales. Incluso personas impedidas para mover su cuerpo pueden practicar estos ejercicios y gozar los beneficios. El 95% de la gente que lo hace obtiene beneficios comprobables en 24 días.
Para la parte física hay que hacer movimientos similares a los que hacemos al estirarnos en las mañanas. En cuanto al trabajo mental, se trata de observar diferentes partes del cuerpo hasta poder percibirlas con claridad, sin imaginar luces, colores o alguna otra cosa Respecto a la labor realizada sobre las emociones, la técnica va guiando al practicante para que logre cultivar estados emocionales que promueven su mejoría.
El cambio es de quien lo trabaja
El ZhiNeng QiGong permite corregir y fortalecer paquetes musculares específicos, flujos sanguíneos, secreciones hormonales, estímulos nerviosos, así como la forma en que se regeneran nuestras células, entre otras cosas.
Dicho así suena a magia y mucha gente, incrédula, se pregunta por qué si es tan eficaz no ha sustituido a otras formas de tratar la salud. Sin embargo, aunque ha ocurrido con muchas personas alrededor del mundo, el cambio no se ha dado a nivel masivo. Esto se debe a varias causas:
a) Aunque los alcances son extraordinarios, no toda la gente tiene el mismo talento para transformarse a sí misma, de manera que las otras opciones de medicina pueden seguir siendo necesarias.
b) Esta técnica nos hace responsables de nuestra salud, lo cual implica una confrontación que puede ser difícil de sobrellevar, así que mucha gente sólo lo toma como complemento y no como forma de vida.
c) Requiere de mucha disciplina, dedicación, trabajo y fuerza de voluntad.
d) Éste es un trabajo evolutivo, que no consiste específicamente en curar enfermedades, por lo que, a veces, cuando una persona está tratando, por ejemplo, de desaparecer un tumor o de regular sus niveles de azúcar en la sangre -padecimientos comunes-, resulta que en su proceso evolutivo hay otras prioridades, así que los cambios se dan en otras áreas, lo que provoca el desánimo de muchas personas que ven que otros ya lograron desaparecer sus tumores, y no son capaces de ver otro tipo de logros que han alcanzado.
Pese a todo, ZhiNeng QiGong ya forma parte de los programas de prevención de enfermedades y de recuperación en muchos hospitales del primer mundo. Por otro lado, cada vez hay más médicos y científicos que lo estudian, lo practican y lo recomiendan a sus pacientes.
Prolonga los beneficios de las vacaciones

¿Te da pánico volver de las vacaciones y retomar la normalidad? Pues si quieres, puedes prolongar los efectos de las vacaciones y seguir sintiéndote feliz, vital y libre como durante esos días de descanso.
La vuelta a la normalidad tras vacaciones es vivida por muchas personas de forma traumática: tristeza, apatía, falta de energía, trastornos del sueño, ansiedad y, en casos extremos, hasta depresión. Sin embargo, puedes evitarlo si te pones a trabajar para tener un pensamiento positivo, recuperar tu energía y desintoxicarte.
ESTRATEGIA PARA UN PENSAMIENTO POSITIVO
• Práctica la llamada programación neurolingüística. Consiste en programar el cerebro a través de la imaginación. Durante, al menos, los últimos días de tu descanso, dedica 10 minutos de cada jornada a imaginarte contenta e ilusionada en tu puesto de trabajo y en el resto de tu vida habitual.
• Llévate las vacaciones a casa. Cuando estés ya de vuelta, sigue realizando alguna de las actividades placenteras que hacías en vacaciones.
• Renueva tu día a día. Otra cosa que resulta útil es pensar en un listado de actividades nuevas que puedas incluir en tu vida diaria para renovarla y hacerla más placentera. Si tienes pareja o incluso hijos, puedes hacer otra lista conjunta. Hay que ser lo más realista posible porque hay que intentar respetar al máximo los proyectos establecidos.
• Crea un sistema de auto-recompensas. Piensa en obsequiarte cada día algo que te haga feliz (no se trata de que gastes una fortuna, basta con un paseo, un helado … ). Haz que premiarte diario sea sagrado. Si ves como premios los aspectos positivos de la vida, ésta te será mucho más llevadera.
• Entrégate al placer de recordar y visualizar. Recordar es volver a vivir, pues al regresar atrás con la mente, experimentamos las mismas emociones que en los momentos pasados. Por eso es recomendable, una vez sumergida de nuevo en la rutina, salir con los amigos y recordar con ellos los momentos compartidos durante las vacaciones; o ir periódicamente a restaurantes o lugares que nos evoquen el viaje que hemos hecho al extranjero. También son muy saludables las visualizaciones de momentos placenteros de las vacaciones durante 15 minutos diarios, sobre todo recién regresada. Estarás prolongado los beneficios de tus días de descanso .
RECUPERA TU ENERGíA
Todo lo que hemos dicho hasta aquí te ayudará notablemente en tu proceso particular de vuelta a la rutina. Pero aún hay más. En general, en lugar de regresar a la rutina frescos como rosas tras el descanso vacacional, como parece lo lógico, solemos hacerlo muy cansados. Y es que en vacaciones se abusa de la comida y el alcohol, y acumulamos un montón de experiencias que debemos procesar. Esto nos desequilibra energética mente. Para recuperar la energía perdida hay que poner los pies en la tierra. Por otro lado, regresando de vacaciones somos más propensos a las tensiones musculares y a las contracturas por descompensación energética. Para desarrollar la elasticidad de los músculos y centrarse son muy beneficiosos el yoga, el tai chi, el chi-kung y la meditación.
DESINTOXICATE
Por último, también es importante desintoxicar el organismo, después de haber acumulado toxinas durante las vacaciones debido al cambio de alimentación que hacemos. La recomendación es practicar ejercicios aeróbicos con el fin de sudar y depurarnos aprovechando la fruta del momento, especialmente las uvas. Te ayudará seguir durante un tiempo una nueva dieta alimentaria.
También es importante cómo comes. Hazlo masticando y saboreando bien cada alimento. Después de comer, una relajación de cinco minutos (basta con cerrar los ojos y reposar sentada) es un buen sustituto de la siesta vacacional.
Libérate de tus emociones
Las emociones más tóxicas y comunes son la ostilidad, la ansiedad, el resentimiento, la culpa, la desesperanza. Toma conciencia de ello y estaura tu conexión mente-cuerpo. (por Deepak Chopra)
Las emociones son una cosa misteriosa y, la mayoría de las veces, peligrosa. Hace treinta años, la medicina mente-cuerpo reveló al mundo la conexión que existe entre emociones y enfermedad. La llamada personalidad cáncer estuvo de moda, precedida por personalidad tipo A, ligada a los ataques de corazón tempranos. A pesar de los avances que ha habido con los medicamentos para la depresión y la ansiedad, las emociones tóxicas siguen teniendo mucho peso, al jugar su papel secreto dentro de las causas de todas las formas de enfermedad.
Las emociones más tóxicas son la hostilidad, la ansiedad, resentimiento acumulado, la culpa, la desesperanza y la presión. Lo que las hace tóxicas es que interrumpen al sistema inmune y alteran drásticamente los niveles hormonas. Los investigadores probaron hace mucho tiempo que las ratas de laboratorio criadas bajo condiciones de mucho estrés están mucho más propensas a las enfermedades ya una muerte temprana. Pero los humanos tienen mucho más control sobre los efectos tóxicos de sus sentimientos.
El ciclo de las emociones siempre regresa a la conexión ente-cuerpo. He descubierto que hay pasos definitivos que lalquier persona puede seguir para sanar su conexión cuando esto pasa, el flujo de emociones -buenas y malas vuelve a su estado saludable.
1. Aduéñate de tu emoción y responsabilízate de ella
No puedes culpar a otros de tus sentimientos, son todos tuyos.
Si te enojas por los malos conductores en la calle, la causa no está en ellos, sino en ti. Es mucho menos importante el estrés externo que la manera en que lo manejas. Las personas que se ven a ellas mismas como la fuente de sus propios sentimientos, han dado un paso importantísimo hacia su curación. En lugar de decirle a alguien: “Me haces enojar (o sentirte celosa o asustada u ofendida)”, cambia tu reacción a: “Esta situación me está causando sentimientos de enojo.” No es sólo una receta, es la verdad.
2. Céntrate en la sensación que te producen las emociones, no en su contenido.
Todas las emociones tienen resultados físicos, es por ello que nos enferman. Todos tendemos a centrarnos en el qué, quién, cuándo, dónde y por qué del sentimiento. A esto se le llama racionalización. Por fortuna, la mente no puede poner atención a dos cosas al mismo tiempo. De modo que, si dejas de pensar en qué personas te estresan y por qué, y pones atención en tu cuerpo, intentando detectar en dónde está la incomodidad, romperás el ciclo de pensamiento obsesivo que hace que una emoción tóxica continúe más allá de lo debido. No necesitas entender tus emociones, sino disipar su energía dañina.
3. Etiqueta tu emoción en dos niveles. El primer nivel es obvio: todos sabemos cuándo estamos enojados o tristes. Pero el enojo es la emoción más fácil y la tristeza no termina sólo dejándola correr. En un nivel más profundo, siempre existe una segunda emoción. Si constantemente estás atrapado en una situación que te hace sentir estresada, pregúntate qué hay detrás de la máscara de tu primera emoción. ¿Sientes que nadie te escucha? ¿Es tu enojo una máscara que tapa tu inseguridad? ¿En el fondo, te sientes asustada? Hasta que no llegues al segundo nivel, no estarás manejando la parte tóxica de tu emoción. En mi experiencia con cientos de pacientes, si ellos trazan sus sentimientos en algún lugar de su cuerpo, inevitablemente, el segundo nivel de emoción aparece en el corazón o en el estómago. Ahí es donde el pegamento emocional causa que la negatividad se pegue en ti. Como lo anterior resulta inevitable, las emociones de segundo nivel son recurrentes; la gente ha cargado resentimientos o ansiedad a lo largo de su vida, ése es su drama personal. Cuando observes que tus patrones han estado contigo por un largo tiempo, es más fácil ver que éstos no le pertenecen a aquellos a quienes echas la culpa, sino a ti mismo.
4. Expresa todas tus emociones, sin excepción, pero hazlo a través de una válvula de escape sana. Las emociones siempre quieren moverse; sin embargo, su flujo natural es interrumpido por la negación y la represión y se quedan guardadas dentro de ti. Muchas personas han probado que llevar un diario de sentimientos es muy útil, ya que nadie vive en un ambiente en donde las emociones pueden ser expresadas libremente. De cualquier forma, no dirijas tu emoción a cualquier persona. Si te sientes terriblemente lastimado o maltratado por alguien, escribe cada detalle de ese sentimiento en una carta. No dejes fuera ningún pedazo de resentimiento, odio, envidia o dolor. Edita tu carta al día siguiente para asegurarte que está completa y tírala a la basura. Necesitas expresar tus emociones hacia ti primero, no hacia los otros.
5. Libera tus emociones de un modo significativo. En otras palabras, no las dejes pasar simplemente. Tu cuerpo quiere saber cuándo estás conciente de tus sentimientos. Habla con él; dile que vas a lidiar con un repentino arranque de negatividad, aunque tengas que posponer tu reacción para después, y cumple tu promesa. Si necesitas salir a caminar para tener tiempo para ti solo o debes tomarte unos momentos para descargarlo en privado, hazlo. Lo importante es que descubras tu propio proceso o ritual para liberar una emoción. Algunas opciones pueden ser realizar un ejercicio vigoroso, recibir un masaje, reír, respirar profundamente … el rango de posibilidades es muy amplio.
6. Comparte tu proceso con un ser amado. Este es un paso crucial que convierte todas tus emociones en positivas. En cuanto encuentres la lección que tu negatividad quiere darte, se convierte en una fuerza positiva. Tal vez sientes en el fondo que el enojo simepre es malo o que la culpa no debe ser enfrentada. En tu sistema de creencias el que convierte estas emociones en “malas” y, de esta manera, en tóxicas. Comparte esto con tu esposo o amigo más cercano. Déjalos conocer tu proceso y te darás cuenta de que la negatividad comienza a desengancharse mucho más rápido.
7. Celebra contigo. Cuando has dado un paso hacia sanar una emoción tóxica, vas también un paso adelante hacia tu libertad personal. En lugar de que las emociones te usen a ti, estás aprendiendo a usarlas. Ésa es la causa de la celebración y no debes obviar el significado de esa victoria. La naturaleza aborrece el vacío. Cuando dejes salir la negatividad, felicítate y permite que el orgullo sano, la satisfacción y la autoestima llenen ese vacío. Has restaurado la conexión mente-cuerpo, ahora permite que fluyan cosas buenas a través de ella. Esto es tan importante como deshacerte de las cosas malas. Cuando puedas ver que tus emociones son la mejor parte de tu ser, te habrás convertido en un verdadera sanadora de ti misma.





