Como descansar mejor mientras duermes

El sueño es parte de tu día, si éste es deficiente, tu capacidad de concentración será mínima.
Más allá de lo que aparenta, durante el sueño hay mucha actividad; por ejemplo, el organismo libera proteínas y hormonas como la del crecimiento. Asimismo, apuntala la memoria y lo que diario aprendes.
Al momento del descanso nocturno, el cuerpo cruza, a grandes razgos, por cuatro etapas de sueño, cada una de ellas con una función y que en su conjunto forman un ciclo de 120 minutos, mismo que se repite una y otra vez hasta que se despierta.
En general, se recomienda dormir entre siete y ocho horas, pero además de la cantidad es importante su calidad, en caso contrario, durante tu actividad cotidiana te sentirás fatigado y falto de concentración.
Evítalo con estos consejos que te traemos.
1. No te vayas “activado” a la cama
Sustancias como café, refresco de cola o tabaco son estimulantes del sistema nervioso central y alejan al sueño. No las consumas cuando menos 90 minutos antes de tu hora acostumbrada para dormir.
2. Sigue el sol
El cerebro está programado para activarse con la luz. Empera, no distingue si es natural o artificial. Al anochecer disminuye la intensidad de la iluminación en tu hogar con la que preparas a tu cuerpo para dormir.
3. No veas la televisión
Contrariamente a lo que piensa si te expones a la luminosidad de la pantalla (incluída la computadora) antes de dormir, tu cerebro envía la señal que es de día y se te dificultará conciliar el sueño.
4. Evita el ejercicio
Pensar que dormirás mejor al terminar una extenuante rutina es erróneo, pues ante ello, el cuerpo libera sustancias para mantenerlo en vigilia y listo para la acción.
5. La cama es para dormir y conductas sexuales
Si la utilizas en otras actividades tu cuerpo se condicionan para que al estar en ella permanezca activo.
6. Relájate
Técnicas de respiración y movimientos suaves, como los de yoga, son buenos métodos para dejar fuera de la cama tensiones laborales y estrés.
Tips para dormir mejor:
- Si bien en el mercado existen colchones con distintos materiales y durezas, el ideal siempre será aquel en que te sientas cómodo.
- Una temperatura que ronde los 23ºC es la más adecuada para una recámara.
- Mantener ventilado el lugar donde duermes es importante, sin embargo, procura que no se formen corrientes de aire.
Transtornos del sueño
Cuando dormimos, nuestro organismo lleva a cabo el reforzamiento, la regeneración y la producción adecuada de hormonas, como la del crecimiento. El desarrollo físico de nuestro cuerpo tiene lugar mientras dormimos; los procesos cognoscitivos, funciones mentales superiores, se depuran mediante el sueño. No aprenderíamos ni consolidaríamos lo aprendido durante el día o desecharíamos aquella información irrelevante si no fuera por la etapa del sueño profundo.
Por otro lado, se sabe que la relación dormir bien más una alimentación adecuada da por resultado que el peso se mantenga, pues mientras dormimos, la leptina, hormona de la saciedad, se produce de manera efectiva.
¿No dormir es una enfermedad?
Si no descansas de manera adecuada o no puedes dormir bien, no sólo puedes enfermar de manera frecuente, sino que te sentirás más lenta física y mentalmente durante el día.
No dormir ni conciliar el sueño de manera repetitiva es una enfermedad en sí misma que engloba los llamados trastornos del sueño.
Hipersomnia. Quedarse dormidos durante el día, sin desearlo. Común en adolescentes y adultos.
Insomnio. A finales de la adolescencia y, particularmente en el adulto joven. Tiene 20 causas probables, más comúnmente el INSOMNIO PRIMARIO: ninguna situación física lo determina (ronquido y/o trastorno de síndrome de movimientos periódicos de extremidades).
Roncar, amnea o somnolencia excesiva.
Dificultad para dormir, insomnio. Trastornos ligados al desarrollo de las culturas, de la humanidad.
Muerte súbita e infantil. Trastorno respiratorio que ocurre durante el sueño en el recién nacido.
Sonambulismo. Frecuente en edad preescolar, terrores nocturnos, pesadillas.
El insomnio y lo somnolencia excesivo son los trastornos que más se atienden en las Clínicas del Sueño. Son los más frecuentes y de mayor prevalencia o nivel mundial.





