Estrabismo infantil.

Muchos bebés tienen tendencia a torcer los ojos cuando cuentan con muy pocos meses de vida. Es algo muy común y que no tiene por qué mantenerse en el tiempo, lo que se conoce como estrabismo transitorio. Sin embargo, también existen muchos casos en los que los niños mantienen ese estrabismo a medida que van creciendo.
Lo habitual es que si los ojos no están alineados en la misma dirección, este problema se solucione cuando el pequeño cumpla aproximadamente los seis meses.
También puede parecer que el niño sufre estrabismo aunque en realidad lo que sucede es que tiene los ojos excesivamente separados y la nariz es muy pequeñita.
Para diferenciar el estrabismo infantil transitorio de cualquier otro problema, debemos tener en cuenta que el ojo siempre se gira hacia dentro o hacia fuera, nunca hacia arriba o hacia abajo.
En el caso de que el pequeño tuerza los ojos, la recomendación es la de acudir a un especialista que pueda valorar la situación del pequeño. Para realizar este diagnóstico, lo más habitual es la realización de dos pruebas:
- La primera se trata del reflejo luminoso. Se coloca a una distancia de 40 centímetros del ojo del niño una luz. Si el pequeño padece estrabismo infantil, los reflejos no serán equilibrados.
- La segunda, la del ojo cubierto-descubierto, en la que el pequeño tendrá que fijar su mirada en un objeto a la misma distancia que en la prueba anterior, unos 40 centímetros. Se cubrirá uno de los ojos con la mano y se analizará la reacción que se produzca en el otro. Si éste muda de posición, el diagnóstico será que el niño padece estrabismo. Si al dejar destapado el ojo, el niño necesita moverlo para enfocar, padecerá estrabismo en este ojo. La prueba no es recomendable realizarla antes de los 2 ó 3 años ya que es necesario que el pequeño colabore para llevarla a cabo.
El tratamiento
En principio, el tratamiento es bastante sencillo, ya que sólo consiste en tapar el ojo sano con un parche para que de esa forma se obligue a usar el otro, junto a una serie de ejercicios que desarrollarán la musculatura del ojo y evitarán el ojo vago o la ambliopía.
Si con este tratamiento no se consigue nada, lo siguiente será hacer uso de la cirugía. En cualquier caso, siempre será el profesional el que deba determinar el diagnóstico y tratamiento más adecuado.
¿Qué es el síndrome de déficit de la naturaleza?

Este trastorno hace referencia a una serie de patologías que afectan con mayor intensidad a los niños del siglo XXI debido, según los defensores de esta teorá, a que pasan demasiado tiempo encerrados en casa. Ya no se bañan en ríos, no corren por los bosques y apenas realizan actividades al aire libre que les permitan asumir riesgos y enfrentarse a las dificultades.
La falta de contacto con la naturaleza aumenta la tendencia a sufrir desórdenes alimenticios como la obesidad y anímicos como el estres y la depresión.
Estudios realizados han demostrado que los chicos que juegan habitualmente en espacios naturales son más creaticos y solidarios que los que cren en un ambiente urbano, donde viven demasiado controlados y protegidos por los mayores.
Además, tienen menos ansiedad, se concentran mejor y saben encontrar soluciones mas imagiativas a los problemas.
Otras investigaciones apuntan a que los niños con Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH) mejoran sus síntomas cuando se relacionan en un entorno natural.
Diarrea en Niños

La mayoría de los casos de diarrea en niños son causados por virus, duran poco y se resuelven espontáneamente. Los bebés y niños pequeños (menores de 3 años) se pueden deshidratar rápidamente, de manera que se los debe vigilar con mucho cuidado. Se debe consultar con el pediatra si:
- Un recién nacido (menor de 3 meses) tiene diarrea
- La diarrea persiste en bebés mayores o en niños durante dos días o más
- La diarrea contiene sangre
Se recomienda asegurarse de que el niño esté recibiendo suficiente cantidad de líquidos. Con frecuencia, el pediatra recomendará líquidos que contengan electrolitos, para lo cual se aconseja seguir las instrucciones del médico. En caso de que la madre esté lactando, probablemente le recomendará seguirlo haciendo, en lo posible además el niño de suministrar líquidos adicionales.
Se debe consultar con el pediatra si hay señales de deshidratación. Si el bebé desarrolla señales de deshidratación moderada o severa, debe ser examinado de inmediato.
Señales de deshidratación leve:
- Resequedad en los ojos y llanto con pocas lágrimas o ausencia de éstas
- Boca ligeramente reseca
- Menos pañales mojados de lo usual
- Bebé menos activo de lo usual o irritable
Señales de deshidratación moderada:
- Ojos de apariencia hundida
- Pereza o letargo
- La piel se siente reseca y con pérdida de elasticidad
- Señales de deshidratación severa:
- Fontanela (punto blando en la parte superior de la cabeza) hundida en bebés
- Ausencia de gasto urinario durante 6 horas
- Cuando se pinza la piel entre los dedos, ésta no logra regresar rápido a su forma original
- Se presenta mucho letargo y posiblemente pérdida del conocimiento
Preparar la llegada de un niño adoptado.

- La primera premisa para que la adaptación sea un éxito es aceptar al niño o niña tal y como es. Para ello es aconsejable dejar de lado las expectativas generadas para evitar así cualquier atisbo de frustración o decepción.
- No desarrolle ideas preconcebidas sobre el período de ajuste familiar tras la llegada del pequeño. No olvide que es una etapa de transición, en la que todos los miembros de la familia, y no sólo el menor adoptado, se ven involucrados.
- Conviene evaluar la situación de la persona adoptada desde todos los ámbitos posibles de su desarrollo: físico, psicológico y madurativo, cognitivo e intelectual, y social.
- Es muy importante conocer los antecedentes, acontecimientos, daños, traumas y vivencias del niño y de la niña adoptada porque repercuten en su personalidad, en sus comportamientos, carácter, forma de percibir la realidad, desarrollo y en la convivencia familiar. Estar al tanto de estos antecedentes permitirá entender y trabajar con mayores garantías de buenos resultados sus secuelas, retrasos y trastornos.
- Antes de la llegada del pequeño, es conveniente que los padres obtengan información sobre sus preferencias para poder preparar su futura habitación, elegir los juguetes y la ropa a su gusto.
Linfoma de Hodgkin infantil

Es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en el sistema linfático y afecta a niños y niñas entre 5 y 14 años de edad, siendo más común en los hombres que en las mujeres.
Existen dos tipos de linfoma de Hodgkin infantil:
- El Linfoma de Hodgkin clásico, que a su vez se divide en cuatro tipos de linfomas dependiendo de la apariencia que tengan las células cancerosas.
- El Linfoma de Hodgkin nodular con predominio de linfocitos.
Entre los factores de riesgo, está el tener una infección por el virus Epstein-Barr y el tener algún hermano o hermana con la misma enfermedad.
Entre los síntomas o signos están: inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos, fiebre, comezón en la piel con presencia de ronchas, sudoración nocturna excesiva y pérdida de peso sin motivo aparente.
Para establecer el diagnóstico, se realizan
- Análisis de sangre con recuento completo de glóbulos rojos, blancos y plaquetas, además de una medición de la hemoglobina, química sanguínea y tasa de sedimentación.
- Biopsia de los ganglios linfáticos,.
- Radiografías de tórax.
- Tomografía computarizada.
- Exploración con galio (material radiactivo) que se deposita en as partes del cuerpo en donde las células se multiplican rápidamente.
- Exploración ósea con material radiactivo inyectado que se acumula en los huesos.
- Immunofenotipificación: Prueba para analizar bajo el microscopio una muestra de sangre o de médula ósea, a fin de determinar el tipo de linfocitos malignos (cancerosos) que ocasionan el linfoma.
El pronóstico, por lo general en niños y adolescentes es bueno.
El tratamiento depende de la edad, el estado de avance del cáncer, el tamaño del tumor y su respuesta de reducción ante el tratamiento inicial y las características de las células cancerosas. También depende del riesgo de efectos secundarios a largo plazo.
Invaginación intestinal

La invaginación intestinal es una enfermedad grave que afecta sobre todo a niños. La invaginación intestinal o intususcepción es una enfermedad muy grave porque pone en riesgo la vida si no se detecta y trata oportunamente.
Es la causa más común de obstrucción intestinal en niños por lo general de entre dos meses y seis años de edad y afecta mucho más a los niños que a las niñas y parece tener una mayor incidencia en la primavera y otoño.
Aunque son raros los casos, se puede presentar también en recién nacidos, niños mayores, adolescentes y adultos.
Este problema se presenta cuando una porción del intestino se pliega y penetra en otro segmento, causando una obstrucción que impide el paso de los alimentos que están siendo digeridos en el intestino.
El problema grave es que al juntarse las paredes de las dos porciones del intestino “plegadas sobre sí mismas” ejercen presión entre ellas, lo que ocasiona fuertes dolores, irritación e interrupción de la irrigación sanguínea, lo que puede ocasionar graves daños al intestino por infección o muerte del tejido.
Si la invaginación intestinal no es atendida oportuna y adecuadamente también puede provocar hemorragias internas y una peritonitis que es una infección abdominal severa.
Se desconoce que la puede ocasionar, pero entre los factores de riesgo, se han identificado los siguientes:
- Ocurre con más frecuencia en niños que tienen familiares directos que también la han padecido.
- Que padecen fibrosis quística y además están deshidratados.
- Cuando se tienen tumores o masas abdominales o intestinales.
- Cuando se padece gastroenteritis infecciosa.
- Cuando se padece infección en el sistema respiratorio incluyendo infección por adenovirus.
- Cuando han sido sometidos a quimioterapia contra el cáncer.
El chupete de los niños

Los niños, cuando se chupan el dedo o usan de manera habitual chupete o biberón, no ejercitan todos los músculos de la cavidad oral. Esto impide que no desarrollen completamente la capacidad para el habla. Por el contrario, durante la lactancia materna, el bebé ejercita todos los músculos de la boca, cara y la lengua, y logra una mejor capacidad de habla.
Estudios anteriores ya habían revelado que el amamantamiento es beneficioso en el desarrollo de la respiración coordinada, el acto de tragar y la articulación del habla.
Aunque los científicos apuntan que los resultados del estudio proporcionan más evidencias sobre los beneficios de una duración mayor de la lactancia en los bebés, advierten de que los resultados deberían ser interpretados con precaución porque se trata de datos observacionales.
¿En qué idioma lloran los bebés?

Desde sus primeros días de vida, los bebés lloran en francés, inglés o español, ya que el llanto de los recién nacidos lleva la impronta del idioma de sus padres
El descubrimiento, publicado en la edición digital de Current Biology, sugiere que los bebés captan elementos de lo que será su idioma materno ya en el vientre de su madre, mucho antes de sus primeros balbuceos.
El hallazgo más espectacular de este estudio es que los neonatos humanos no sólo son capaces de reproducir distintos tonos cuando lloran, sino que prefieren las pautas sonoras típicas del idioma que han oído durante su vida fetal, en el último trimestre de gestación.
Contrariamente a lo que indican las interpretaciones más ortodoxas, estos datos subrayan la importancia del llanto para el futuro desarrollo del lenguaje.
Infancia obesa

La generación actual de niños puede ser la primera de la historia que, en tiempos de paz, viva menos que la de sus progenitores por culpa de la obesidad. A causa de este trastorno, los niños de EE.UU. pueden perder de dos a cinco años de esperanza de vida, como consecuencia de un riesgo aumentado de cáncer o enfermedad coronaria. Las proyecciones estadísticas de la esperanza de vida o longevidad tienen una importante carga política, ya que sus consecuencias son obvias sobre la seguridad social, los planes de pensiones, los seguros sanitarios y los costes de la asistencia médica.
La alerta de los expertos estadounidenses, además, tiene una clara incumbencia por estos pagos, puesto que España es el tercer país desarrollado con mayor tasa de menores con exceso de peso (15%), tras EE.UU. y el Reino Unido. La situación es aún peor si se tiene en cuenta que se ha duplicado en los últimos diez años.
¿Sabes cómo come tu hijo?

El apetito de los niños depende de la edad y nivel de actividad por lo tanto, es posible que coma menos un día y más al siguiente.
No olvides que es importante darnos el tiempo de prepararles a nuestros hijos un buen refrigerio, antes de darles dinero para que compren productos chatarra y golosinas.
Según la experta, esta opción ha llevado mucho a la obesidad infantil en nuestro país debido a que los niños no tienen los conocimientos ni los alimentos adecuados al alcance en las cooperativas del colegio y este factor desafortunadamente hace que los infantes compren los alimentos que realmente no les convienen ni los nutren.
Vale la pena invertir el tiempo y el esfuerzo en el desayuno y refrigerio (lunch) de los niños, porque de eso va a depender su desarrollo biológico, psicológico y neurológico en estos primeros años de vida.





