Tablas de crecimiento

¿Qué son las tablas de crecimiento?
Las tablas de crecimiento son medidas estándar que permiten valorar y comparar el crecimiento del niño en relación con valores establecidos.
Los valores de referencia deberán de ser para la comunidad en las que el niño ha nacido y a la cual pertenece (en la que se ha desarrollado).
¿Qué se valora en las tablas de crecimiento?
Con las tablas de crecimiento se valora y gráfica el peso y talla, así como otras medidas, tales como es el perímetro toráxico, cefálico (cabeza), etc.
Una vez obtenidas las medidas del niño se comparan con medidas que se consideran normales para niños de la misma edad, sexo y raza. Los resultados se interpretan como “percentiles” de promedio.
El percentil es el número en que está situado el niño entre 100 niños similares de edad. Si un niño tiene una estatura en el percentil 50, significa que alrededor del 50% de los niños de la misma edad y sexo son más altos y el otro 50% de los niños son más bajos en estatura.
Técnica
La técnica para llevar a cabo las mediciones varia dependiendo de la edad del niño, si éste es menor de tres años se tomarán con el niño en decúbito dorsal (acostado). Cuando es mayor de tres años el niño permanecerá de pie.
El perímetro de la cabeza se mide con una cinta métrica firmemente alrededor de la cabeza por encima de las cejas, hasta la parte posterior del cráneo. Esta medición se realiza hasta los 18 meses de edad. En los lactantes se utilizan básculas especiales que también permiten medir la talla, o puede ser pesado junto con la madre restando posteriormente el peso de ésta.
Cuando el niño coopera se utilizará una báscula con estadímetro para medir la talla.
¿Para que sirve?
El graficar el crecimiento sirve para evaluar problemas existentes o prevenir los que puedan estar ocurriendo sin síntomas.
Un crecimiento anormal del perímetro de la cabeza puede hacer pensar al médico sobre la posible aparición de una hidrocefalia, un tumor cerebral, etc. También el hecho de que el crecimiento se detenga nos puede indicar posibles malformaciones cerebrales, fusión temprana de las suturas u otros problemas.
En cuanto al crecimiento lento de talla y peso, nos puede estar indicando un problema en el desarrollo por mala nutrición o la presencia de enfermedades subyacentes.
Nunca hay que perder de vista, el comparar el percentil con la genética del niño, ya que si los padres son bajos de estatura el niño puede tener un percentil bajo. Lo cual no indica necesariamente enfermedad.
Cómo actuar si el niño tiene una reacción alérgica

Los casos de alergia o hipersensibilidad a determinadas sustancias se han multiplicado en los últimos años. No hay ningún método para prevenir una reacción alérgica en un niño, pero puede atenuarse con ciertas medidas. Descubre cómo actuar si sospechas que tu hijo está teniendo una reacción alérgica.
Alergia a medicamentos
- Ante la sospecha de alergia a un medicamento, se debe suspender el tratamiento.
- Si es un antibiótico, hay que conocer el nombre del principio activo (por ejemplo, amoxicilina), ya que este puede tener distintos nombres comerciales (por ejemplo, Clamoxyl, Augmentine…).
- Si el niño necesita un tratamiento con antibióticos, el médico buscará un principio activo que no le perjudique (por ejemplo, eritromicina), que se administrará por vía oral, nunca en inyección.
- Si se confirma con pruebas que el niño es alérgico, debe llevar una medalla colgada al cuello donde se indique su condición.
Alergia respiratoria
- No tener perros o gatos, ni permitir que entren en casa.
- No acampar o comer en lugares donde pueda haber mosquitos.
- En primavera, disminuir las actividades al aire libre desde las 7 h a 10 h y de 17 h a 22 h, cuando la concentración de polen es más elevada.
- Viajar con las ventanillas del coche cerradas.
- Limpiar con aspiradora (no con escoba), no usar alfombras, no dejar peluches ni libros en el dormitorio del niño.
Alergia alimentaria
- Evitar el alimento sospechoso de causar alergia.
- Leer detenidamente las etiquetas de los productos.
- Cambiar la leche de vaca por leche sin lactosa o de proteínas hidrolizadas. Si el bebé toma pecho, a veces es necesario que la madre no tome leche de vaca ni derivados.
- Retrasar la introducción de otros alimentos alergénicos: pescados (hasta el año), huevos (hasta el primer cumpleaños), legumbres (hasta el año) y frutos secos ( hasta los tres años).
Accidente cerebrovascular en niños

Los accidentes cerebrovasculares pueden afectar también a los niños cuando existen complicaciones médicas en: infecciones intracraneales, lesiones cerebrales, malformaciones vasculares o enfermedades vasculares oclusivas o trastornos genéticos como: anemia falciforme, esclerosis tuberosa y Síndrome de Marfan.
Entre las manifestaciones o síntomas de un accidente cerebrovascular en los niños están:
- Convulsiones.
- Disartria o pérdida repentina del habla.
- Pérdida de la expresión facial del lenguaje expresivo.
- Pemiparesia o debilidad de un lado del cuerpo.
- Hemiplejia o parálisis de un lado del cuerpo.
- Dolor de cabeza.
- Fiebre.
En el caso de los accidentes cerebrovasculares en niños, estos tienen mayores posibilidades de recuperación que los adultos, debido, principalmente a la plasticidad de su cerebro que es todavía inmaduro y a la capacidad de adaptarse y responder mejor a los tratamientos y enfermedades.
Protege a tu hijo de la diarrea y el vómito

Una de las enfermedades más frecuentes en los niños son las diarreas y el vómito, las cuales pueden ser provocadas por diversos factores, como virus, bacterias, parásitos y alimentos difíciles de digerir, por ejemplo los dulces, entre otras causas.
Aunque estos males, por lo regular, no duran mucho, los padres deben estar al pendiente de que el niño no se deshidrate, ya que se puede convertir en un peligro para él, porque existe la posibilidad de que pierda muchos líquidos. Si esto llegara a ocurrir, lo conveniente es llevarlo de manera inmediata con el doctor, porque lo más seguro es que necesite que le den líquidos intravenosos para reemplazar los que ha perdido.
También es recomendable que se le den al menor líquidos en abundancia, si son mayores de dos años se les puede dar jugo de manzana, caldo de pollo o té, y si son menores de dos años, es conveniente preguntarle al médico si es apropiado darle suero oral, el cual contiene una mezcla apropiada de sal, azúcar, potasio y otros elementos que ayudan a reemplazar los líquidos.
¿Pero cómo pueden darse cuenta los padres que su hijo está deshidratado? Estos son algunos de los síntomas que hay que vigilar:
- Irritabilidad.
- Falta de apetito.
- Disminución en la orina y de color oscuro.
- Frecuencia cardiaca acelerada.
- Boca seca.
- Ojos hundidos.
- Al llorar no le salen lágrimas.
En menores de seis meses:
- Fiebre de más 38°C.
- Vómito constante.
- Evacuaciones con sangre y moco.
- Disminución en la frecuencia de orina.
- Desánimo.
En los niños no es recomendable dar ningún tipo de medicamento, al menos de que la diarrea sea infecciosa y para ello es recomendable acudir con el médico a fin de que prescriba el tratamiento a seguir. Es necesario un producto que no sólo detenga la diarrea, sino que dé solución al problema, como es el caso de Eskapar, que contiene Nifuroxazida, que ayuda a controlar de manera rápida y eficaz la sintomatología dentro de las primeras 24 horas, además de que su administración es vía oral y tiene un bajo costo.
Es importante señalar que ante los primeros síntomas se debe acudir al médico para aplicar el tratamiento conveniente y evitar en lo posible los remedios caseros y la automedicación, ya que una diarrea mal atendida puede traer consecuencias serias, sobre todo en los niños menores de cinco años, quienes pueden sufrir deshidratación severa.
Cabe destacar que se puede prevenir que los niños padezcan este tipo de enfermedades si el niño come una dieta balanceada y evitando dulces en exceso, así como el desechar los pañales sucios apropiadamente y lavándose las manos después de cambiar un pañal o después de ir al baño.
Autismo, ausencia de la realidad

El autismo es una enfermedad mental que se manifiesta principalmente en los tres primeros años de vida y en ocasiones desde el nacimiento, afecta más a los niños que a las niñas de todos los lugares, razas y niveles socio económicos y se manifiesta durante toda la vida.
En ocasiones el autismo se desarrolla en niños que parecen normales y que después sufren alguna regresión inexplicable.
Esta enfermedad que es incapacitante, se caracteriza por un crecimiento intelectual irregular y la dificultad o ausencia para establecer relaciones sociales y habilidades para la comunicación y va acompañado de rituales compulsivos persistentes, desajustes severos o ausencia del lenguaje y resistencia al cambio.
En este desorden existe un marcado rechazo hacia buscar o aceptar el contacto físico con otras personas y una gran insistencia en realizar las actividades de rutina.
Los autistas, con frecuencia realizan movimientos corporales repetitivos y el cambio más insignificante en su ambiente físico o en sus rutinas puede provocarles cólera o ansiedad extremas.
Algunos imitan sonidos o desarrollan patrones de lenguaje comprensibles y otros son mudos. Muchos sufren ataques convulsivos.
Se desconoce bien la causa de su origen, ya que algunos investigadores piensan que puede ser por factores genéticos, ambientales como son los virus o químicos, anormalidades en algunas regiones cerebrales en las que las neuronas parecen ser más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas sebdesarrolladas. Otros estudios refieren a anormalidades en la serotonina y en algunos casos se ha asociado con rubéola congénita, trastornos metabólicos hereditarios, encefalitis y/o meningitis.
En una minoría de casos, desórdenes como el síndrome del X frágil, la esclerosis tuberosa y la fenilcetonuria no tratada adecuadamente, pueden causar un comportamiento autista. Otros desórdenes, como el síndrome de Tourette y el déficit de la atención, a menudo ocurren con el autismo pero no lo causan.
Debido a razones desconocidas, entre el 20 y 30% de personas con autismo desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta.
Estrabismo infantil.

Muchos bebés tienen tendencia a torcer los ojos cuando cuentan con muy pocos meses de vida. Es algo muy común y que no tiene por qué mantenerse en el tiempo, lo que se conoce como estrabismo transitorio. Sin embargo, también existen muchos casos en los que los niños mantienen ese estrabismo a medida que van creciendo.
Lo habitual es que si los ojos no están alineados en la misma dirección, este problema se solucione cuando el pequeño cumpla aproximadamente los seis meses.
También puede parecer que el niño sufre estrabismo aunque en realidad lo que sucede es que tiene los ojos excesivamente separados y la nariz es muy pequeñita.
Para diferenciar el estrabismo infantil transitorio de cualquier otro problema, debemos tener en cuenta que el ojo siempre se gira hacia dentro o hacia fuera, nunca hacia arriba o hacia abajo.
En el caso de que el pequeño tuerza los ojos, la recomendación es la de acudir a un especialista que pueda valorar la situación del pequeño. Para realizar este diagnóstico, lo más habitual es la realización de dos pruebas:
- La primera se trata del reflejo luminoso. Se coloca a una distancia de 40 centímetros del ojo del niño una luz. Si el pequeño padece estrabismo infantil, los reflejos no serán equilibrados.
- La segunda, la del ojo cubierto-descubierto, en la que el pequeño tendrá que fijar su mirada en un objeto a la misma distancia que en la prueba anterior, unos 40 centímetros. Se cubrirá uno de los ojos con la mano y se analizará la reacción que se produzca en el otro. Si éste muda de posición, el diagnóstico será que el niño padece estrabismo. Si al dejar destapado el ojo, el niño necesita moverlo para enfocar, padecerá estrabismo en este ojo. La prueba no es recomendable realizarla antes de los 2 ó 3 años ya que es necesario que el pequeño colabore para llevarla a cabo.
El tratamiento
En principio, el tratamiento es bastante sencillo, ya que sólo consiste en tapar el ojo sano con un parche para que de esa forma se obligue a usar el otro, junto a una serie de ejercicios que desarrollarán la musculatura del ojo y evitarán el ojo vago o la ambliopía.
Si con este tratamiento no se consigue nada, lo siguiente será hacer uso de la cirugía. En cualquier caso, siempre será el profesional el que deba determinar el diagnóstico y tratamiento más adecuado.
¿Qué es el síndrome de déficit de la naturaleza?

Este trastorno hace referencia a una serie de patologías que afectan con mayor intensidad a los niños del siglo XXI debido, según los defensores de esta teorá, a que pasan demasiado tiempo encerrados en casa. Ya no se bañan en ríos, no corren por los bosques y apenas realizan actividades al aire libre que les permitan asumir riesgos y enfrentarse a las dificultades.
La falta de contacto con la naturaleza aumenta la tendencia a sufrir desórdenes alimenticios como la obesidad y anímicos como el estres y la depresión.
Estudios realizados han demostrado que los chicos que juegan habitualmente en espacios naturales son más creaticos y solidarios que los que cren en un ambiente urbano, donde viven demasiado controlados y protegidos por los mayores.
Además, tienen menos ansiedad, se concentran mejor y saben encontrar soluciones mas imagiativas a los problemas.
Otras investigaciones apuntan a que los niños con Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH) mejoran sus síntomas cuando se relacionan en un entorno natural.
Diarrea en Niños

La mayoría de los casos de diarrea en niños son causados por virus, duran poco y se resuelven espontáneamente. Los bebés y niños pequeños (menores de 3 años) se pueden deshidratar rápidamente, de manera que se los debe vigilar con mucho cuidado. Se debe consultar con el pediatra si:
- Un recién nacido (menor de 3 meses) tiene diarrea
- La diarrea persiste en bebés mayores o en niños durante dos días o más
- La diarrea contiene sangre
Se recomienda asegurarse de que el niño esté recibiendo suficiente cantidad de líquidos. Con frecuencia, el pediatra recomendará líquidos que contengan electrolitos, para lo cual se aconseja seguir las instrucciones del médico. En caso de que la madre esté lactando, probablemente le recomendará seguirlo haciendo, en lo posible además el niño de suministrar líquidos adicionales.
Se debe consultar con el pediatra si hay señales de deshidratación. Si el bebé desarrolla señales de deshidratación moderada o severa, debe ser examinado de inmediato.
Señales de deshidratación leve:
- Resequedad en los ojos y llanto con pocas lágrimas o ausencia de éstas
- Boca ligeramente reseca
- Menos pañales mojados de lo usual
- Bebé menos activo de lo usual o irritable
Señales de deshidratación moderada:
- Ojos de apariencia hundida
- Pereza o letargo
- La piel se siente reseca y con pérdida de elasticidad
- Señales de deshidratación severa:
- Fontanela (punto blando en la parte superior de la cabeza) hundida en bebés
- Ausencia de gasto urinario durante 6 horas
- Cuando se pinza la piel entre los dedos, ésta no logra regresar rápido a su forma original
- Se presenta mucho letargo y posiblemente pérdida del conocimiento
Preparar la llegada de un niño adoptado.

- La primera premisa para que la adaptación sea un éxito es aceptar al niño o niña tal y como es. Para ello es aconsejable dejar de lado las expectativas generadas para evitar así cualquier atisbo de frustración o decepción.
- No desarrolle ideas preconcebidas sobre el período de ajuste familiar tras la llegada del pequeño. No olvide que es una etapa de transición, en la que todos los miembros de la familia, y no sólo el menor adoptado, se ven involucrados.
- Conviene evaluar la situación de la persona adoptada desde todos los ámbitos posibles de su desarrollo: físico, psicológico y madurativo, cognitivo e intelectual, y social.
- Es muy importante conocer los antecedentes, acontecimientos, daños, traumas y vivencias del niño y de la niña adoptada porque repercuten en su personalidad, en sus comportamientos, carácter, forma de percibir la realidad, desarrollo y en la convivencia familiar. Estar al tanto de estos antecedentes permitirá entender y trabajar con mayores garantías de buenos resultados sus secuelas, retrasos y trastornos.
- Antes de la llegada del pequeño, es conveniente que los padres obtengan información sobre sus preferencias para poder preparar su futura habitación, elegir los juguetes y la ropa a su gusto.
Linfoma de Hodgkin infantil

Es una enfermedad en la que se forman células malignas (cancerosas) en el sistema linfático y afecta a niños y niñas entre 5 y 14 años de edad, siendo más común en los hombres que en las mujeres.
Existen dos tipos de linfoma de Hodgkin infantil:
- El Linfoma de Hodgkin clásico, que a su vez se divide en cuatro tipos de linfomas dependiendo de la apariencia que tengan las células cancerosas.
- El Linfoma de Hodgkin nodular con predominio de linfocitos.
Entre los factores de riesgo, está el tener una infección por el virus Epstein-Barr y el tener algún hermano o hermana con la misma enfermedad.
Entre los síntomas o signos están: inflamación sin dolor de los ganglios linfáticos, fiebre, comezón en la piel con presencia de ronchas, sudoración nocturna excesiva y pérdida de peso sin motivo aparente.
Para establecer el diagnóstico, se realizan
- Análisis de sangre con recuento completo de glóbulos rojos, blancos y plaquetas, además de una medición de la hemoglobina, química sanguínea y tasa de sedimentación.
- Biopsia de los ganglios linfáticos,.
- Radiografías de tórax.
- Tomografía computarizada.
- Exploración con galio (material radiactivo) que se deposita en as partes del cuerpo en donde las células se multiplican rápidamente.
- Exploración ósea con material radiactivo inyectado que se acumula en los huesos.
- Immunofenotipificación: Prueba para analizar bajo el microscopio una muestra de sangre o de médula ósea, a fin de determinar el tipo de linfocitos malignos (cancerosos) que ocasionan el linfoma.
El pronóstico, por lo general en niños y adolescentes es bueno.
El tratamiento depende de la edad, el estado de avance del cáncer, el tamaño del tumor y su respuesta de reducción ante el tratamiento inicial y las características de las células cancerosas. También depende del riesgo de efectos secundarios a largo plazo.





