Miopía y cataratas

Es un problema frecuente y se calcula que entre los adultos 3 de cada 10 suelen tenerla y más o menos uno de cada 5 niños presentan este u otro problema de agudeza visual, por lo que es importante atenderlos a tiempo para evitarles problemas de aprendizaje.
La miopía generalmente es resultado de un aumento o elongación en el diámetro antero-posterior del globo ocular que en situación normal debe ser redondo. Esta elongación del frente hacia atrás provoca que los rayos de luz se enfoquen delante de la retina y no en ella, haciendo que los objetos lejanos sean difíciles de distinguir.
También puede ser ocasionada por el aumento de la capacidad de refracción de alguna de las capas del ojo como la córnea, el cristalino o el humor acuoso o por el aumento de la curvatura de la córnea o del cristalino.
Este trastorno puede ser congénito o desarrollarse durante la infancia. También existe una propensión a heredarlo de los padres. Generalmente se detecta desde la infancia, cuando se experimentan problemas al leer lo que el maestro escribe en el pizarrón de la escuela y afecta por igual a niños y niñas. Cuando se desarrolla durante la infancia, su progreso es rápido, requiriendo algunas veces el cambio de lentes correctores cada año.
La visión tiende a estabilizarse durante los primeros años de la vida adulta, por lo que después de los 20 años, muchas personas ya no tienen que cambiar sus lentes.
Entre los principales síntomas están: dificultad para ver objetos lejanos, dolor de cabeza y fatiga ocular lo que puede ocasionar enrojecimiento y dolor en los ojos. Un gesto característico es el de cerrar un poco los ojos para poder afocar mejor.
Para diagnosticarla, el oftalmólogo u optometrista realizan la prueba de agudeza visual utilizando la cartilla de Snellen, que contiene diversos tamaño de letra y que al leerlos permiten establecer el problema visual. Se complementan con la prueba de varios lentes para elegir el adecuado a las necesidades de cada persona. Es muy recomendable aplicar la prueba con la cartilla a todos los niños y niñas en edad escolar, para que si tienen algún problema visual este no interfiera en su aprendizaje.
La miopía se corrige con excelentes resultados utilizando lentes cóncavos, que son más delgados en la parte media que en los bordes. Muchas personas pueden utilizar lentes de contacto o recurrir a la cirugía refractiva después de los 18 años, edad en la que los ojos dejan de crecer.
Es importante no ignorar los problemas de agudeza visual, ya que con el tiempo pueden ocasionar problemas mayores como el desprendimiento de retina o del humor vítreo. Muchos niños no desean utilizar lentes debido a burlas de los compañeros, por lo que es necesario hacerles ver la importancia de cuidar su vista y hacerlos sentir seguros con su uso.
Algunas recomendaciones para personas y niños con miopía son:
- Leer en posición sentado, no acostado ni con el libro hacia arriba, con una adecuada iluminación directa sobre el libro o cuaderno y la luz de la habitación encendida. La lectura un poco inclinada y a unos 40 cm. de distancia.
- Hacer pausas frecuentes cuando se está estudiando o leyendo o trabajando en la computadora.
- Alimentarse bien con frutas y verduras que contienen vitaminas que fortalecen la visión.
- Revisar la vista con un oftalmólogo, por lo menos una vez al año.
Queratocono

Se manifiesta por una prominencia en forma de cono, que distorsiona la forma redondeada normal de la córnea que es el principal lente del ojo, lo que ocasiona el adelgazamiento de la córnea y la disminución de la visión.
El avance de la formación del queratocono generalmente es lenta y si bien puede detenerse en cualquiera de las fases, si progresa mucho, la córnea se abomba y adelgaza volviéndose irregular y algunas veces formando cicatrices.
El adelgazamiento de la córnea es progresivo y lento, hasta que se detiene después de varios años de su inicio. Sin embargo, hay ocasiones en que su deterioro es muy rápido, lo que ocasiona visión borrosa súbita en uno de los ojos. Esto es conocido como Hydrops agudo y se debe, a la súbita entrada de líquido hacia la cornea adelgazada. Este hydrops mejora con el tiempo, tomando semanas o meses para desaparecer y solamente en casos avanzados se forman cicatrices superficiales en el ápice de la cornea, lo que ocasiona una mayor disminución de la visión.
Este problema puede afectar a ambos ojos aunque el grado de evolución del queratocono sea diferente.
No se conocen bien las causas de esta anomalía, pero numerosos estudios hacen pensar que puede ser de origen genético y congénito y que es la consecuencia de una anormalidad del crecimiento.
Otra de las teorías, afirma que el queratocono puede ser un problema degenerativo o que es secundario a otras enfermedades y algunos creen también que puede ser de origen endocrino.
Otro factor que se relaciona con el queratocono es el frotamiento vigoroso del ojo.
Si bien el queratocono no es una de las afecciones más comunes del ojo, tampoco es una enfermedad rara, ya que se calcula que afecta a una de cada dos mil personas y no respeta nivel socio cultural o área geográfica del mundo.
Generalmente el grupo de población más afectado son los jóvenes en la etapa de la pubertad.
Las personas afectadas por queratocono deben estar alertas a cualquier cambio en la condición de su ojo o en su visión. Si experimenta visión borrosa, comezón, irritación, lagrimeo o secreción deben acudir al oftalmólogo, para revisar la tolerancia a los lentes de contacto. Las mujeres deben tener cuidado al utilizar cosméticos que puedan causar una reacción alérgica o inflamatoria y cualquier persona que sufra de queratocono debe utilizar gafas para nadar y anteojos de seguridad, sobre todo si está en un jardín o practica algún deporte.
Ojo con los conservantes.
El glaucoma se trata de forma permanente. Se administran gotas oculares todos los días. Estas gotas, como es el caso de una prostaglandina que reduce la presión intraocular, requieren una formulación con aditivos conservantes que garanticen la asepsia del producto y alarguen su duración, como el cloruro de benzalconio.
Esta sustancia no supone un inconveniente, en el caso de antibióticos o colirios que se utilicen de forma puntual; pero al tener que aplicarse cada día en contacto con la conjuntiva del ojo, pueden provocar inflamación y lesionarla.
Los conservantes benefician al fármaco, pero perjudican al ojo, un motivo por el que cada vez se opta más por colirios, lágrimas artificiales o tratamientos en monodosis y sin conservantes. Estos se administran con frecuencia, sin lesionar el tejido fino y transparente que recubre la superficie externa del ojo.
Gotas oculares ¿como aplicarlas?

Las gotas oculares tratan la mayoría de glaucomas, excepto el congénito, cuyo único tratamiento es la cirugía. Reducen la tensión en los ojos de distintas formas, pero es el oftalmólogo quien decide la más apropiada para cada caso. Algunas se deben poner sólo una vez al día. Otras, dos y hasta cuatro veces. Es muy importante seguir las indicaciones del tratamiento.
La “Guía de la buena prescripción”, editada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), incluye varias recomendaciones para que el paciente con glaucoma actúe de forma correcta con las gotas. En primer lugar, debe lavarse las manos y no tocar el cuentagotas abierto. Luego ha de mirar hacia arriba, tirar el párpado inferior hacia abajo para crear una especie de “saco”, acercar el cuentagotas a la parte interior del párpado sin llegar a tocarlo, aplicar las gotas y cerrar el ojo, sin apretar, durante unos dos minutos.
Si se utiliza más de un tipo de gota ocular, hay que esperar al menos cinco minutos antes de aplicar las siguientes y, en caso de quemazón persistente, se debe consultar al médico o al farmacéutico.
En tratamientos con niños, la Guía de la ONU recomienda tumbar a los más pequeños con la cabeza recta y los ojos cerrados, y sujetarles la frente. En esa posición, se dejan caer las gotas prescritas en el ángulo interior del ojo (lagrimal) para que, al abrirlo, se introduzcan en él.
Lesiones del ojo: Abrasión corneal.

Las lesiones en la córnea provocan molestias menores pero también graves daños. A la parte transparente del ojo, por donde entra la luz se le llama córnea. Es una parte muy delicada que puede lastimarse y perder o afectar su importante función en la visión por diversas causas.
Entre las más comunes están:
- Incrustación de algún cuerpo extraño como una piedrita, arena, cristal, pedacito de metal o de otros materiales.
- Por alguna deformación o malformación del párpado que le impide cerrar adecuadamente
- Por diversos tipos de infecciones en los párpados o en la conjuntiva del ojo, entre ellos el del herpes simple.
- Penetración de humo u otros gases o humos irritantes.
- Por mala colocación o el uso inadecuado o prolongado de lentes de contacto.
Entre los síntomas de una abrasión corneal, están:
- Dolor intenso en el ojo.
- Enrojecimiento.
- Sensibilidad extrema a la luz.
- Necesidad de parpadeo frecuente.
- Espasmo del párpado.
- Lagrimeo.
- Comezón.
- Visión borrosa.
Entre los factores de riesgo están:
- La exposición al viento con tierra o arena.
- Exposición al humo de cigarrillos u otros irritantes oculares que flotan en el ambiente.
- Falta de lentes o mascarillas de protección durante la realización de trabajos con herramientas que liberan partículas de metales.
Retinopatía Diabética.

Esta enfermedad, consecuencia de la alteración en los vasos sanguíneos de la retina, afecta a las personas que sufren diabetes, tanto de tipo 1 como de tipo 2 (insulinodependientes y no insulinodependientes).
Es una importante causa de ceguera e, inicialmente, no da síntomas. Por eso es recomendable que las personas diabéticas se sometan a un examen oftalmológico anual.
Cuando el paciente sufre edema macular (acumulación de líquido proveniente de la retina) o retinopatía diabética proliferativa (pequeñas gotitas de sangre que dificultan la visión), se le interviene con láser.
Si la sangre se concentra en el centro del ojo (gel vítreo), se practica, bajo anestesia local, una pequeña incisión para retirar el gel vítreo y sustituirlo por una solución salina (vitrectomía).
La luteína una ayuda extra para tu vista.

- ¿Qué es?: Un colorante orgánico de tonos amarillentos presente en muchas plantas y alimentos. Protege los ojos de los efecto dañiños del sol.
- ¿Dónde se encuentra?: En las algas, los guisantes, los puerros, el brócoli, los arándanos, el perejil, el apio o la caléndula.
- Degeneración macular: Combinada con la zeaxantina, otro colorante presente en muchos alimentos, disminuye la pisibilidad de ddesarrollarla entre un 60 y 70 %.
- Cataratas: Diversos estudios cientifícos confirman que su consumo reduce entre un 19 y un 50% el riesgo de sufrir cataratas.
Fatiga ocular.

La fatiga ocular va ocasionando problemas permanentes. Los ojos perciben todo el tiempo formas, movimientos, efectos, luces y están expuestos a diversos estímulos y contaminantes ambientales que los lastiman poco a poco aún sin darnos cuenta.
La fatiga ocular es uno de los problemas más frecuentes que se presentan en los ojos de quienes trabajan en la computadora, elaboran artesanías o se dedican a la costura.
Los principales síntomas son: sentir los ojos secos, irritados, adoloridos o cansados, visión borrosa, dolor de cabeza o dolor en el cuello.
Aunque en ocasiones no es fácil adaptar el sitio de trabajo, se pueden tomar en cuenta algunas medidas para proteger la vista:
- Asegúrate que la luz esté dirigida hacia lo que estás leyendo o viendo. Un foco de entre 60 y 100 watts es recomendable para las lámparas.
- Cuando lees, coloca la fuente de luz detrás de tu cuerpo de manera que la luz se dirija a la página. Si se lee en un escritorio, una lámpara con pantalla eayuda a dirigir la luz de mejor forma.
- La computadora debe colocarse de forma que la principal fuente de luz esté a un lado. Si la luz se refleja en la pantalla hay que apagar algunas, inclinar el monitor hacia abajo, usar pantalla antirreflejante o cerrar las persianas.
- Al ver televisión, no hay que oscurecer totalmente la habitación.
Lee rápido y sin cansarte
Los contenidos de un libro pueden ser excelentes e interesantes, sin embargo, pocas veces destinamos más de 40 minutos a la lectura. ¿Las razones? Según la American Foundation of the Blind, la mala postura, los reflejos de las páginas y luz insuficiente, juegan un papel determinante pues generan cansancio visual, de cuello, brazos o espalda.
Por el contrario, si realizas algunas adecuaciones y tomas en cuenta ciertos consejos de ergonomía, podrás avanzar hasta un 30% más en tu lectura sin darte cuenta. Pon en práctica los siguientes tips y notarás la diferencia.
1. EN EL SILLÓN
Primero elige uno firme y con descansa-brazos. Lleva la parte baja de la espalda hacia el respaldo y recárgate tratando de mantener una posición recta. Coloca una pequeña almohadilla en tu cuello y sube tus pies a un banquito que no supere los 20 centímetros de altura. Lleva los codos al descansa-brazos, toma el libro y forma un ángulo de 45 grados. No olvides que la iluminación es básica.

2. EN LA CAMA
Evita leer semisentada (con las rodillas extendidas y el tronco inclinado hacia delante o en rotación) pues lastimas tu región lumbar e implica un peso extra para la columna vertebral. En este caso, es más recomendable acostarte boca arriba, colocar una almohada cómoda en tu cabeza, llevar los brazos a la altura del pecho, apoyar los codos en el colchón y sostener ellibro frente a tus ojos (manteniendo una distancia aproximada de 45 centímetros). Procura que la luz provenga de la parte de atrás o del costado. También puedes recurrir a pequeñas lámparas parecidas al dispositivo bluetooth, que colocas en tu oreja.

3. EN EL CAMASTRO
Para esos días de playa, leer en el camastro es una excelente opción. La sugerencia es colocarlo en un ángulo de 105 grados, recostarte y colocar una almohadilla suave en la región lumbar, otra en el cuello si es necesario. Lleva tus rodillas a la altura del pecho y apoya en tus muslos el libro. La luz solar debe estar detrás de ti .

Ejercicios para mejorar la visión
• Siéntate y coloca la cabeza en posición bien recta. A continuación, lleva primero la mirada hacia el cielo y después hacia el suelo, unas diez veces seguidas.
• Coloca a 30 cm de la cara un objeto redondo (un reloj de pared, un globo terráqueo … ) y sigue con la mirada toda la circunferencia en sentido de las agujas del reloj y después hacia el sentido contrario, cinco veces hacia cada lado. Realiza el mismo ejercicio con un objeto cuadrado y mira sus vértices cruzando la vista en forma de X.
• Roza las palmas de las manos para producir calor y colócalas sobre los ojos, tocando con los dedos la línea del pelo. Cuando notes que el calor disminuye baja las manos rozando los ojos con los dedos. Puedes repetirlo unas cinco o seis veces.
• Tápate los ojos con las palmas de las manos, de manera que adopten una posición cóncava y abre los ojos cuando haya máxima oscuridad. Permanece así durante tres minutos mientras parpadeas. Luego cierra los ojos, retira las manos y ábrelos bien, con cuidado de no mirar directamente a una fuente de luz muy fuerte.
• Mira un punto enfrente de ti a una distancia de, como mínimo, cinco metros. A continuación, abre bien los ojos y parpadea unas 30 veces. Descansa y repite el ejercicio dos veces más. Puedes realizar este ejercicio durante varias veces al día.





