Lee rápido y sin cansarte
Los contenidos de un libro pueden ser excelentes e interesantes, sin embargo, pocas veces destinamos más de 40 minutos a la lectura. ¿Las razones? Según la American Foundation of the Blind, la mala postura, los reflejos de las páginas y luz insuficiente, juegan un papel determinante pues generan cansancio visual, de cuello, brazos o espalda.
Por el contrario, si realizas algunas adecuaciones y tomas en cuenta ciertos consejos de ergonomía, podrás avanzar hasta un 30% más en tu lectura sin darte cuenta. Pon en práctica los siguientes tips y notarás la diferencia.
1. EN EL SILLÓN
Primero elige uno firme y con descansa-brazos. Lleva la parte baja de la espalda hacia el respaldo y recárgate tratando de mantener una posición recta. Coloca una pequeña almohadilla en tu cuello y sube tus pies a un banquito que no supere los 20 centímetros de altura. Lleva los codos al descansa-brazos, toma el libro y forma un ángulo de 45 grados. No olvides que la iluminación es básica.

2. EN LA CAMA
Evita leer semisentada (con las rodillas extendidas y el tronco inclinado hacia delante o en rotación) pues lastimas tu región lumbar e implica un peso extra para la columna vertebral. En este caso, es más recomendable acostarte boca arriba, colocar una almohada cómoda en tu cabeza, llevar los brazos a la altura del pecho, apoyar los codos en el colchón y sostener ellibro frente a tus ojos (manteniendo una distancia aproximada de 45 centímetros). Procura que la luz provenga de la parte de atrás o del costado. También puedes recurrir a pequeñas lámparas parecidas al dispositivo bluetooth, que colocas en tu oreja.

3. EN EL CAMASTRO
Para esos días de playa, leer en el camastro es una excelente opción. La sugerencia es colocarlo en un ángulo de 105 grados, recostarte y colocar una almohadilla suave en la región lumbar, otra en el cuello si es necesario. Lleva tus rodillas a la altura del pecho y apoya en tus muslos el libro. La luz solar debe estar detrás de ti .

Mantén tus ojos saludables

Nuestros ojos también requieren vitaminas del grupo B, en especial B 12, para fortalecer su estructura nerviosa, y ácidos grasos esenciales que previenen la degeneración macular. Las vitaminas del grupo B se encuentran en algas, levadura de cerveza, cereales integrales y carne. Los ácidos grasos esenciales Omega 6, en aceites vegetales (soja, maíz, girasol y borraja), germen de trigo, frutos secos y cereales integrales, mientras que los Omega 3 están en el pescado azul, aceites de lino, colza y y soja, cereales integrales, semillas de calabaza y nueces. Y para favorecer la circulación en los pequeños vasos sanguíneos de la retina podemos recurrir a las uvas y arándanos, y a plantas medicinales como el rusco y el ginkgo.
TRATAMIENTO NATURAL
Los remedios con plantas relajan los ojos, los desinflaman y estimulan el tejido conjuntivo para regenerar la zona afectada. Puedes tomarlas en infusión, solas o mezcladas, hacer cataplasmas con su tintura y agua previamente hervida, además de impregnar gasas o algodoncitos. Así, por ejemplo, la manzanilla es útil en el caso de conjuntivitis no alérgica, alergias y ojos cansados. Además, las bolsitas de té ya utilizado, sobre los ojos alivian la conjuntivitis, al igual que el hinojo y el hamamelis.
La eufrasia; por su parte, evita el lagrimeo y alivia inflamaciones e infecciones, alergias y orzuelos. El trébol trata los ojos inflamados y doloridos y combate la irritación o el picor que genera, por ejemplo, la conjuntivitis. El tomillo ayuda a eliminar infecciones, al igual que el aciano, que también resulta útil en irritaciones, conjuntivitis y orzuelos. Para curar estos últimos, también sirve la pulpa de aloe, pero ten en cuenta que no se solucionarán del todo hasta que se caiga la pestaña donde tiene origen la infección.
BAÑOS OCULARES
Realizarse un baño ocular refresca los ojos cuando están secos y cansados. Para ello, se llena la bañerita con la solución y se vierte en el ojo tres veces al día. Puedes hacerlos con cualquiera de las plantas que hemos mencionado antes. Además, por ejemplo, los de llantén se hacen con el líquido resultante de la decocción de la planta para aliviar el cansancio, enrojecimiento e inflamación. Una solución de hamamelis y caléndula revitaliza el ojo y hace que no se noten molestias. Otro baño muy eficaz es el de agua de sal y limón. Para obtenerlo, se mezcla una pizca de sal y un chorro de jugo de limón en agua hirviendo y se deja enfriar. En caso de dolor y malestar a causa de tener los ojos secos, se recomienda limpiarlos con lágrimas artificiales y, por la noche, si se te pegan, aplicar un poco de aceite de oliva sobre las pestañas.
Por otro lado, y para mejorar el riego sanguíneo, es útil mojarlos alternativamente 20 veces con agua caliente y 20 con fría. Por último, se relajarán al lavarlos con frecuencia con agua hervida y enfriada (mejor si es embotellada y no del grifo).
REMEDIOS HOMEOPÁTICOS
Esta terapia nos ofrece remedios muy específicos para los trastornos oculares. Para la conjuntivitis o después de un golpe de aire, se prescribe Aconitum y para la hinchazón de los párpados con sensación de tener algo dentro, Apis mellifica. Belladona es el remedio de los ojos muy rojos, doloridos, secos y con Jensación de calor. Eupbrasia es efectivo cuando el rojo es más claro y el lagrimeo irrita el párpado inferior y Eupbrasia oficinallis si se produce dolor punzante, molesta la luz y llora mucho. Allium cepa, por su parte, es útil en caso de lagrimeo no irritante que mejora en el exterior.
Otros remedios homeopáticos son: Ruta graveolens en vista cansada que duele al fijarse en un objeto; Bryonia que es el remedio específico para el ojo seco con picor; y Alumina cuando hay sequedad de las mucosas.
Ejercicios para mejorar la visión
• Siéntate y coloca la cabeza en posición bien recta. A continuación, lleva primero la mirada hacia el cielo y después hacia el suelo, unas diez veces seguidas.
• Coloca a 30 cm de la cara un objeto redondo (un reloj de pared, un globo terráqueo … ) y sigue con la mirada toda la circunferencia en sentido de las agujas del reloj y después hacia el sentido contrario, cinco veces hacia cada lado. Realiza el mismo ejercicio con un objeto cuadrado y mira sus vértices cruzando la vista en forma de X.
• Roza las palmas de las manos para producir calor y colócalas sobre los ojos, tocando con los dedos la línea del pelo. Cuando notes que el calor disminuye baja las manos rozando los ojos con los dedos. Puedes repetirlo unas cinco o seis veces.
• Tápate los ojos con las palmas de las manos, de manera que adopten una posición cóncava y abre los ojos cuando haya máxima oscuridad. Permanece así durante tres minutos mientras parpadeas. Luego cierra los ojos, retira las manos y ábrelos bien, con cuidado de no mirar directamente a una fuente de luz muy fuerte.
• Mira un punto enfrente de ti a una distancia de, como mínimo, cinco metros. A continuación, abre bien los ojos y parpadea unas 30 veces. Descansa y repite el ejercicio dos veces más. Puedes realizar este ejercicio durante varias veces al día.
Cuidado de los ojos
Los ojos requieren unos cuidados constantes porque son órganos muy delicados. Sin embargo, sobre todo por circunstancias de trabajo, nos vemos obligados a someternos a un estrés visual que no les favorece, algo que resulta evidente en el caso de personas que pasan muchas horas frente a la computadora con la vista fija en un punto sin apenas parpadear.
Sin embargo, también se resienten de un exceso de lectura en lugares con poca uz, del abuso de luz artificial sin que les toque el sol y del trabajo en ambientes repletos de humo, polvo o en los que se len fuertes contrastes lumínicos.
Si a todo ello le sumamos el dormir poco y mal, el cansancio físico y mental, los problemas oculares que pueden aparecer de forma imprevista, como infecciones o golpes, el panorama de nuestros ojos no es demasiado optimista. Asimismo existen personas con tendencia a padecer trastornos visuales como consecuencia de una enfermedad. Incluso el nerviosismo puede perjudicar la visión.
Por todo esto, lo primero es la prevención, a través de buenos hábitos y de alimentos que nos ayuden a mantener una vista sana, así como mediante la implementación de medidas de higiene ocular:
• Lee con buena luz y, a ser posible, natural, y nunca en movimiento. Cada media hora, haz un alto para descansar la vista, fijándote en otros puntos más lejanos que la distancia al papel.
• Si trabajas delante de la computadora, descansa de vez en cuando, con ejercicios visuales de enfoque cerca-lejos. Recuerda que la pantalla nunca debe estar situada en una posición más elevada que la vista, con la que debe formar un ángulo de 45′. La cabeza debe mirar siempre de frente y deben evitarse los reflejos. Procura situar la pantalla, asimismo, en un lugar en el que no haya demasiado contraste con el fondo.
• No mires la televisión muy de cerca (al menos 2-3 m), durante demasiado rato seguido ni totalmente a oscuras. Tampoco conviene mirarla en posición estirada o ladeada, sino de frente.
• Realiza paseos al aire libre para que los ojos entren en contacto con la luz solar (la moda de las gafas de sol para todo no es buena siempre).
• El sueño reparador es el mejor ejercicio ocular, igual que las técnicas que te ayuden a estar tranquila.
Alimentación para el cuidado de tus ojos
Los ojos necesitan antioxidantes que los protejan de los radicales libres. Así, es importante ingerir betacarotenos, vitamina C y vitamina E, además de minerales como el zinc y selenio en cantidad suficiente. Los betacarotenos se encuentran en hortalizas y frutas de color naranja, rojo o amarillo, como zanahorias, calabazas, tomates, melocotones, ciruelas, albaricoques y también en espinacas y brécol. La vitamina C está en pimientos, frutos del bosque, kiwis y cítricos. Las semillas de girasol, los frutos secos, el aguacate, los huevos, los cereales integrales y el germen de trigo son alimentos ricos en vitamina E.
El selenio, por su parte, se halla en la mantequilla, pescado ahumado, germen de trigo, pan integral, marisco, salvado, arroz integral, carne, huevos; y el zinc en ostras, semillas de calabaza, jengibre, hígado, yema de huevo.
Lagrimal Obstruido
El lagrimal, es un pequeño orificio situado en el ángulo interno del ojo, en el borde del párpado inferior, el cual es el desagüe de las lágrimas.
Los ojos son lubricados por lágrimas, las cuales se drenan por ese orificio lacrimal, llegando hacia la nariz, por eso cundo llora le salen mocos. Si se tiene obstruido en algún nivel el conducto lacrimal, es por lo que las lágrimas no pueden ser desaguadas. Esto favorece la conjuntivitis, si hay legañas, podría ser signo de infección.
La manera de solucionar un lagrimal obstruido es con masajes en el ángulo interior del ojo afectado, se puede desobstruir el conducto, siempre y cuando sean niños menores de 6 meses de edad. Si no es así, el oftalmólogo debe desobstruirlo mediante una técnica muy simple que es introducir una sonda en “cola de cochino” y así resolverá el problema.





