Conoce el otro beneficio del ácido fólico

El consumo del ácido fólico también contribuye a disminuir la posibilidad de que los bebés nazcan con algún tipo de defecto cardíaco congénito.
El número de menores que nació con alguna cardiopatía congénita en Canadá disminuyó después de que en 1998 el Gobierno obligara a fortalecer los productos procedentes de los cereales con ácido fólico.
Esta investigación, realizada por dos profesores de la Universidad McGill de Montreal (Canadá), ha sido publicada por el British Medical Journal, y sus resultados podrían convencer a Europa para que adoptara el mismo camino, según apunta la propia publicación.
Está comprobado que el consumo de ácido fólico en fases tempranas del embarazo reduce el riesgo de que el bebé padezca defectos en el tubo neuronal y que sufra de espina bífida, a lo que ahora se le suman nuevos beneficios.
Queso, calcio y vitaminas
• ¿Qué aporta? El queso es un lácteo, como los yogures o la leche. Por tanto, su principal nutriente es el calcio, aunque también tiene proteínas de alta calidad biológica, con todos los aminoácidos esenciales. Además, es rico en vitaminas del grupo B, A y D, y minerales como el yodo y el magnesio.
• ¿Son todos iguales? Hay cientos de variedades de quesos y no todos tienen los mismos nutrientes ni en la misma proporción. Los quesos duros (por ejemplo, los curados) tienen más calcio y fósforo; los grasos, más vitamina A; y en los quesos blandos destacan las vitaminas del grupo B.
• ¿Cuáles son más sanos? Los tipos “petit suisse”a los niños, porque son bajos en grasa y altos en hidratos y calcio; para los adultos con colesterol o problemas de peso, los de tipo fresco o desnatados, y el de Burgos. Los manchegos o los de tipo brie están indicados para personas sin ningún problema de salud, cinco veces a la semana como mucho. El consumo de queso es fundamental en niños, deportistas y mujeres en la menopausia, pUl su calcio se absorbe muy bien.
• ¿Puede estar contraindicado? Las personas con intolerancia a la lactosa suelen tolerar mejor el queso que la leche, pero también puede sentarles mal. Los que padezcan colesterol, tengan sobrepeso o hipertensión deben reducir su consumo.
Mejora tu digestión, combinando tus alimentos.

Llevar una dieta equilibrada es sinónimo de buena salud. Nosotros te enseñamos a combinar tus alimentos y te damos algunos tips para que lleves una vida saludable.
Consumir alimentos bajos en grasas o disminuir el consumo de azúcares no lo es todo para lograr que nuestro cuerpo funcione adecuadamente. La combinación de los alimentos es básica para tener una buena digestión y para mantener en buen estado el metabolismo.
La trofología, una rama de la nutrición, dice que, si combinamos de manera incorrecta los nutrimentos, generamos trastornos en la digestión. Por ello, es importante conocer los alimentos de rápida y lenta digestión.
Para que los alimentos sean aprovechados por nuestro organismo, necesitan de las enzimas, que actúan sobre éstos para descomponerlos en sustancias más simples, de modo que puedan ser absorbidos por nuestro cuerpo. Si se mezclan varios nutrientes, también se mezclan las enzimas, dando como consecuencia una mala digestión y una mala absorción de nutrientes. Es importante saber combinarlos.
- Alimentos de rápida digestión
Son digeridos fácilmente y en breve pasan al intestino para luego ser asimilados. Como las frutas, lechuga, espinaca, yogur, quesos frescos, pescados blancos, pollo y carne sin grasa
- Alimentos de lenta digestión
Estos alimentos requieren de un largo proceso en el estómago, debido a los compuestos de sus moléculas. Como la calabaza, zanahoria, papa, grasas, carne de cerdo, huevo, leguminosas y quesos con grasa.
Por ello, es recomendable no mezclar estos dos grupos de alimentos. Puedes comer primero los alimentos de rápida digestión y 30 minutos después consumir los de lenta digestión para evitar que ésta sea incompleta.
Tips para que tu alimentación esté bien combinada:
- No se recomienda combinar las comidas con las bebidas alcohólicas, ya que éstas destruyen el ácido fólico.
- No tomar ninguna bebida durante la comida, pues cualquier bebida que se ingiera en grandes cantidades durante ella provoca que se diluyan los jugos gástricos, lo cual dificulta la digestión.
- No mezclar alimentos ricos en almidón, como papa, con alimentos muy ácidos, como limón, ya que el ácido inhibe la enzima que ayuda a que los almidones se absorban adecuadamente.
- No comer postres después de la comida porque, al mezclarse con el resto de los alimentos, se fermentan con facilidad.
Depura tu organismo consumiendo uva
La uva es una fruta con importantes propiedades depurativas, ya que favorece la diuresis, combate el estreñimiento (uva blanca) y ayuda a eliminar las impurezas del organismo. Un truco para desintoxicarse de manera natural consiste en comer de forma abundante uva blanca durante tres días a la semana, tres veces al día. Si se tienen problemas para digerir la piel, es mejor exprimir la uva y tomársela en jugo, por ejemplo, a media mañana, como tentempié por la tarde y antes de acostarse.
Esta dieta también resulta eficaz contra el estreñimiento, la obesidad, las patologías del hígado, el bazo y las hemorroides. Por otra parte, las ciruelas pasas resultan ideales para las personas que padecen problemas respiratorios, y las hojas de la vid, tan utilizadas en la cocina árabe, contienen una dosis elevada de tanino, una sustancia que ejerce efectos positivos sobre el hígado.
Cuidate de los parasitos
¿Te lavas las manos antes de comer y después de ir al baño? ¿Desinfectas frutas y verduras antes de consumirlas? Si tu respuesta es “no”, debes saber que en cualquier momento podrás ser invadida por parásitos, ya que éstas, junto con beber agua de la llave y comer en la calle, son las principales causas de este padecimiento.
Y aunque las famosas “lombrices” encuentran en los niños a sus principales víctimas, también los adultos podemos albergar estos inquilinos nocivos.
Hay varios tipos de parásitos. Entre los más comunes encontramos las amebas – o amibas -, los ascaris, la giardia, las unicinarias, los tricocéfalos y la tenia, mejor conocida como solitaria. Aunque la forma de adquirirlos y los síntomas que provocan son más o menos los mismos, cada uno presenta sus particularidades, por lo que te aconsejamos acudir con el médico para saber con exactitud cuál es el tipo de parásito que tienes como huésped.
Si estos invasores son clasificados como parásitos, es porque, para sobrevivir y reproducirse, se alimentan de nuestra propia comida. He ahí la explicación de sintamos cansadas y sin ganas de hacer nada: nos dejan sin nutrientes, unos de estos microorganismos afectan en mayor o menor grado a nuestro intestino, al cual se adhieren y le succionan sangre. En algunas ocasiones, también pueden afectar al hígado, al pulmón, cerebro, ya que son capaces de migrar hasta estos órganos y perjudicarnos al grado de poner tu vida en peligro.
Te recomendamos tomar algún medicamento desparasitador por lo menos dos veces por año, ya que en ocasiones los síntmas son imperceptibles. Cuando vayas a hacerlo, organiza a toda la familia para que lo hagan simultáneamente, ya que los parásitos pueden ir de un organismo a otro con facilidad y el tratamiento no serviría de mucho sino se hace un combate completo.
Además debes tomar medicamento en ayunas y lavar la ropa de cama con agua caliente ese mismo día, ya que podría estar contaminada. Toma en cuenta que ninguna medicina destruye los huevos por completo, por lo que es aconsejable que vuelvas a tomar el medicamento luego de dos o tres semanas, sólo así te asegurarás de exterminar a tus parásitos por completo, incluidos lo que se han desarrollado a partir de los huevos que quedaron en tu cuerpo. Tener presentes estar precauciones y asegúrate de no abrir la puerta de los bichos.





