Luce una sana sonrisa

Los dientes son necesarios para muchas actividades que se llevan a cabo en la vida diaria, entre ellas se incluyen comer, hablar e inclusive sonreír, pero los problemas en los dientes no son como para reírse.
En principio, los dientes están formados por un material duro similar al hueso. Dentro de los dientes hay nervios y vasos sanguíneos que se ven deteriorados con problemas como las caries, las infecciones y los traumatismos.
El síntoma más común de un problema dental es el dolor de un diente o muela, otros incluyen el desgaste o la caída.
Sin embargo, la principal causa de pérdida dentaria en los adultos, afectando a tres de cada cuatro personas en algún momento de su vida, es la enfermedad periodontal.
La aparición de caries en la placa bacteriana es la causa principal de esta enfermedad.
La placa dental bacteriana es una película incolora y pegajosa que se forma constantemente entre los dientes, incluso en ausencia de comida.
La eliminación cuidadosa de la placa mediante el cepillado diario y el uso de la seda dental y/o cepillo interproximal ayuda a prevenir la enfermedad periodontal y las caries.
Ya que al mantener los dientes naturales se mastica con mayor comodidad, por lo tanto se tiene una mejor digestión, así también se tendrá una sonrisa sana, complemento natural de la imagen, además se habla con mayor comodidad que cuando se llevan prótesis dentales.
Por eso la correcta higiene oral es muy importante, pues protege la salud de los dientes y por tanto mantener todas las piezas, lo cual es muy simple empleando cinco minutos en el correcto cepillado y llevando a cabo esta limpieza tres veces al día, después de cada alimento.
La mejor manera de cepillarse los dientes es usando un cepillo de filamentos suaves que permita llegar a todos los dientes. Si los filamentos del cepillo están torcidos o desgastados, es necesario reemplazarlo por uno nuevo, ya que un cepillo en mal estado no limpiará adecuadamente todas las piezas.
Al limpiar las superficies externas de los dientes, se debe colocar el cepillo en un ángulo de 45 grados apoyándolo en la unión de encía y diente. Hay que mover con suavidad el cepillo varias veces mediante pequeños movimientos circulares y/o laterales. Hacer una ligera presión para que los filamentos penetren entre diente y diente, después de cepillar las superficies externas de todos los dientes, se debe hacer lo mismo con la cara interna de los dientes posteriores.
Para limpiar las superficies internas de los dientes anteriores, tanto superiores como inferiores, colocar el cepillo en posición vertical, realizar movimientos adelante y atrás sobre cada diente y la encía que lo rodea. Realizar pequeños movimientos circulares y laterales para limpiar las superficies de masticación.
El uso de la seda dental es un método efectivo para eliminar la placa dental de estas superficies, ya que la enfermedad periodontal empieza frecuentemente entre los dientes, dónde el cepillo no llega.
Para limpiar los dientes superiores, sujetar el hilo entre el pulgar de una mano y el índice de la otra, dejando poco más de un centímetro de seda entre ambos. Insertar la seda entre los dientes utilizando un movimiento de sierra. No forzar el hilo y llevarlo hasta la unión encía-diente, curvarlo en forma de “C” contra un diente, deslizándolo dentro del espacio entre encía y diente hasta notar resistencia, repetir la acción entre cada pieza.
La pasta dentífrica es igual de importante y existe una variedad de éstas que son eficaces para disminuir radicalmente la aparición de caries, unas más específicas para mejorar la sensibilidad térmica de los dientes y algunas más abrasivas para eliminar tinciones, pero no existe ninguna específica para tratar la enfermedad periodontal.
El uso diario del cepillo y la seda dental disminuirán en gran medida la formación de cálculos, pero no la eliminará en su totalidad, por eso es muy recomendable acudir con el dentista, quien eliminará los cálculos, allí donde el cepillo o hilo de seda no ha llegado.
Afortunadamente muchos trastornos dentales y pérdida de piezas pueden prevenirse mediante el cuidado y la limpieza, por eso las visitas regulares al dentista aseguran la salud bucal.
Hay más trastornos psiquiátricos en mujeres

El 11.4% de las mujeres sufre transtornos psiquiátricos, un porcentaje que en los hombres baja hasta el 5.2 por ciento, según un estudio revelado.
Esta fue una de las conclusiones presentadas en el tercer encuentro sobre salud mental organizado por la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados (FVEA).
En la jornada de se abordaron las psicopatologías que padece cada sexo y aquéllas frente a las que se muestran más vulnerables las mujeres.
Las mujeres tienen más esperanza de vida, más conductas preventivas y menos adicciones y accidentalidad que los varones, pero poseen un peor estado de salud, consumen más psicofármacos y utilizan más los servicios sanitarios.
Se atribuye estas diferencias a factores como las hormonas (neuroquímica cerebral), la mayor vulnerabilidad genética de las mujeres y también a sus peores condiciones de vida.
Las pautas de conducta que los padres suelen trasmitir a sus hijos varones son las de educarles en una mayor autonomía, mientras que a las niñas se les inculca una mayor dependencia y protección.
Las diferencias que niños y las niñas presentan desde la infancia, durante la cual las mujeres experimentan un “distinto desarrollo del córtex frontal y mayor control emocional, mayor empatía, más habilidades sociales y más sentimiento de culpa frente a los niños.
Los varones, por su parte, poseen una mayor impulsividad, mayor agresividad, mayor autoestima y mayor dominio físico.
Beber vino sin impurezas

La empresa española Estalpackaging ha revolucionado el mundo del embotellado del vino con el diseño de una botella que decanta las impurezas y los posos y evita que caigan en la copa en el momento de servir su contenido.
La nueva botella, denominada ‘Martín Berasategui System‘ en honor a Martin Berasategui, cocinero español reconocido internacionalmente que ha colaborado en su diseño, basa su funcionamiento en la presencia de una especie de doble fondo en cada recipiente.
La empresa Estalpackaging se ha encargado de su fabricación y posterior comercialización.
“Lo que hemos hecho es darle un ángulo recto en la parte inferior que lo que hace es que cuando volcamos la botella los posos de los vinos que no están filtrados queden acumulados allí y no caigan en la última copa”, explicó el director general de Estalpackaging, Gerard Albertí.
La nueva botella ha obtenido el premio ‘Oscar de l’emballage‘ en París, algo que para Albertí supone “un reconocimiento mundial” a un trabajo de investigación en el mercado del embotellado.
Practicar deporte, ¡con mucho ojo!

¿Sabías que el incremento de la práctica de algunos deportes está incrementando las lesiones en los ojos? Y es que, sobre todo en deportes con un alto riesgo de impacto, como el squash y el baloncesto, hay que extremar las precauciones para evitar problemas más graves. Así, se calcula que unas 72.000 personas sufren traumatismos oculares cada año, de los que una cuarta parte se deben al deporte. En los niños, el deporte o el ejercicio suponen casi la mitad de los mismos. Una correcta información y protección adecuada evitarían el 90 % de las lesiones.
¿Qué los causa? La mayoría de los traumatismos son debidos a una pelota o a un palo.
Un cuidado especial. Los deportes con más riesgo son el frontón, el baloncesto, el squash, el béisbol, el hockey y las artes marciales, para los que los oftalmólogos recomiendan protección con gafas de policarbonato o cascos con rejilla, según el caso. ¿Y en el ‘deporte rey’? El fútbol es el deporte con más lesiones oculares, según este experto, debido a su uso extendido, aunque su riesgo es moderado. Según diversos estudios, un jugador de fútbol tiene una probabilidad de 50 de sufrir una lesión ocular en una carrera de 8 años. El baloncesto es la principal causa de lesiones oculares deportivas entre los 15 y los 24 años en Estados Unidos. Cada año se producen en la NBA aproximadamente 50 lesiones oculares de gravedad. Mientras, el deporte de raqueta más peligroso de todos es el squash, pues una pelota puede llegar a desplazarse a 230 km por hora. Por eso la gravedad de las lesiones en los deportes que utilizan pelotas pequeñas a gran velocidad es también mayor. El 10% son permanentes y en todas se requiere intervención hospitalaria, destaca el doctor De la Fuente.
La experiencia y la protección, claves. La profesionalidad influye en el riesgo de impacto, “no tanto porque los profesionales se protejan más sino porque saben cómo evitar el riesgo, apartándose de la trayectoria de la pelota”, comenta este especialista. De hecho, se ha visto que más del 50% de las lesiones se producen en novatos frente a un 13% en los jugadores avanzados.
Además, la incorporación de protección adecuada en el reglamento evitaría muchas lesiones, aseguran los oftalmólogos. Un estudio realizado en Canadá reveló que antes de instaurar las actuales medidas de protección que tienen que seguir los jugadores de hockey sobre hielo, 70% de los jugadores de este deporte había sufrido algún traumatismo ocular severo y 15% de ellos había derivado en pérdida de visión.
El sol también puede perjudicar. Otro de los peligros de la práctica deportiva para los ojos es la exposición prolongada a los rayos ultravioleta, comenta el profesor De la Fuente. Estas lesiones son más comunes en deportes tales como esquí en la nieve, esquí acuático y otros deportes acuáticos. Entre los síntomas figuran dolor, fotosensibilidad, enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño. Los oftalmólogos recomiendan utilizar gafas adecuadas a cada deporte, realizar revisiones periódicas de la vista y extremar las precauciones en el caso de personas con defectos de refracción o que hayan sido operadas recientemente.
Trasplantes de corazones vivos

El corazón que le trasplantaron a Andrea Ybarra latía rítmicamente cuando se despertó de la anestesia tras una cirugía. De hecho, estaba latiendo incluso antes de que los doctores se lo colocaran
Ybarra pertenece a un pequeño grupo de personas que han recibido un corazón latiente durante un trasplante, una operación experimental que se ha realizado sobre todo en Europa. El corazón donado se coloca en una urna especial que lo alimenta con sangre y lo mantiene caliente y activo fuera del organismo.
“Me sentí tranquila cuando desperté. No estaba asustada”, recordó la mujer de 40 años y que sufre de lupus. “Sentí como si el corazón hubiera sido parte de mí todo el tiempo”.
A pesar de los avances en trasplantes de corazón, la manera como se transportan los órganos en Estados Unidos y muchas otras partes sigue siendo rústica: se inyecta una sustancia química en el corazón donado para detenerlo y éste se pone dentro de una hielera común y corriente para preservarlo frío durante su traslado hasta donde se encuentra el receptor.
Una vez que el corazón es removido del donante, hay una carrera contra el tiempo. Un corazón puede mantenerse en la hielera entre cuatro y seis horas antes de que empiece a perder viabilidad.
Debido a esta restricción, los médicos no pueden ir muy lejos para recoger un corazón donado, pues entre más tiempo pase para remover el corazón y trasplantarlo, más probabilidades hay de que el paciente muera o desarrolle enfermedades cardiacas.
Así se ha hecho durante más de cuatro décadas, desde que se realizó el primer trasplante de corazón en Estados Unidos el 6 de diciembre de 1967, pero ¿y si el corazón pudiera latir por sí mismo después de sacarlo del cadáver?
La nueva urna hace circular sangre del donante por el corazón para que siga latiendo mientras viaja de hospital a hospital.
Tras algunos casos de éxito reportados en el extranjero, la Universidad de California en Los Ángeles conduce en la actualidad un experimento junto con otras escuelas para comparar la seguridad y efectividad del nuevo método de conservación con la de la consabida hielera.





