Quistes ováricos

Los ovarios son dos órganos que forman parte del sistema reproductor femenino, se localizan en la parte baja de vientre a ambos lados de la matriz o útero, en donde las trompas de Falopio terminan en forma de embudo.
Son unas glándulas que segregan hormonas que tienen que ver con el desarrollo de los caracteres sexuales femeninos y tienen como función principal la maduración de los óvulos, que son las células sexuales femeninas necesarias para empezar una nueva vida.
En los ovarios hay pequeños abultamientos normales, conocidos como folículos, en cada uno de ellos hay un óvulo, que es la célula sexual femenina en la que se encuentra toda la información genética que se va a transmitir de la madre a su hijo o hija. Son las únicas células del cuerpo que permiten la reproducción de la especie humana al unirse con los espermatozoides o células sexuales masculinas.
Cuando una niña nace sus ovarios contienen alrededor de 2 millones de óvulos que se van perdiendo paulatinamente, de tal forma que en la pubertad quedan 500 mil más o menos y de ellos sólo 400 a 500 van a madurar y muy pocos de ellos van a originar una nueva vida.
Al inicio del ciclo menstrual, es decir en los primeros días de la menstruación, crecen varios folículos y a mediados del ciclo menstrual se lleva a cabo la ovulación, o sea el proceso por el cual el folículo se llena de líquido y se rompe dejando salir al óvulo que es capturado por la trompa de Falopio. Por lo general, un sólo óvulo va a desprenderse cada mes y será alternando los ovarios.
Lo que queda del folículo se convierte en una pequeña glándula de color amarillo que produce una hormona llamada progesterona, que actuará de diversas formas en caso de dessarrollarse un embarazo. A este proceso se le llama ovulación y sucede más o menos entre los 12 y 16 días del inicio de cada periodo menstrual, regla o menstruación.
Sin embargo, en algunos casos esto no es así, el folículo aumenta su tamaño más de lo habitual sin involucionar desarrollándose el quiste. Como habitualmente se trata de folículos, que sólo poseen una exagerada cantidad de líquido en su interior, es que muchos los denominan “quistes funcionales” capaces de producir mayor cantidad de hormonas femeninas que pueden repercutir en todo el organismo.
No se conoce bien el origen de los quistes, se piensa que es hormonal y son muy frecuentes en mujeres en edad reproductiva y que en general son sexualmente activas. Se presentan con mayor incidencia durante la adolescencia cuando el sistema reproductor no ha alcanzado la madurez.
La mayoría de los quistes cursan sin sintomatología y algunos se resuelven solos. Otros se retiran por medio de cirugía cuando están causando demasiados problemas, pero en todos los casos es necesario el diagnóstico adecuado para descartar otro tipo de problemas como tumores cancerosos o embarazos ectópicos.
Entre los síntomas que suelen presentarse cuando hay algún quiste y no en todas las ocasiones, están:
- Hinchazón o distensión abdominal.
- Dolor pélvico, en la parte baja de vientre, que suele ser constante, durante el movimiento o poco después del inicio o finalización de la menstruación.
- Hemorragias vaginales fuera del ciclo menstrual.
- Prolongación o reducción del ciclo menstrual.
- Ausencia del ciclo menstrual.
- Retención de orina y dificultad para evacuar.
- Aumento de flujo.
- Presencia de bolitas a los lados de las piernas.
- En casos más graves pueden ser causa de esterilidad y de trastornos circulatorios.
También se asocian a sensación de pesadez o tensión en el abdomen, dolor durante las relaciones sexuales y alteración del ritmo evacuatorio
Muchos de estos quistes producen anormales cantidades de hormonas manifestándose con sangrados menstruales irregulares o que aparecen fuera de la menstruación e incremento del vello
Es importante tener presente las complicaciones que pueden presentar éstos quistes, como su torsión, manifestándose con dolor abdominal intenso y vómitos, en estos casos se requiere de una intervención quirúrgica inmediata
¿Que son las adherencias uterinas?

Son como cicatrices que se forman entre dos tejidos y son molestas y dolorosas. Las adherencias son bandas fibrosas de tejido parecido al que se forma con las cicatrices que se forman entre dos tejidos dentro del organismo. Sedescriben como cicatrices dentro de la cavidad uterina.
Pueden ser intrauterinas, es decir dentro del útero, enfermedad conocida como síndrome de Asherman, pélvicas, fuera del útero o intraperitoneales.
Son ocasionadas por una inflamación, infección, cirugía o trauma y se caracterizan por unir un tejido a otro impidiendo la libertad de acción de ambos tejidos o causando daños en los tejidos sanos.
Se presentan con mayor frecuencia después de algún caso de dilatación del cuello y raspado uterino, por algún aborto provocado y por un legrado para limpiar el interior del útero después de un aborto espontáneo o de un parto o de otros problemas ginecológicos.
En ocasiones se puede relacionar con el uso prolongado del dispositivo intrauterino (DIU), con infecciones como la endometriosis o por procedimientos quirúrgicos como la extracción de miomas o pólipos.
Las adherencias intraperitoneales, pueden ser ocasionadas por cirugías abdominales, endometriosis, apendicitis o enfermedades inflamatorias pélvicas.
Las adherencias pueden llegar a ser muy molestas y peligrosas, ya que ocasionan que los pueden provocar diferentes trastornos, dependiendo de los tejidos comprometidos. Por ejemplo, en el ojo, la adherencia del iris al cristalino puede llevar al desarrollo de un glaucoma; en los intestinos, las adherencias pueden producir una obstrucción intestinal completa o parcial.
Las adherencias pélvicas pueden llevar a la esterilidad y a problemas reproductivos.
Muchas mujeres con adherencias no presentan síntomas, pero otras pueden padecer.
- Dolor abdominal o pélvico ocasionado por la presión y el jaloneo que la adherencia ocasiona en los órganos afectados.
- Alteraciones menstruales como hipomenorrea (poco sangrado) o amenorrea, que es la ausencia de la menstruación.
- Dificultad para desarrollar un embarazo, ya que se pueden presentar abortos recurrentes.
- Dismenorrea, o dolor agudo durante el periodo menstrual.
Aborto espontáneo.

El riesgo de aborto es mayor entre la sexta y décima semana de embarazo. Se considera que por lo menos el 20% de todos los embarazos terminan en aborto entre la sexta y la décima semana.
Sin embargo, estudios recientes indican que la cifra puede ser mucho mayor, ya que muchas mujeres no se dan cuenta de que están embarazadas, por lo que la pérdida del producto pasa inadvertida, ya que la mujer considera que su periodo menstrual es más abundante de lo normal, pero no que está embarazada.
La mayoría de los abortos espontáneos son provocados por algún problema en el desarrollo fetal, generalmente generado por anormalidades en algunos cromosomas o por malformaciones anatómicas de la madre o de los órganos que se desarrollan para un embarazo, como es la placenta.
Las alteraciones cromosómicas sobre todo de los cromosomas 13, 18 y 21, son responsables de un 2.5% de la mortalidad infantil, y aproximadamente de un 80% de abortos espontáneos durante el primer trimestre.
Los cromosomas, que deben integrarse en 23 pares después de una fecundación, en ocasiones están incompletos, afectación conocida como anuplonidia. Cuando en algún cromosoma solamente hay 1 faltándole su par, se le llama monosomía y cuando hay uno de más en alguno de ellos, como en el caso del síndrome de Down, se le conoce como trisomía.
Los abortos espontáneos también se producen por:
- Anomalías genéticas o génicas, es decir mutaciones que afectan a uno o más genes.
- La edad de la mujer, que a mayor edad aumenta el riesgo de abortos espontáneos.
- La presencia de ciertos contaminantes ambientales como el plomo o las radiaciones.
- Mala nutrición, anemia o desnutrición.
- El tabaquismo en la mujer, ya que la falta de oxigenación adecuada del feto y la placenta pueden desencadenar un aborto.
- El alcoholismo y el consumo de drogas.
- Los traumatismos por accidente o por violencia intrafamiliar.
- Por problemas de funcionamiento en el aparato reproductor femenino, sobre todo en el endometrio, que es la capa del útero en la que se implanta y desarrolla en feto.
- Por procesos infecciosos y enfermedades como la rubéola y las de transmisión sexual.
- Por problemas inmunológicos como puede ser el Lupus eritomatoso.
- Por tener en la matriz algún dispositivo intrauterino.
- Por exceso de estrés o un fuerte choque emocional.
Posibles complicaciones de la reconstrucción mamaria.

Las complicaciones en la reconstrucción con tejido autólogo son excepcionales aunque, si no se identifican a tiempo, pueden acarrear problemas graves.
Si la zona de unión de los vasos sanguíneos (anastomosis) es demasiado estrecha o se forman coágulos, hay peligro de trombosis venosa. En este caso, es preciso reintervenir a la paciente para restaurar el flujo del tejido injertado.
La formación de hematomas o sangrado, tanto en la zona donante como en la receptora, es otro de los inconvenientes cuando se han retirado con demasiada premura los drenajes, que expulsan el líquido de desecho, como sangre o seroma (acumulación de líquido claro en partes huecas del organismo).
Cuando estos líquidos no son son abundantes, el organismo los reabsorbe; en caso contrario, deben extraerse por punción o mediante un nuevo drenaje. Otra de las complicaciones que puede aparecer es la necrosis grasa, si la perfusión en este tejido es deficiente, cuyos síntomas son una extrema flacidez en la zona.
¿Preparada para la menopausia?

¿Quién no conoce alguno de sus molestos síntomas?: sofocos, insomnio, alteraciones del ánimo, cambios en el sistema metabólico… Tanto si ya estás en ella, como si todavía te quedan unos cuantos años para entrar en la menopausia.
Ahora bien, el secreto de esta inevitable etapa de la vida de toda mujer es, primero, asumirla (no queda más remedio) y, en segundo lugar, y aunque pueda parecerte lo contrario, vivirla de manera positiva porque se inicia un nuevo periodo de plenitud y madurez personal.
El uso de zapatos de tacón

El uso de zapatos de tacón provoca daños irreversibles a la columna vertebral, malformaciones en pies y rodillas, así como dolores de espalda.
Usar zapatos de tacón provoca muchos problemas, según el especialista Jesús Contreras Nájera, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El jefe de cirugía de columna del Hospital General Regional No. 2 Villa Coapa, destacó que 70% de las mujeres que utilizan este tipo de calzado padece envejecimiento prematuro de los discos de la columna, contractura en los músculos de las pantorrillas e intolerancia a caminar.
En este hospital se atienden entre 100 y 120 pacientes diarios por dolor de espalda, de los cuales 30% presentan lumbalgia inespecífica, que casi en su totalidad son por el uso de calzado inadecuado.
Precisó que el afán de querer lucir piernas esbeltas y estéticas, así como añadirse centímetros de estatura, provoca problemas que en muchas ocasiones la persona acaba en el quirófano.
Este tipo de calzado provoca que el pie sostenga el peso del cuerpo en un sólo punto, lo que crea desequilibrio y por consecuencia, una alteración biomecánica por el exceso de trabajo que hacen los músculos y huesos.
Inflamaciones mamarias.

Las alteraciones mamarias no atendidas, pueden ocasionar cáncer de mama
Otras alteraciones de las mamas son:
- Los Tumores philloides, que son muy raros y afectan principalmente a mujeres entre los 40 y 50 años. Son de crecimiento muy rápido y pueden convertirse en malignos, por lo que se recomienda siempre extirparlos de forma amplia y completa para evitar que reaparezcan.
- El galactocele, que es la dilatación e inflamación del conducto en un pecho lactante.
- La mastitis periductal crónica, que se asocia al bloqueo de los conductos llenos de secreción.
- La estasis de los conductos mamarios, que se distienden y atascan con restos celulares y secreciones.
- La enfermedad de Mondor o flebitis mamaria, que se ocasiona por una vena inflamada por un golpe o traumatismo y se alivia con compresas de calor.
- La necrosis grasa que es un bulto inflamado en el tejido adiposo mamario y aparece después de un golpe o traumatismo. Necesita de una biopsia para descartar cáncer y es más frecuente en mujeres con pechos grandes y después de los 50 años.
- El cáncer de mama es un padecimiento que se presenta con mayor frecuencia después de la menopausia, aunque desafortunadamente hay muchos casos que se presentan en mujeres en edad reproductiva.
Síntomas comunes del cancer.

Las campañas de prevención del cáncer de mama en mujeres con 50 o más años reducen la mortalidad cerca del 25%
El Servicio Nacional de Salud británico, junto con Cancer Research UK, tiene entre sus objetivos proporcionar a la sociedad información fiable sobre los posibles signos y síntomas de la enfermedad. Aunque su aparición no significa que se vaya a desarrollar cáncer, ambas organizaciones recomiendan acudir al médico si aparecen. Entre las señales de advertencia destacan:
- Pérdida de peso inexplicable.
- Úlceras o heridas que no cicatrizan.
- Sangre en orina o en heces, así como problemas para orinar.
- Cambios en los hábitos intestinales que se alargan más de seis semanas.
- Problemas para orinar.
- Tos o ronquera persistente durante más de tres semanas.
- Dificultad para tragar.
- Fuertes sudores nocturnos.
- Dolor persistente e inexplicable durante más de cuatro semanas.
- En el caso de las mujeres, cambios inusuales en el pecho o hemorragias vaginales antes de la menopausia o entre las menstruaciones.
La reconstrucción de senos

Hay buenos datos que muestran que la reconstrucción después de la mastectomía mejora la calidad de la vida.
Ésta es una parte del cuerpo que afecta la autoestima, la imagen corporal, la sexualidad y los papeles sociales de las mujeres. No todas las mujeres necesitan elegir la reconstrucción, no es lo adecuado para todas. Pero a todas las mujeres debería ofrecérseles la opción.
Las tasas más bajas de reconstrucción no están correlacionadas con una falta de interés. De hecho más de la mitad de las latinas menos integradas en Estados Unidos dijo que hubiese querido tener más información acerca de la reconstrucción de pecho.
Este grupo también tuvo menos probabilidades de recibir información médica sobre la reconstrucción de pecho, y tuvo menos probabilidades que los otros grupos raciales de ser referido a un cirujano plástico.
La reconstrucción es importante para estas mujeres, pero una proporción significativamente mayor de latinas menos adaptadas no supo cómo obtenerla. Tienen el deseo de la reconstrucción, pero nadie les habla de ello.
El vino aumenta tu deseo sexual

¿Sabias que el vino aumenta el deseo sexual femenino? El consumo moderado de vino tinto puede aumentar el deseo sexual femenino.
Pero esto no significa que te tengas que poner ebria, al decir moderado, es literalmente moderado, pues en el estudio que se realizó se excluyó a las mujeres que bebían más de dos copas diarias.
Fueron las mujeres que toman entre una y dos copas diarias las más deseosas. Los médicos concluyeron que hay una relación potencial entre la ingesta de vino tinto y una mejor sexualidad.
Una de las teorías es que los componentes químicos del vino tinto pueden aumentar las funciones sexuales al aumentar el flujo sanguíneo hacia áreas clave del cuerpo.





