Gelotofobia: Miedo a la risa ajena

Por: Yoselin 12/14/09

burla

Sentirse ridiculizado de forma repetida durante la infancia o la adolescencia es una de las principales causas que originan el miedo a la risa ajena.

Reírse es saludable, pero que se rían de uno no lo es tanto. Y menos gracia les hace a quienes sufren de una especial sensibilidad al ridículo motivado por las risas ajenas.

El problema es que consideran que cualquier risa o carcajada que se escuche en su entorno está relacionada con ellas, hasta el punto de que la situación puede provocar síntomas propios de un ataque de ansiedad: sudoración, mareo y temblores.

Bajo el vocablo griego de Gelotofobia (gelos significa risa y fobos miedo), la fobia se activa en cuanto la persona afectada escucha a otra persona reírse. Es entonces cuando asocian esta reacción con su personalidad y nace la sensación de que han dicho o hecho algo ridículo, de manera que consideran el fenómeno como un ataque personal.

Este trastorno afecta principalmente a personas jóvenes que viven una etapa delicada -la adolescencia- con tendencia a sufrir inseguridad, timidez, y miedo al rechazo. La consecuencia es que estas sensaciones se mantienen en el tiempo y se exageran hasta generar terror a mantener relaciones sociales y al contacto con desconocidos.

La inseguridad generada por esta fobia contribuye a que la persona se aísle socialmente e, incluso, sufra depresión.

La mejor manera de corregir este trastorno es tratar el problema de forma progresiva y evitar cualquier situación social que pueda desencadenar en algún tipo de miedo. Un estudio  se planteó hallar un modo válido de evaluar el miedo a la risa ajena en diferentes culturas.

La investigación, respaldada por profesionales de 73 países coordinados por la Universidad de Zurich (Suiza), dio con una solución: el afectado evita determinadas situaciones que alteran su vida social. Por lo que se deduce que el funcionamiento de este trastorno funciona como las demás fobias: la evitación del problema le mantiene fuera de peligro.

Los autores del estudio proporcionaron a 93 científicos un cuestionario (traducido a 42 idiomas) para conseguir una muestra de 22.610 personas. Con esta consulta se averiguó que algunas personas sufrían de gelotofobia y la magnitud de las diferencias culturales, claves en cualquier tratamiento psicológico.

La gelotofobia se cataloga además como un fenómeno específico de la vergüenza, que se experimenta en fases tempranas (prelingüística) de la socialización. La causa general del miedo a la risa ajena se identifica con repetidas vivencias traumáticas, en referencia a la sensación de “haber hecho el ridículo” o “haber sido ridiculizado” durante la infancia o la adolescencia.

Durante estas etapas de la vida los jóvenes están formando aún su personalidad, de ahí que se encuentren en una fase muy sensible a cualquier reacción de los demás ante sus actos. Desarrollan su identidad a partir de las relaciones que establecen, y las malas experiencias pueden marcar una huella importante difícil de borrar.

Por este motivo, y porque la fobia se debe sobre todo a momentos vividos durante la infancia, los progenitores deben prestar especial atención a determinados comportamientos. Privar de atención, cariño o burlarse de los pequeños de modo sarcástico puede llevar a experimentar sentimientos de vergüenza e inferioridad.

El sarcasmo es un medio poderoso para castigar o controlar el comportamiento, pero hay menores que son objeto de mofa o ridículo de forma constante, por ello desarrollan un comportamiento defensivo y tímido. La falta de atención hacia los más pequeños afecta de la misma manera, ya que no perciben si sus actuaciones son correctas o no, y se genera inseguridad ante cualquier iniciativa social en etapas posteriores por no haber aprendido lo más apropiado de sus conductas sociales. Se impide el desarrollo de habilidades sociales por desconocimiento.

Humillar, ridiculizar y desinteresarse por los intentos de aprendizaje social de los niños y adolescentes acaba por generar una excesiva atención a la reacción de los demás. Por este motivo, las risas ajenas son tan importantes. Incluso se pueden desarrollar sentimientos de autorreferencia, vinculados a la gelotofobia. Se trata de pensar que la persona es el centro de atención y que todos están pendientes de ella, angustiándose ante cualquier situación social.

Tanatología, como superar una pérdida

Por: admin 01/5/09

tanatologia_como_superar_dolorSi a prendes a no aferra rte a las cosas y personas que te rodean, será más fácil soltarlas.

¿Podemos aprender a despedirnos sin sufrimiento de un ser querido que está muriendo? ¿Del marido que, después de una traición se ha convertido en nuestro ex? ó ¿del trabajo que perdimos sin previo aviso? ¿Podemos ganar algo con las pérdidas? Según la tanatología (disciplina que estudia el fenómeno de la muerte) es posible salir victoriosos de un duelo.

Las carencias son necesarias y crecemos a través de ellas. Se crean nuevos vínculos, llegan otras etapas, se abren puertas y maduramos. Hay que aprender a sanar las heridas que se producen cuando algo cambia, cuando el otro parte, cuando la situación se acaba, cuando ya no tenemos aquello que teníamos o creíamos tener.

SUELTA SIN MIEDO

Si aprendemos a no aferrarnos a las cosas, a las ideas, ya las personas, será más fácil decirles adiós cuando se hayan ido, o bien, cuando nos toque irnos. Tendríamos que empezar por entender que el otro es independiente, y que nuestra felicidad no depende de ningún objeto ni persona. Si entiendo que no voy a ser feliz por el coche o por ser la esposa de fulano, soltaríamos con más facilidad. Debemos entender que el tiempo juntos es prestado y hay que sacar el mejor provecho. La gente, las cosas, los momentos no son tuyos, son un regalo temporal.

CONFÍA EN LA VIDA

Al abandonar algo se elabora un proceso de duelo, sea lo que sea que hayamos dejado (una posesión o un afecto). Pasamos por un cambio que nos desestabiliza y nos obliga a aceptar una nueva realidad. Es un trabajo que implica dejar de pelearnos con la realidad, pues esta no es como quisiéramos que fuera. Debemos tener fe en que las cosas pasarán de la mejor manera. Después de una pérdida, nuestra vida comienza, de nuevo, desde un lugar distinto.

LO QUE SE GANA CUANDO SE PIERDE

Si bien cuesta trabajo soltar aquello que ya no tenemos, desligarse y darse la oportunidad de pensaren lo que sigue, implica ser un adulto sano. Haber superado esta prueba nos ayuda a enfrentar otra y dejaremos de temer a la ausencia. Así, el proceso de dolor termina por fortalecernos, y nos ayuda a aceptar la idea de que un día nosotros también dejaremos de existir.

¿Eres hipocondríaca?

Por: admin 10/17/08

Los especialistas la definen como una patología psicológica que cursa con una preocupación excesiva y la convicción de tener (¡realmente lo creen!) una enfermedad grave. Raya la obsesión y quienes la sufren exageran los síntomas de trastornos que no tienen. Aunque no se sabe cuántas personas la padecen, se calcula que cuatro de cada cien personas viven con este problema.

¿RECONOCES ESTOS SINTOMAS?

• Preocupación de tener una enfermedad grave. Todos los síntomas que detectas te parecen malignos.

• No puedes dejar de pensar en negativo. Incluso después de hablar con el médico y comprobar que no es grave, tú piensas siempre mal.

• Te obsesiona lo que comes hasta el punto de que te has vuelto muy escrupuloso con tu alimentación y tus costumbres: estudias la composición de los alimentos, te preocupa contagiarte con algo.

TRUCOS PARA SUPERARLA

• Piensa que la salud no es ausencia de molestias, sino un estado de bienestar físico y mental.

• No todas las sensaciones corporales tienen explicación.

• Aprende a respirar y practicar técnicas fáciles de relajación para eliminar la ansiedad y la angustia que te producen esos pensamientos negativos.

• Deja de visitar constantemente a los médicos y no te automediques.

• Evita las conversaciones sobre temas de salud.

• Distráete lo más posible: sal con amigos o familiares y comparte actividades diferentes. Te ayudará a dejar de estar pensando a todas horas.

Infusión de Valeriana para dormir mejor

Por: admin 08/25/08

La valeriana (Valeriana officinalis) es una hierba medicinal tradicional, muy utilizada en personas que sufren insomnio y en aquéllas que presentan ansiedad, gracias a sus propiedades sedativas e hipnóticas. En concreto, algunos estudios clínicos han demostrado que la valeriana facilita el quedarse dormido, incrementa el sueño profundo y los periodos en los que se sueña. Y todo ello, con la ventaja de que no causa sensación de “resaca” a la mañana siguiente, como sucede en algunas personas que toman medicamentos para dormir.

PRINCIPALES PROPIEDADES DE LA VALERIANA

La raíz, que se recolecta en primavera y otoño, es la parte utilizada para preparar infusiones, decocciones, tinturas, cápsulas … A continuación repasamos cuáles son las propiedades principales de la planta:

• Es sedante del sistema nervioso central y vegetativo, por lo que resulta un ligero hipnótico. Se utiliza en casos de insomnio, nerviosismo, ansiedad, depresión, agotamiento intelectual, cefaleas tensionales o migrañosas, irritabilidad, vértigo, neuralgias, palpitaciones y ataques de pánico.

• También ayuda a estabilizar el ritmo cardiaco, por lo que puede ser interesante en el tratamiento de arritmias cardiacas.

• Es ligeramente hipotensora, lo que la convierte en una planta efectiva en personas con hipertensión de origen nervioso.

• Constituye un fuerte antiespasmódico, por lo que es útil en casos de calambres, bronquitis espasmódica y espasmos gastrointestinales dolorosos, así como en trastornos típicamente femeninos tales como el síndrome premenstrual y dolor menstrual.

• Tomada de forma regular ayuda a prevenir ataques epilépticos y puede ayudar a reducir las dosis de antiepilépticos.

• Es carminativa en caso de personas con problemas de meteorismo, flatulencias y malas digestiones.

• Ayuda a regular la temperatura corporal.

• Es analgésica y relajante muscular, de ahí que resulte especialmente útil para aliviar los dolores causados por traumatismos, ciáticos, reumáticos, contusiones y distensiones musculares. También alivia la tensión de los hombros y el cuello.

Se recomienda evitar en caso de embarazo, lactancia y menores de tres años.

Ejercita tu mente

Por: admin 06/20/08

¿Has notado que últimamente tiendes a olvidar dónde dejas las llaves o el teléfono celular o los nombres de algunas personas? Esto puede ser resultado de agotamiento o sencillamente distracción. Aquí te mostramos los pasos de un sencillo ejercicio con el que puedes tonificar tu memoria.

Seguro te has percatado, al final del día, que olvidaste hacer una llamada, que no fuiste al súper como lo habías planeado o que dejaste plantado al compañero del trabajo en la cita para afinar los últimos detalles del proyecto, y esto porque sencillamente se te olvidó. El problema no es que te suceda una vez, sino que se repita a menudo, cosa que seguramente preocupa y angustia, pues puede tratarse de una cuestión de salud grave. Ahora bien, antes de que corras con tu médico familiar, debes considerar que estos olvidos ocasionales pueden deberse a un asunto de estrés, tensión o de falta de concentración. Diversos estudios tienden a referir que la actividad, es decir el ejercicio mental, en buenas dosis ayuda a tu mente a estar receptiva y atenta.

• La memoria

La ciencia descubre día con día más y más sobre las funciones de nuestro cerebro y sobre cómo se conforma. En nuestro cerebro está contenida nuestra memoria, aquellos sucesos que nos han ocurrido, las experiencias que determinan nuestra vida. La memoria es, pues, una parte fundamental de todo ser humano. Son nuestros ojos, nuestro tacto, todos nuestros sentidos, la herramienta perfecta con la que vamos forjando lo que conforma nuestra historia o lo que ésta será, la caja donde nuestros recuerdos se almacenan, donde nuestras experiencias nos recrean. Seguro te ha pasado que un aroma o un sonido hacen que sientas o pienses que has vivido o estado en ese mismo lugar antes. Nuestro cerebro trabaja mediante procesos de asociación y relación de todo aquello que nos acontece.

Pero este proceso a veces no es perfecto, y nuestra memoria nos juega una suerte de mala pasada, haciendo que ciertas cosas, recuerdos, se omitan y otras que cosas que no nos han pasado parezcan haber ocurrido. O qué decir del famoso déja vu con el que nos da la impresión de recordar cosas que no hemos vivido o cosas que no hemos hecho y vienen a nuestra mente como si así hubiera sido. Los expertos indican que esto puede deberse a que nuestra memoria de corto y de largo plazo tienen un encuentro o, también, que nuestro inconsciente percibe las cosas antes que nuestro consciente.

• ¿ Qué afecta nuestra memoria?

Para empezar, debes saber que nuestro cerebro está finamente conectado con nuestro cuerpo, por ello, si descuidamos nuestra salud, esto, invariablemente, afectará al órgano más importante por excelencia.

La vida actual, su ritmo vertiginoso y sin descanso ha cambiado nuestros hábitos, en su mayoría, en un sentido negativo. Día con día los niveles de tensión a los que estamos expuestos, la ansiedad y el cansancio, afectan a nuestro cerebro. Cuántas veces hemos hablado del deseo de desconectarnos y sólo dejarnos ir, pero qué diferencia cuando la desconexión se da no por deseo, sino por resultado de vivir en una época que nos exige mucho a nivel mental, emocional y de fortaleza física. Así que debes poner especial atención para que tu cerebro no se desconecte, es más sencillo de lo que parece:

Dormir bien.

No fumar.

• Trata de tranquilizarte y aprende a manejar tus niveles de estrés.

No excedas tu consumo de bebidas alcohólicas.

• Incluye en tu dieta el consumo de hidratos de carbono.

• Come con regularidad frutas y verduras, por lo menos cinco raciones diarias.

• El consumo de hierro, sobre todo para las mujeres, es imperativo. Lo encuentras en las legumbres, en la fruta seca.

• Disfruta de las veleidades del pescado y de los ácidos grasos como el Omega 3 y 6 que contiene.

• ¿Ejercicio para el cerebro?

Así es, si lo piensas bien no es nada disparatado. Desde que somos unos bebés, la estimulación de nuestra mente debe ser alta, puede ser con juegos, pero sobre todo con mucha interacción que permita concentrarnos. La estimulación temprana mediante juegos, música, imágenes, aromas tiene la finalidad de que la concentración sea exitosa.

Para mantener nuestro cerebro sano, debe tener un suficiente suministro de sangre, debemos comer bien y realizar ejercicio mental. Recuerda que nosotras mismas podemos contribuir en mucho al buen funcionamiento cerebral. El movimiento aumenta el suministro de oxígeno y una alimentación baanceada proporciona los nutrientes necesarios. La destreza mental nos mantiene redundantemente en forma. ¿ Cómo? Los juegos de mesa además de fomentar los lazos sociales, fomentan y ponen nuestro cerebro a trabajar. Reflexiona y da un vistazo a tu alrededor, te darás cuenta que es mucha la gente que cada día está más tensa y atada a los reglamentos, que repite los mismos hábitos y pensamientos o es hipersensible, distraída e incapaz de organizar su tiempo o de terminar las cosas que empieza. Esto no tiene por qué ser así. Ejercítate y con ello podrás desbloquearte y así usar de manera más flexible tu mente.

Algunos ejercicios para tu memoria

Tacto. Cierra 105 ojos y localiza con tus manos las cosas, siéntelas.

Si eres zurda utiliza tu mano derecha; si no lo eres, haz lo que habitualmente, con la mano izquierda.

Hazte de un rato sólo para ti, lee en voz alta, escúchate.

Has cosas diferentes, oblígate a hacer vida social, experimenta lo inesperado.

Aprende cosas nuevas, modifica tu entorno, mueve las cosas de lugar …