¿Qué es el parto dirigido?
El parto dirigido surgió en Dublín en los años setenta, tiene como objeto el abreviar los tiempos del nacimiento. Los pasos a seguir dependen de las condiciones generales de la madre, especialmente las del cuello del útero; ya sea que haya iniciado o no la maduración cervical (proceso durante el cual el cuello se hace más suave, más corto e inicia la dilatación) o no.
Si esto no ha sucedido se hace lo siguiente:
- Sobre el cuello del útero, se aplica un gel a base de prostaglandinas, (sustancias que modifican el cuello del útero reduciéndolo y suavizándolo), para favorecer la dilatación, habitualmente unas 12 hrs. antes de ingresar a la sala de labor obstétrica. Existe la posibilidad de dar una tableta tomada en lugar de aplicar el gel.
- Al internarse, en el suero se diluye oxitocina, la hormona que naturalmente induce al útero a contraerse con regularidad para favorecer la expulsión del niño. Luego, el obstetra practica la amniorrexis, maniobra que provoca la ruptura del saco amniótico y que provoca la pérdida de las aguas y que la cabeza del bebé apoye mejor sobre el cuello del útero para acelerar la dilatación completa. El parto dirigido tiene varias ventajas, pero también algunas contraindicaciones.
- Los beneficios están relacionados sobre todo a la menor duración de la fase de la dilatación en relación a la del trabajo de parto natural. Además, el parto dirigido permite decidir el día en que nacerá el niño.
- Sin embargo, requiere de un control médico continuo y esta sin duda es una desventaja. Ya que la fase entera de la dilatación debe ser monitoreada para valorar las contracciones del útero y los latidos del corazón del niño (que de todos modos debe hacerse en el trabajo de parto espontáneo).
- Las contracciones inducidas por fármacos son muy fuertes y, por lo tanto, pueden hacerse dolorosas más rápido que las del trabajo de parto natural, aunque por menos tiempo habitualmente.
- En general, el parto dirigido pertenece a protocolos obstétricos ahora en el pasado: la tendencia actual es la de no medicar durante el nacimiento, si no más bien la de permitir que suceda de la forma más natural.
- La elección de efectuar el parto dirigido corresponde solamente a la mujer, que debe evaluar la posibilidad junto con su ginecólogo: no existe ninguna obligación de permitirlo.
Climaterio y menopausia
Preocupación y tristeza provoca en las mujeres la palabra menopausia, ésta palabra se utiliza incluso como ofensa. Si bien es cierto que ocurren cambios fisiológicos y mentales, existen los recursos médicos para evitar cada uno de ellos y cruzar felizmente esta etapa de la vida.
El climaterio y la menopausia son términos que se confunden. Así, el primero se refiere al proceso de transición entre la etapa reproductiva de una mujer y en la que dejó de serlo; en tanto, el segundo únicamente que durante 12 meses seguidos no se ha presentado ninguna menstruación.
La causa de la pérdida de la capacidad reproductiva obedece a un proceso en que los ovarios, de manera natural, dejan de producir óvulos, ademas de estrógenos y progesterona.
La disminución de la capacidad para menstruar, se acompaña de una serie de alternativas, la más conocida es la resequedad vaginal cuya consecuencia es sufrir relaciones sexuales dolorosas; destaca también el “bochorno”, una sensación de calor con sudoración fría, junto con un enrojecimiento de la piel y que usualmente se presenta durante la noche.
El estado mental es otra dimensión que se ve afectada con la presencia de nerviosismo, irritabilidad, depresión y aislamiento. Conforme la mujer se adentra en la menopausia surgen dos alteraciones silenciosas: cardiaca y de los huesos (osteoporosis).
Ante la falta de tratamiento, la menopausia provoca conflictos con la pareja, pues la mujer evita los encuentros eróticos por resultarle desagradables. Asimismo, la relación con sus hijos se torna tirante y éstos le reclaman sus cambios de humor, el exagerar los problemas o llorar hasta por e más mínimos asunto. Ambas situaciones, aunadas a presiones de la sociedad hacen que se sumerja en un espiral de soledad y aislamiento.
Alternativas
El principal aliado de una mujer con menopausia es la terapia de reemplazo hormonal (TRH), se administra por parches, geles o píldoras; incluso, han demostrado que su uso elimina los síntomas físicos y sicológicos. Pero su indicación requiere de un exhaustivo estudio para conocer si es candidata a ella. Asímismo el ejercicio físico y pensamientos positivos son fundamentales.
8 tips de Higiene Íntima
Se estima que el 80% de las mujeres padecen de flujos por enfermedad al menos una vez en la vida. El uso de fibras sintéticas, de pantalones ajustados y de toallas sanitarias que eliminan aromas producen desequilibrios en la vulva y la vagina. Basta tomar en cuenta algunas recomendaciones para reducir el riesgo de presentar esas secreciones incómodas.
1. Uso de Tampax
¡Ocasional! y por un máximo de tres horas. Mientras permanece dentro es un caldo de cultivo para bacterias. Hay quienes tienen relaciones sexuales el primer día de la menstruación, si es tu caso, tampoco lo coloques después de que tu pareja haya eyaculado,
2. Brazilian Wax
El vello conserva la humedad e impide el paso de bacterias, así que olvidate de la depilación total. La aplicación del láser en la zona del bikini es una buena opción. En el caso de la electrodepilación, revisa que no queden restos de vello en el poro pues podría provocarte una foliculitis ¡parecerá que tienes acné en las ingles!
3. Toallas femeninas.
Elige las de fibras naturales que no tengan perfumes.
4. Ropa interior
Totalmente de algodón y cámbiala dos veces al día.
5. Cosmeticos vaginales
El alcohol y los componentes de las fragancias contribuyen a una infección. Lo mejores usar un jabón neutro y de uso exclusivo para esa zona, o un shampoo con ácido láctico.
6. Lavado de calzón.
El uso de detergentes y suavizantes es responsable de dermatitis por contacto. Lávalo a mano, con jabón de pasta y déjalo al sol, con el puente de algodón hacia arriba, para eliminar rastros de bacterias e irritantes.
7. Contacto sexual.
Báñate después del contacto sexual con Jabón neutro o carga en tu bolsa toallitas de bebé sin alcohol.
8. Limpieza genital.
Durante el baño, separa con los dedos los labios mayores de la vulva y asea con agua los genitales que quedan al descubierto. El vello lo puedes lavar con jabón neutro. Y recuerda que después de hacer pipí, debes limpiarte de adelante hacia atrás sin frotar. Otra opción es formar un cuadrito con el papel de baño y con él presionar un poco. Si has sudado, date una refrescada con las toallitas de bebé .
¿Cómo saber qué tipo de infecciones vaginales podrías presentar?
Cándida: Es un hongo que produce un flujo vaginal espeso, de consistencia similar al queso cottage. Posiblemente cause comezón e irritaclón en la vulva.
Vaginitis portricomonas. Es un organismo que te produce un flujo espumoso de color verde amarillento y de rnal olor. Provoca dolor al orinar, irritación y molestias en la parte baja del abdomen.
Vaginitis por bacterias. Flujo verde grisáceo con olor a pescado que aumenta después de una relación sexual. Hay picazón y dolor al onnar.
Por clamidia. Es de trasmisión sexual, asmtomática y te produce constantes y molestas infecciones urinarias.
Examina tus senos
Apesar de que el examen de los pechos es básico para evitar el cáncer de mama, pocas sabemos realizarlo adecuadamente. Te traemos las siguietnes instrucciones paso a paso para lograr una detección eficaz.
Debes aplicarlo el quinto día después de la menstruación. Ahora ponte de pie frente a un espejo y observa.
1. Con los brazos abajo ve si alguna de tus mamas se ha deformado, cambió de color o si el pezón está desviado o hundido.
2. Coloca tus manos en las caderas, presiona firmemente e inclínate un poco hacia delante hasta formar un hueco en tus aXilas. Busca alguno de los cambios ya mencionados.

3. Lleva tus brazos hacia arriba, estíralos y entrelaza las manos atrás de la cabeza ¿detectas algo? Ahora, sigue el examen manual:
4. Usa las yemas de tus dedos anular, índice y medio. Haz círculos del centro hacia afuera o en el sentido de las manecillas del reloj y repite la operación en cada uno de los pechos. Primero suavemente y luego ejerce más presión para sentir diferentes capas de tejido. Un buen tip es hacerlo con las manos enjabonadas en la regadera.
5. De pie, con una mano flexionada detrás de la cabeza, explora toda la mama con movimientos circulares, empezando por la axila hasta terminar con el pezón.
6. Replte lo mismo, ahora acostada boca arriba sobre un cojín que colocado a la altura del hombro del lado que vas a examinar.
7. Termina tu exploración apretando la mama, observa si hay salida de líquido anormal por el pezón.
Si encuentras una bolita o un endurecimiento notiñcalo de inmediato a tu doctor. Las mamografías se deben realizar cada año a partir de los 40, y antes si tienes antecedentes familiares de cáncer de mama.
Listeriosis durante el embarazo
La listeriosis es una infección provocada por la bacteria “listeria monocytogenes“. Los síntomas que la acompañan son, en general, leves (incluso pueden pasar imperceptibles) y comprenden fiebre, náuseas y diarrea.
• La afección, sin embargo, es peligrosa en el embarazo porque puede provocar un parto prematuro o interferir en el desarrollo del feto. En México, la listeriosos no está tan difundida como en otros, pero siempre es conveniente tomar algunas precauciones.
• El contagio puede provenir de alimentos contaminados, como verduras mal lavadas, huevos no controlados, que son producidos con leche no pasteurizada y alimentos descompuestos. Se ha observado también que la bacteria puede proliferar en los quesos no fermentados, como el fresco y el Brié.
• Los fiambres no son aconsejables en el embarazo porque pueden ser vehfculo de la toxoplasmosis gondii, una infección que puede dañar al feto. El problema se presenta sólo cuando por el test de toxoplasmosis, el examen de la sangre al cual son sometidas todas las mujeres en el primer mes de embarazo, emerge que la futura mamá no es inmune a los efectos de esta enfermedad, o sea que su organismo no ha desarrollado anticuerpos del toxoplasma .
• En estos casos, es necesario evitar el contagio, que puede presentarse a través del consumo de carne cruda y verduras mal lavadas (para que no haya peligro basta con algunas gotas de solución desinfectante en el agua).
Problemas de fertilidad y déficit de nutrientes
Diversos estudios sugieren que la falta de algunos nutrientes puede afectar la capacidad de reproducción, tanto en hombres como en mujeres. Si bien podría parecer lógico que fuéramos las mujeres las que tuviéramos que padecer más problemas para embarazarnos si nuestro cuerpo carece de determinados nutrientes, recientes investigaciones parecen concluir que la falta de ácido fólico, zinc o algunas vitaminas antioxidantes, también afectan a la capacidad de reproducción masculina.
Conviene pues tener en cuenta la calidad de la alimentación en el momento de plantearse tener un hijo y acudir ambos miembros de la pareja al especialista para descartar carencias.
Regular las menstruaciones
En los primeros años tras la menarquía son frecuentes los desarreglos menstruales, pero si las amenorreas son tan largas y prolongadas hay que estudiarlo.
Es importante saber cuándo ovulas. Para ello podrías tomarte la temperatura vaginal durante dos o tres ciclos consecutivos y ver cuándo se produce la elevación que marca la ovulación.
También es importante saber si las reglas, cuando vienen, son muy abundantes. Hay que descartar el síndrome del ovario poliquístico, en el que se producen ciclos anovulatorios con alguna ovulación intercalada y reglas después de unos meses, que pueden ser muy abundantes.
El tratamiento con anticonceptivos no soluciona el problema, pues es sólo sintomático y produce una regla artificial y además sólo mientras se está tomando.
Una vez descartado el síndrome de ovarios poliquística y tras comprobar si los ciclos son ovulatorios o no, se puede seguir un tratamiento de aligo terapia con Cinc-cobre y salvia como planta reguladora (tintura madre o extracto a razón de 30 gotas dos veces al día).





