Prolapso uterino

Se caracteriza por que el útero está inclinado o caído, a veces de tal forma que oprime la vejiga y llega hasta la vagina ocasionando una sensación de opresión y mucha incomodidad.
Este problema ocurre cuando los ligamentos, músculos y tejidos que sostienen al útero en la pared de la pelvis, se debilitan tanto que no pueden sostenerlo en su lugar.
Muchas veces este problema se detecta en la visita al ginecólogo o al urólogo cuando se consulta un problema de incontinencia urinaria, ya que cuando el útero oprime la vejiga, ocasiona que la orina se salga sin quererlo.
Los síntomas, son dolor pélvico, malestar general, incomodidad, dolor durante el coito y pérdida involuntaria de orina.
El diagnóstico se establece cuando el médico realiza un examen de exploración físico, un ultrasonido y quizá una tomografía o resonancia magnética, para ver la severidad del caso.
El tratamiento, depende del grado de debilidad de los ligamentos, la edad, el estado de salud en general y sobre todo, de si se quiere todavía tener un embarazo o no. Los hay quirúrgicos y no quirúrgicos.
Entre las opciones no quirúrgicas de tratamiento están:
- Los ejercicios de Kegel, que ayudan a fortalecer los músculos de la pelvis y consisten en contraer los músculos pélvicos fuertemente como si se tratara de retener la orina. Estos ejercicios deben hacerse cuatro veces al día en sesiones de 10 contracciones y relajamientos.
- El uso de estrógenos para evitar que se debiliten más los músculos y tejidos que sostienen al útero. Esto debe estar bien controlado por el médico para evitar complicaciones de otros tipos.
- En ocasiones, se puede insertar un “pesario”, que es un dispositivo de goma que tiene la misma forma del diafragma anticonceptivo y se coloca alrededor del cuerllo uterino, para ayudar a sostener el útero. Este procedimiento no es muy efectivo, ya que se puede soltar, causar irritación y molestias en las relaciones sexuales. Además se debe extraer regularmente para limpiarlo y evita infecciones.
Los tratamientos quirúrgicos se realizan para:
- Colocar en su lugar y contraer los músculos débiles sin extraer el útero. Por lo general esto se realiza por vía vaginal o a través del abdomen por medio de laparoscopia.
- Histerectomía, que se recomienda cuando el daño es severo, el útero sale por la vagina o los síntomas son inaguantables. El problema de esta cirugía es que tiene como consecuencia la esterilidad, al extirpar el útero.
Amenorrea

En algunas mujeres su regla o menstruación puede verse suspendida durante tres meses o más sin haber un embarazo y esto sucede con más frecuencia durante la adolescencia, periodo en que se lleva a cabo la madurez sexual del organismo.
La menstruación suele suspenderse de forma normal durante el embarazo, después de este (periodo conocido como puerperio) y la lactancia.
Este síntoma se puede presentar cuando hay una ausencia de menstruación hasta los 18 años de edad y se clasifica como amenorrea primaria o cuando después de haber tenido varios ciclos menstruales, esta se suspende sin motivo aparente, lo que es una amenorrea secundaria.
La amenorrea primaria se presenta cuando hay una alteración en el funcionamiento normal de los ovarios y se manifiesta por retraso en la menarca, o sea en la primera menstruación, así como en la aparición de los caracteres sexuales secundarios, que son el brote del vello púbico y en axilas, desarrollo de las mamas o pechos y falta de definición en la estructura corporal femenina, como cintura, caderas.
Esto se origina por la falta de producción de hormonas como la progesterona, estrógenos, andrógenos y corticoides o por la presencia de quistes en ovarios. También puede ser ocasionada por el desarrollo anormal del útero y la vagina o por la presencia de un himen no perforado y muy cerrado, que dificulte la eliminación del flujo sanguíneo.
La amenorrea secundaria, aparece en una mujer que presentaba periodos menstruales normales y de repente se ven suspendidos, sin que la causa sea un embarazo. Las causas más comunes son las psicológicas y con frecuencia se asocian a la anorexia nervosa, a la presencia de quistes, trastornos de la glándula tiroides y del hipotálamo, a estrés o a alteraciones en el útero, generalmente relacionadas por la práctica de un aborto mal realizado.
El tratamiento para regularizar a las mujeres que sufren amenorrea, es muy variable, dependiendo de la causa. En las amenorreas secundarias, ocasionadas por fallas de los ovarios, es necesario el uso de estrógenos y progesterona; en otros casos se pueden utilizar medicamentos que impidan el aumento del tamaño de los quistes y si llega a ser necesario se llega a una cirugía para extirparlos.
Cuando la causa es psicológica, se debe dar tratamiento ginecológico al mismo tiempo que psiquiátrico, para controlar los problemas de estilo de vida, estrés y otras enfermedades como las adicciones y las relacionadas con trastornos alimentarios, como la bulimia y la anorexia.
Bochornos de la menopausia

La menopausia o última regla o menstruación marca el fin de la capacidad natural de la mujer para concebir y dar a luz.
Si bien ocurre cuando se deja de menstruar, los mecanismos y síntomas biológicos y hormonales que conducen a ella empiezan varios años antes, en el período premenopáusico o perimenopáusico y continúan varios años después, durante el climaterio.
La menopausia se presenta entre los 40 y los 55 años de edad en promedio y se debe al descenso de estrógenos, hormona que se produce en los ovarios y que es la que ocasiona los cambios en la pubertad y adolescencia en la mujer.
El primer indicador de la aproximación de la menopausia es un cambio en el ciclo menstrual, aunque en algunas mujeres puede presentarse repentinamente, con diferencias específicas de una mujer a otra.
Por lo general, los ciclos y los periodos menstruales se vuelven más cortos o más prolongados y el sangrado es más ligero o más abundante y en ocasiones, puede desaparecer la regla por meses y volver a aparecer con menor intensidad cada vez, hasta que cesa por completo.
La ausencia de la menstruación o menopausia trae consigo cambios físicos y psicológicos, entre los que destacan:
- Los bochornos, también conocidos como sofocos o calores. Se manifiestan por una sensación súbita de calor que proviene del interior del cuerpo y afecta generalmente la parte superior del cuerpo. A veces se compaña con rubor y sudoración seguidos de escalofríos.
Aunque solamente duran unos minutos, no dejan de ser molestos y la intensidad, frecuencia y duración en tiempo varían mucho. En algunas mujeres, los bochornos son continuos e intensos, sobre todo por la noche, ocasionando que no se pueda dormir bien y que a menudo, muchas mujeres despierten empapadas en sudor.
A medida que el organismo se ajusta a sus nuevos niveles hormonales, los bochornos van disminuyendo y en casi todas las mujeres desaparecen cuando se llega a los 60 años.
Acupuntura no ayuda a concebir

De acuerdo con la Sociedad Británica de Fertilidad (BFS, siglas en inglés), que representa a las clínicas de fertilidad: “no hay pruebas” que indiquen que estos tratamientos alternativos aumenten las posibilidades de concebir.
La BFS llegó a su conclusión después de evaluar las pruebas publicadas hasta ahora sobre casos en que mujeres recurrieron a la acupuntura al mismo tiempo que se sometían a un tratamiento de fertilidad, indica la citada sociedad, cuyas conclusiones aparecen en la publicación Human Fertility.
La sociedad precisó que analizó 14 estudios en los que participaron 2 mil 670 pacientes.
Los expertos del BFS agregaron que independientemente de la etapa en que estuviera una mujer sometida al tratamiento de fertilización in vitro, la acupuntura no influía en su resultado.
El profesor Adam Balen, que encabeza el Comité de Política y Práctica del BFS, señaló que la sociedad “quiere asegurar que todas las mujeres reciben el tratamiento más seguro cuando se someten a un procedimiento de fertilidad”.
Tras un análisis riguroso de las pruebas, la Sociedad Británica de Fertilidad concluye que actualmente no hay evidencias de que la acupuntura o las hierbas medicinales chinas, cuando son utilizadas junto con los tratamientos de fertilidad asistidos, tengan un efecto beneficioso en los casos de nacimiento, embarazos o aborto involuntario.
Las mujeres estériles han sido engañadas desde hace un tiempo al pensar que la medicina tradicional china puede ayudarles a quedar embarazadas.
Quistes ováricos

Los ovarios son dos órganos que forman parte del sistema reproductor femenino, se localizan en la parte baja de vientre a ambos lados de la matriz o útero, en donde las trompas de Falopio terminan en forma de embudo.
Son unas glándulas que segregan hormonas que tienen que ver con el desarrollo de los caracteres sexuales femeninos y tienen como función principal la maduración de los óvulos, que son las células sexuales femeninas necesarias para empezar una nueva vida.
En los ovarios hay pequeños abultamientos normales, conocidos como folículos, en cada uno de ellos hay un óvulo, que es la célula sexual femenina en la que se encuentra toda la información genética que se va a transmitir de la madre a su hijo o hija. Son las únicas células del cuerpo que permiten la reproducción de la especie humana al unirse con los espermatozoides o células sexuales masculinas.
Cuando una niña nace sus ovarios contienen alrededor de 2 millones de óvulos que se van perdiendo paulatinamente, de tal forma que en la pubertad quedan 500 mil más o menos y de ellos sólo 400 a 500 van a madurar y muy pocos de ellos van a originar una nueva vida.
Al inicio del ciclo menstrual, es decir en los primeros días de la menstruación, crecen varios folículos y a mediados del ciclo menstrual se lleva a cabo la ovulación, o sea el proceso por el cual el folículo se llena de líquido y se rompe dejando salir al óvulo que es capturado por la trompa de Falopio. Por lo general, un sólo óvulo va a desprenderse cada mes y será alternando los ovarios.
Lo que queda del folículo se convierte en una pequeña glándula de color amarillo que produce una hormona llamada progesterona, que actuará de diversas formas en caso de dessarrollarse un embarazo. A este proceso se le llama ovulación y sucede más o menos entre los 12 y 16 días del inicio de cada periodo menstrual, regla o menstruación.
Sin embargo, en algunos casos esto no es así, el folículo aumenta su tamaño más de lo habitual sin involucionar desarrollándose el quiste. Como habitualmente se trata de folículos, que sólo poseen una exagerada cantidad de líquido en su interior, es que muchos los denominan “quistes funcionales” capaces de producir mayor cantidad de hormonas femeninas que pueden repercutir en todo el organismo.
No se conoce bien el origen de los quistes, se piensa que es hormonal y son muy frecuentes en mujeres en edad reproductiva y que en general son sexualmente activas. Se presentan con mayor incidencia durante la adolescencia cuando el sistema reproductor no ha alcanzado la madurez.
La mayoría de los quistes cursan sin sintomatología y algunos se resuelven solos. Otros se retiran por medio de cirugía cuando están causando demasiados problemas, pero en todos los casos es necesario el diagnóstico adecuado para descartar otro tipo de problemas como tumores cancerosos o embarazos ectópicos.
Entre los síntomas que suelen presentarse cuando hay algún quiste y no en todas las ocasiones, están:
- Hinchazón o distensión abdominal.
- Dolor pélvico, en la parte baja de vientre, que suele ser constante, durante el movimiento o poco después del inicio o finalización de la menstruación.
- Hemorragias vaginales fuera del ciclo menstrual.
- Prolongación o reducción del ciclo menstrual.
- Ausencia del ciclo menstrual.
- Retención de orina y dificultad para evacuar.
- Aumento de flujo.
- Presencia de bolitas a los lados de las piernas.
- En casos más graves pueden ser causa de esterilidad y de trastornos circulatorios.
También se asocian a sensación de pesadez o tensión en el abdomen, dolor durante las relaciones sexuales y alteración del ritmo evacuatorio
Muchos de estos quistes producen anormales cantidades de hormonas manifestándose con sangrados menstruales irregulares o que aparecen fuera de la menstruación e incremento del vello
Es importante tener presente las complicaciones que pueden presentar éstos quistes, como su torsión, manifestándose con dolor abdominal intenso y vómitos, en estos casos se requiere de una intervención quirúrgica inmediata
Nuevo anticonceptico mas efectivo.

Un nuevo anticoneptivo es más efectivo que el más popular en el mercado para prevenir el embarazo después de mantener relaciones sexuales sin protección, y también funciona por más tiempo, hasta durante cinco días
Levonorgestrel, el anticonceptivo de emergencia más usado, sólo es efectivo si las mujeres lo toman dentro de los tres días después de mantener relaciones. Se vende bajo varias marcas, incluyendo Levonelle y Plan B, y está disponible en más de 140 países, en medio centenar de los cuales las mujeres pueden comprarlo sin receta médica.
Un grupo internacional de investigación comparó el Plan B con el nuevo fármaco ulipristal acetate, que se vende con el nombre de ellaOne en Europa pero sólo bajo receta. No está legalmente en venta en otros países.
Los expertos observaron a unas mil 700 mujeres de 16 a 36 años que tomaron anticonceptivos de emergencia dentro de tres a cinco días después de mantener relaciones sexuales sin protección. Aproximadamente la mitad recibió Plan B y el resto, ellaOne.
En el grupo con Plan B hubo 22 embarazos, y en el de ellaOne, 15. En ambos grupos, el efecto secundario más reportado fue jaqueca. La investigación fue financiada por el productor de ellaOne, HRA Pharma, que ayudó a diseñar el estudio.
Cuando los investigadores combinaron sus resultados con un estudio anterior que comparaba los dos anticonceptivos, hallaron que las mujeres que tomaron ellaOne dentro de los cinco días después de las relaciones casi redujeron a la mitad las probabilidades del embarazo en comparación con las mujeres a Plan B.
Las mujeres que tomaron ellaOne tuvieron un 1.8% probabilidad de quedar embarazadas, mientras que para las mujeres con Plan B fue de 2.6%.
En mayo, las autoridades regulatorias europeas aprobaron ellaOne. HRA Pharmacy no quiso revelar en qué otros países ha pedido aprobación.
En comparación con Plan B, que pierde efectividad al paso de los días, ellaOne pareció funcionar consistentemente bien por encima de los cinco días.
Pero las autoridades de la salud advirtieron a las mujeres contra un exceso de confianza.
Píldora del día después no es abortiva

Investigadores chilenos comprobaron que la píldora del día después, utilizado como anticonceptivo de emergencia, no es abortivo, pues no afecta la ovulación ni altera el endometrio durante la implantación del embrión
Este estudio, realizado por académicos de la Universidad de Chile, contradice los argumentos de sectores conservadores que se oponen al uso de este fármaco por considerar que modifica el endometrio, impide que el embrión anide en él y por tanto es abortivo.
El estudio reveló que la píldora no altera el ciclo menstrual y tampoco interfiere en la ovulación, ya que todas las pacientes ovularon, tanto las que tomaron el fármaco como las que no.
Además, tampoco afecta la producción de progesterona, ni modifica la expresión y distribución del receptor de esa hormona en el endometrio.
De igual manera, no incide en la expresión de genes y proteínas relacionados con la capacidad receptiva del útero.
¿Que son las adherencias uterinas?

Son como cicatrices que se forman entre dos tejidos y son molestas y dolorosas. Las adherencias son bandas fibrosas de tejido parecido al que se forma con las cicatrices que se forman entre dos tejidos dentro del organismo. Sedescriben como cicatrices dentro de la cavidad uterina.
Pueden ser intrauterinas, es decir dentro del útero, enfermedad conocida como síndrome de Asherman, pélvicas, fuera del útero o intraperitoneales.
Son ocasionadas por una inflamación, infección, cirugía o trauma y se caracterizan por unir un tejido a otro impidiendo la libertad de acción de ambos tejidos o causando daños en los tejidos sanos.
Se presentan con mayor frecuencia después de algún caso de dilatación del cuello y raspado uterino, por algún aborto provocado y por un legrado para limpiar el interior del útero después de un aborto espontáneo o de un parto o de otros problemas ginecológicos.
En ocasiones se puede relacionar con el uso prolongado del dispositivo intrauterino (DIU), con infecciones como la endometriosis o por procedimientos quirúrgicos como la extracción de miomas o pólipos.
Las adherencias intraperitoneales, pueden ser ocasionadas por cirugías abdominales, endometriosis, apendicitis o enfermedades inflamatorias pélvicas.
Las adherencias pueden llegar a ser muy molestas y peligrosas, ya que ocasionan que los pueden provocar diferentes trastornos, dependiendo de los tejidos comprometidos. Por ejemplo, en el ojo, la adherencia del iris al cristalino puede llevar al desarrollo de un glaucoma; en los intestinos, las adherencias pueden producir una obstrucción intestinal completa o parcial.
Las adherencias pélvicas pueden llevar a la esterilidad y a problemas reproductivos.
Muchas mujeres con adherencias no presentan síntomas, pero otras pueden padecer.
- Dolor abdominal o pélvico ocasionado por la presión y el jaloneo que la adherencia ocasiona en los órganos afectados.
- Alteraciones menstruales como hipomenorrea (poco sangrado) o amenorrea, que es la ausencia de la menstruación.
- Dificultad para desarrollar un embarazo, ya que se pueden presentar abortos recurrentes.
- Dismenorrea, o dolor agudo durante el periodo menstrual.
Pildoras podrian causar trombosis.

Una gran cantidad de mujeres de todo el mundo no utiliza las píldoras anticonceptivas más seguras y en cambio opta por marcas cuya composición aumenta el riesgo de padecer trombosis venosa, pese a que la incidencia absoluta de ésta siga siendo baja.
El riesgo de padecer este trastorno vascular desciende cuanto menor es la dosis de estrógenos que tiene el anticonceptivo y cuanto menos tiempo se utilice.
El estudio señala también que las píldoras más seguras son aquéllas que contienen levonorgestrel combinado con una pequeña dosis de estrógenos.
Tanto los anticonceptivos orales que contenían únicamente progestágenos así como el DIU, no estuvieron asociados con ningún incremento del riesgo de trombosis venosa.
El estudio realizado subraya que la probabilidad de sufrir esta enfermedad en mujeres jóvenes por el uso de la píldora es de 1 entre mil por año.
De hecho, sus autores la recomiendan como primera opción para la anticoncepción a aquellas mujeres de un peso normal y que no tengan predisposición genética a sufrir trombosis.
Tratamientos para el Síndrome de Ovario Poliquístico

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es un desorden hormonal y metabólico que afecta a un 10% de las mujeres en edad reproductiva.
Algunos tratamientos son:
- Medicamentos: Se usan anticonceptivos orales para regularizar las hormonas, inductores de la ovulación o reductores del nivel de insulina, de la resistencia a ésta, del índice glucémico o del nivel de testosterona.
- Laparoscopía: Por una pequeña incisión debajo del ombligo se introduce un instrumento para ver los órganos pélvicos y se realiza un corte en los ovarios.
- Pérdida de peso: Con la orientación de un nutriólogo, una dieta baja en grasas para bajar de peso a largo plazo es un tratamiento muy efectivo.
- Ejercicio: Una actividad física moderada y constante, como complemento a la dieta, ayuda a disminuir el nivel de insulina.
- Relajamiento: Aprender a manejar el estrés, llevar un estilo de vida más tranquilo, tener buenos hábitos de sueño y concentrarse más en la propia salud son de gran utilidad para prevenir y tratar el SOP.





