Playas pueden ser focos de enfermedades.

Las personas que se bañan en playas subtropicales, como las del sur de la Florida, pueden estar expuestas a un mayor riesgo de enfermedades, de acuerdo con un nuevo estudio de la Universidad de Miami.
La investigación, que duró cerca de un año, sugiere que los bañistas están expuestos a enfermedades gastrointestinales y respiratorias, problemas de la piel e infecciones de los ojos y oídos en este tipo de playas, aun cuando no tienen alguna fuente de contaminación directa.
Han encontrado que aún las playas en áreas subtropicales que no tienen fuente de contaminación de aguas residuales las personas, especialmente aquellas con un sistema inmunológico débil, tienen posibilidades de estar expuestas a enfermedades.
La investigación, denominada Beach Environmental Assessment and Characterization Human Exposure Studiy (B.E.A.C.H.E.S.) y que fue publicada en la última edición de The International Journal of Epidemiology, reclutó a mil 300 voluntarios a los que dividió en dos grupos: uno que debía bañarse en el mar y otro que debía permanecer fuera del agua, para luego dar seguimiento de su condición.
El estudio se llevó a cabo en una concurrida playa del sur de la Florida y encontró que quienes se bañaron tuvieron 1.76 veces más posibilidades de reportar enfermedades gastrointestinales y 4.46 veces más de reportar enfermedades respiratorias y fiebre.
Asimismo, entre los voluntarios que ingresaron al agua, las posibilidades de experimentar enfermedades de la piel fue hasta seis veces más alta que entre aquellos que permanecieron fuera del agua.
Tradicionalmente las enfermedades que se adquieren en el agua son las enfermedades gastrointestinales, pero en este caso también encontramos un aumento de enfermedades respiratorias y problemas en la piel.
De acuerdo con las investigadoras, la presencia de microbios que transmiten estas enfermedades puede estar ligada a la temperatura del agua y otros factores como corrientes marinas, lluvias y otros factores ambientales.
Además de quienes tienen sistemas inmunológicos debilitados y las personas mayores, Fleming destacó que los niños constituyen otro de los grupos de mayor riesgo.
Los niños están en mayor riesgo de contraer enfermedades, no porque tuvieran un sistema inmunológico débil sino por su comportamiento, ya que es más probable que sumerjan la cabeza dentro del agua, coman arena y pongan sus manos en la boca.
Se recomienda evitar llenar la boca con agua de mar o tragarla para disminuir el riesgo de contagio de enfermedades.
Se aconseja poner en práctica medidas de higiene básicas antes de ingresar al agua, como ducharse antes y después de salir del mar.
Lavarse las manos antes de comer si se ha estado dentro del mar.
Además, los expertos aconsejan no bañarse en el mar si se padece de diarrea, síntomas de resfrío o heridas abiertas.
Aumentan infecciones gastrointestinales en jóvenes

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dio a conocer que las infecciones gastrointestinales en menores de edad aumentaron en un 30 por ciento en los periodos vacacionales, debido a los procesos infecciosos que se presentan por tomar agua contaminada, falta de higiene al preparar alimentos y por no lavarse las manos, factores que complican estos padecimientos.
La doctora María Teresa Vázquez Cruz, pediatra del Hospital General Regional número 1 “Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro”, del IMSS, dijo que en caso de que los infantes presenten los síntomas de gastroenteritis, se debe acudir de inmediato al médico, ya que “las infecciones por intoxicación alimentaria se desarrollan al consumir alimentos contaminados con toxinas originadas por bacterias de heces fecales, que por contaminación ambiental se depositan en comida donde no hay higiene”.
Motilidad gastrointestinal

La motilidad gastrointestinal ayuda a las funciones de digestión, secreción y absorción de sustancias, las cuales son muy comunes en la población mexicana, ya que se encuentran presentes en la enfermedad por reflujo gastroesofágico, gastritis y dispepsia.
El aparato digestivo cumple numerosas funciones, pero su misión última es la incorporación de agua, electrólitos y nutrientes al organismo.
El agua y los electrólitos se absorben fácilmente, pero la mayoría de los nutrientes necesitan ser previamente procesados para que puedan ser absorbidos. Este proceso requiere de la acción de determinadas secreciones del tubo digestivo y de los movimientos que posibilitan su mezcla, triturado y el transporte mediante patrones de contracción y relajación de los músculos de la pared intestinal.
Para que estos movimientos gastrointestinales resulten eficientes, acotó, es necesario que se adapten a la función requerida en cada momento y en cada órgano del aparato digestivo, además de la debida coordinación.
Si el sistema de control que se encarga de la selección del patrón del motor se altera, su misión no se cumple y se produce la deshidratación, anemia, entre otras patologías, provocando cuadros de reflujo gastroesofágico, gastritis y dispepsia.
En el mercado existen diversos fármacos para tratar estos trastornos, pero la mayoría de ellos son muy generales (se ocupan del grupo de enfermedades sin enfocarse a una), además que no se pueden mezclar con otros medicamentos.
Fiebre tifoidea

Es una enfermedad infecciosa intestinal, grave y aguda que constituye un problema severo de salud pública en casi todo el mundo, aunque su incidencia ha disminuido en países con mejores niveles de higiene y saneamiento ambiental.
Es ocasionada por una bacteria llamada Salmonella Typhi de la que el ser humano es el único portador.
La Salmonella typhi es un bacteria que se transmite por medio de alimentos o agua contaminados con materia fecal y orina de personas portadoras. Es resistente a bajas temperaturas lo que le permite transmitirse a través de alimentos conservados a bajas temperaturas como la leche o el helado.
La materia fecal de personas infectadas contienen gran cantidad de microorganismos que pueden contaminar el agua y los alimentos, los que, a su vez, infectan a otras personas susceptibles haciendo de esta enfermedad un círculo muy peligroso cuando no hay condiciones de higiene adecuadas o cuando se utilizan aguas negras para regar los cultivos.
Cuando las bacterias entran en el organismo, por medio de alimentos o agua contaminada, se empiezan a multiplicar en el intestino delgado entre las 24 y 72 horas del contagio y de ahí pasan al torrente sanguíneo afectando muchos de los órganos el cuerpo.
Aunque la mayoría de las bacterias son destruidas por el sistema inmunológico, las que quedan vivas se siguen reproduciendo ocasionando graves daños en la vesícula biliar y sus conductos, desde donde pueden regresar al intestino por medio de la bilis, por lo que ocasionan infecciones recurrentes.
La evolución de la fiebre tifoidea es variable y en muchos casos, puede presentar una leve mejoría antes de regresar una o dos semanas después.
Cuando no se atiende adecuada y oportunamente, se pueden presentar complicaciones mortales como sangrados o perforación intestinal, pulmonía o hepatitis C.
Muchos turistas al comer en lugares con poca higiene o tomar agua contaminada suelen contraer la enfermedad, sobre todo cuando acuden a lugares con poco control sanitario.
Teniasis por solitaria

Es una infección intestinal ocasionada por un parásito que proviene de animales utilizados para consumo humano.
Hay varios tipos de taenias, pero las más frecuentes son: La taenia saginata, que proviene de la carne de ganado vacuno y la Taenia solium, que ocasiona la cisticercosis.
A la taenia saginata, se le llama también solitaria, debido a que en general solamente se aloja un gusano adulto en el intestino de la persona infectada.
La taenia saginata es un platelminto de la clase Cestoda, es una lombriz segmentada y hermafrodita, es decir que es macho y hembra al mismo tiempo y cuyos adultos se desarrollan en el intestino del ser humano actuando como único huésped definitivo. Esta lombriz llega a medir entre 5 a 10 metros de longitud y tiene 4 ventosas en la cabeza que las utiliza para fijarse a la pared intestinal, habitualmente el intestino delgado, nutriéndose de los alimentos que deben ser aprovechados por la persona, lo que ocasiona problemas en el crecimiento de los niños y niñas contaminados y desnutrición, además de muchas molestias físicas.
Los segmentos o proglótides de la tenia, suelen ser arrojados y vistos en la materia fecal. Con ayuda del tejido muscular que poseen, pueden atravesar el esfínter anal y aparecer en la ropa interior.
El hombre constituye el único huésped definitivo en el cual puede desarrollarse la forma adulta. La teniasis es un problema que se presenta en todo el mundo y afecta principalmente a personas que no tienen una adecuada higiene en sus alimentos y en sus hábitos higiénicos, sobre todo al defecar. También llega a afectar a otras personas cuando la carne no tiene un adecuado control sanitario.
El parásito de la tenia saginata se adquiere por medio de carne de res mal cocida o cruda que contenga larvas enquistadas.
Muchos infectados no presentan síntomas, cuando llegan a presentarse los más comunes son:
- Náuseas.
- Dolor abdominal.
- Trastornos del apetito.
- Malestar general
- Diarrea.
Hay personas que al defecar expulsan segmentos de las tenias. El diagnóstico se establece mediante en análisis de la materia fecal.
El tratamiento, incluye medicamentos antiparasitarios como la Niclosamida, el Praziquantel y tratamientos prolongados con Albendazol.
Para prevenir este parásito es necesario:
- Evitar comer carne de res o de cerdo crudas o mal cocidas.
- Evita comer en puestos callejeros o en lugares de dudosa higiene.
- Lavarse bien las manos después de ir al baño y antes de tocar, comer o ingerir alimentos.
- Evitar defecar en sitios de cultivo o en donde hay ganado vacuno o porcino.
- Manejar con mucha higiene la materia fecal de las personas enfermas.
- Atender las indicaciones del médico y administrar el tratamiento médico completo.
Síndrome de Colon Irritable

Padecimiento del intestino provocado por mala alimentación y estrés. También conocido como colon o intestino espástico, colitis mucosa o síndrome de intestino irritable o SII, síndrome de colon funcional o colon irritable, es un padecimiento muy común del intestino grueso que afecta a un gran porcentaje de la población y que constituye una de las primeras causas de consulta con los médicos generales y gastroenterólogos.
Este síndrome produce muchísimos síntomas y a menudo se le ha vinculado con el estrés. Por lo general aparece por primera vez entre los 8 y 25 años y a partir de esas edades, afecta de forma continua a todas edades con mayor incidencia en las mujeres.
Este padecimiento afecta el peristaltismo del intestino, es decir, a las contracciones que obligan a los alimentos y a los desechos a avanzar por esta parte del sistema digestivo y que en condiciones normales, estas contracciones son tan leves, moderadas y bien coordinadas que no las sentimos ni nos ocasionan molestias.
Sin embargo, el peristaltismo de quienes padecen este síndrome es irregular e incordinado y las contracciones son o excesivamente vigorosas o demasiado débiles lo que ocasiona los molestos síntomas de dolor, inflamación, diarrea o estreñimiento.
Las causas aún no se conocen bien, pero se piensa que entre ellas pueden estar.
- Hipersensibilidad del intestino a determinadas hormonas gastrointestinales.
- Situaciones estresantes físicas o psicológicas que desencadenan los síntomas.
- Tener una personalidad depresiva, ansiosa o irritable.
- Falta de contenido de fibra en la dieta diaria.
Hemorroides

¿Comezón, dolor al defecar y sangrado? pueden ser las molestas hemorroides. También son conocidas como varicosidades anales.
Son dilataciones de las venas de los plexos venosos del recto o del ano y ocasionan comezón, dolor, sangrado y muchas molestias cuando están inflamadas.
Las hemorroides representan uno de los padecimientos más frecuentes en las sociedades occidentales, ya que se calcula que cerca del 80% de las personas las presenta en algún momento de sus vidas y aunque no se considera un problema de salud peligroso, afecta el bienestar de quienes la padecen de forma tal, que en muchos casos la persona siente temor al ir al baño.
Este padecimiento es más frecuente en los hombres, en personas mayores de 40 años y en mujeres embarazadas.
En el canal anal existe una red de vasos sanguíneos unidos entre sí, que está integrada por el plexo hemorroidal interno y el plexo hemorroidal externo. El plexo hemorroidal interno forma como unas “almohadillas” que, en reposo, actúan como válvulas de cierre del canal anal y contribuyen al control de la continencia fecal, sobre todo de los gases y líquidos que se forman en el intestino grueso.
Estas venas que transportan la sangre de la zona anal, se expanden o dilatan al defecar y después se contraen de forma natural, pero cuando se presionan y cargan demasiado, se inflaman y a su vez presionan los nervios circundantes, provocando dolor, comezón y molestias.
Las hemorroides pueden ser internas y externas. Las internas se localizan arriba del conducto anal y están cubiertas por mucosas. Las externas son las plexo inferior y se encuentran situadas por debajo de la unión anorrectal y están cubiertas por piel exterior.
Los dos tipos de hemorroides, las externas y las internas, con muy comunes, aunque las externas tienden a ser más dolorosas y las internas sangran con mayor facilidad.
Ante cualquier molestia o dolor, es necesario consultar al médico, para que descarte otro tipo de problemas y de el tratamiento adecuado, que permita el control de las hemorroides antes de llegar a cirugía.
La comezón y el sangrado puede deberse también a colitis, diverticulitis, pólipos en el colon y cáncer de colon o rectal o a fisuras , infecciones o lesiones anales.
Evita las enfermedades intestinales.

Evita las enfermedades intestinales, pues se encuentran entre las primeras 20 causas de muerte en México. Estos padecimientos afectan en mayor proporción a lactantes, preescolares, pacientes con inmunodepresión por cáncer o VIH y personas con defensas bajas.
El 90% de los casos son virales y están asociados a la época de calor o lluvia, pues las condiciones climáticas hacen más perecederos a los alimentos y las aguas se contaminan con mayor facilidad.
En menor proporción se presentan las bacterianas, como la salmonela, fiebre tifoidea, shigella o el cólera, y las parasitarias como las amibiasis o giardiasis, relacionadas con la inadecuada desinfección de frutas y verduras, consumo de agua de la llave, no lavarse las manos y comer en la vía pública, abundó.
Las enfermedades se clasifican en agudas, es decir, de menos de 20 días de duración con evacuaciones gaseosas, sin moco, sangre ni pujo, y en crónicas que duran más de 20 días con moco, sangre y queda la sensación de continuar las evacuaciones.
Se recomienda no automedicarse, acudir al médico y tomar hidratantes como los electrólitos o sueros orales, pues normalmente los pacientes utilizan bebidas energizantes o agua mineral con refresco de manzana, y eso no sirve.
Con una infección aguda se pierden cantidades importantes de líquidos y sales que conducen a un desequilibrio hidroelectrolítico, el cual de no ser tratado adecuadamente podría provocar la muerte.
Reflujo gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico o pirosis, también conocido comúnmente como acidez gástrica o agruras es un problema del que muy pocas personas se salvan, ya que la mayoría lo sufren por lo menos una vez durante la vida y a todas las edades, ya que es muy frecuente también en los bebés.
Consiste en el retorno involuntario y frecuente del contenido de alimentos y ácidos hacia el esófago y provoca dolor, ardor, malestar general y en varias ocasiones dolor de pecho que se extiende hacia el cuello garganta y algunas veces hasta a la cara.
Este problema se ocasiona por diversas causas, entre las que están:
- Un inadecuado funcionamiento del esófago en la parte que conecta con el estómago.
- A la presencia de una hernia hiatal, es decir que una parte el estómago se introduce en el esófago, por encima del diafragma.
- También es ocasionado por el aumento del volumen del contenido gástrico debido a una alimentación excesiva en cantidad.
- Por el consumo de ciertos alimentos irritantes, grasosos o muy condimentados.
- Por el retardo en el paso del contenido del estómago hacia el intestino.
- Por aumento en la producción de jugo gástrico (ácido clorhídrico).
- La presencia de úlceras gástricas.
La causa más frecuente es el debilitamiento del esfínter llamado cardias que está localizado en el extremo inferior del esófago y que se abre cuando los alimentos bajan por el tubo esofágico, permitiendo su entrada al estómago y cerrándose para evitar el regreso de los alimentos.
Cuando el esfínter ha perdido tono muscular y permanece abierto, el ácido refluye, subiendo por el esófago, lo que ocasiona una sensación dolorosa de acidez gástrica que al llegar a la boca se percibe como un desagradable sabor ácido.
Por lo general la acidez gástrica o pirosis se presenta después de tomar algún alimento, ya que hay una mayor secreción de jugos gástricos y presión por el contenido estomacal. Este problema es mayor si la persona se acuesta inmediatamente, ya que la posición dificulta el vaciado del estómago y el paso de los alimentos hacia el intestino.
Tumores GIST

Los tumores del estroma gastrointestinal, llamados tumores GIST fueron identificados hace muy poco tiempo y pertenecen al grupo de los sarcomas de tejidos blandos, es un tumor del tejido conectivo que rellena o conecta entre sí otros tejidos, como músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos o cartílagos.
Afectan a hombres y mujeres entre los 50 y 70 años, casi por igual, con una incidencia ligeramente superior en hombres. En casos raros pueden presentarse en jóvenes y niños. Son tumores de consistencia blanda que no suelen interrumpir el tránsito del contenido intestinal ni la función de otros órganos, por lo que no suele alertar con síntomas mientras permanece en fase localizada, operable y curable.
Aunque son poco frecuentes, cuando no se diagnostican y tratan oportunamente son muy agresivos. Estos tumores se localizan en el tracto o tubo gastrointestinal, que incluye el esófago, el estómago, el intestino delgado, el colon, el recto y hasta el ano, aunque también pueden extenderse en la capa de tejido que recubre la pared del abdomen, el peritoneo, el apéndice, páncreas o en el epiplon que es una capa de grasa que cubre los intestinos. En raros casos pueden extenderse a los pulmones y huesos.
El sistema nervioso propio del tubo digestivo está formado por un tipo muy peculiar de células llamadas Células Intersticiales de Cajal, que se conectan unas a otras componiendo una red que rodea al tubo en toda su longitud y que envían señales para el tracto digestivo se mueva y traslade los alimentos, cuando se transforman en cancerígenas se desarrolla el GIST.
Uno de los problemas principales es la confusión tanto de los síntomas como el tipo de tumor lo que puede impedir el tratamiento adecuado y oportuno. Durante años se ha confundido con otro tipo de tumores intestinales, sin embargo un examen microscópico ayuda a diferenciarlos.
La diferencia de estos tumores está en el tipo células y tejidos en el que se originan, ya que los tumores GI tienen su origen en células glandulares, es decir son los adenocarcinomas y los tumores GIST tienen su origen en las células intersticiales de Cajal y son sarcomas de tejidos blandos.
Por la confusión en el diagnóstico y el desconocimiento de estos tumores, es importante que si una persona fue tratada hace algunos años de un tumor intestinal y ha recaído no se descarte una biopsia del tumor original para descartar si es leiomiosarcoma o un tumor GIST.





