Hemorragia vascular

La hemorragia vascular es un padecimiento en el que la sangre se filtra hacia afuera de los vasos sanguíneos, debido por lo general a que presentan alguna anomalía que les impida retener la sangre o por problemas en las plaquetas que son las células sanguíneas encargadas de la coagulación y de taponear debidamente algún vaso sanguíneo roto.
Cuando la sangre se filtra hacia la piel, invade su tejido y aparece en forma del famoso moretón o hematoma.
Estos hematomas, tienen diferentes tamaños dependiendo de la causa del derrame sanguíneo, del lugar y del vaso sanguíneo roto.
Cuando las manchas son muy pequeñitas y de color morado o rojo oscuro, reciben el nombre de petequias, estas aparecen como resultado de una hemorragia dérmica o submucosa de la piel y son en forma de puntos pequeños de color rojo o violáceo.
Cuando son más grandes hasta de un centímetro, se les conoce como púrpura y pueden ser ocasionadas por varios motivos. Cuando se juntan varias púrpuras presentan múltiples áreas planas por debajo de los tejidos.
Cuando el sangrado se produce en un área grande del cuerpo, el problema se llama equimosis y cuando hay una gran acumulación que forma una protuberancia y produce cierto dolor se forma un hematoma.
Las hemorragias vasculares se pueden deber a varios motivos:
- Lesiones, traumas o golpes.
- Reacciones alérgicas a medicamentos o por efectos secundarios de anticoagulantes, aspirinas o cortisona.
- Trastornos autoinmunes.
- Tratamientos médicos como la radiación y las quimioterapias.
- Uso de anticonceptivos orales.
- Envejecimiento de la piel.
- Trauma del parto, cuando lo presentan los recién nacidos.
- Enfermedades como la trombocitopenia o la septicemia.
- Machucones o magulladuras en la piel.
- Por tos violenta.
- Por consumo de drogas.
- Problemas de coagulación por enfermedades virales.
Es importante destacar que las causas pueden variar según la edad, sexo, origen y características de las hemorragias, por lo que siempre deben ser evaluadas por un médico hematólogo o internista.
Vitaminas contra la gripe

Se resalta la importancia de consumir vitaminas A y C a través de frutas y verduras como limón, naranja, zanahoria, piña, papaya, manzana, ajo, coliflor, rábano, espinaca, apio y papas, entre otras.
Se recalca la importancia de extremar las medidas de higiene en esta temporada, por lo que recomendó el frecuente lavado de manos, pues es otra forma de evitar el contagio.
Se Advierte que de no tomar dichas medidas preventivas es común que el cuadro gripal aparezca con manifestaciones clínicas como ataque al estado general de salud, dolor de cabeza, escalofríos, irritación en la faringe y fiebre.
Además de congestión en mucosa nasal y cavidad bucal enrojecida, síntomas que surgen en las primeras horas y prevalecen hasta por siete días.
Enfermedad de Peyronie

El pene es parte del sistema reproductor masculino, y está formado por tres cámaras: dos son cuerpos cavernosos que están rodeados por la túnica albugínea que es una membrana elástica protectora que está bajo la piel y la otra es el cuerpo esponjoso, que es un canal único localizado en el centro y a lo largo del pene.
Las tres cámaras están compuestas por un tejido eréctil especializado y esponjoso, relleno con miles de cavidades venosas, que cuando el pene está en estado de reposo contienen relativamente poca cantidad de sangre, pero durante la erección, se llenan con sangre, lo que hace que los cuerpos cavernosos se inflen y hagan presión sobre la túnica albugínea y si bien el pene se endurece y se estira, la piel permanece laxa y elástica para poder acomodarse a los cambios.
La enfermedad de Peyronie o cavernitis fibrosa, también llamada induración plástica peneana, es una enfermedad inflamatoria en la cual se forma una placa o tejido cicatricial, fibroso y rígido por debajo de la piel del pene, lo que dificulta la erección que además de hacer que el pene se curve, es muy dolorosa que puede provocar disfunción eréctil, o impotencia sexual.
Dependiendo del nivel de curvatura, muchos hombres que la padecen no presentan molestias, pero en otros la dificultad de tener relaciones sexuales es muy grande.
No se sabe bien qué la ocasiona, pero ha sido considerada como una enfermedad propia del tejido conjuntivo ya que muchos hombres que la padecen también presentan áreas fibrosas en otros lugares del cuerpo, como en las manos.
Algunos hombres con la enfermedad de Peyronie, tienen el antecedente de alguna lesión en el pene, que fue la que causó el tejido cicatrizal, que puede seguir creciendo y empeorar si no se atiende adecuadamente, haciendo más curvo el pene. Las lesiones en el pene se pueden deber a golpes directos, practica de algún deporte o a actividad sexual vigorosa que haga que el pene se presione demasiado dando inicio a la formación del tejido y placa cicatricial.
Sin embargo, se considera que los traumatismos no son los causantes únicos y directos de la Enfermedad de Peyronie que llegan a ser tan severos que requieren tratamiento quirúrgico y se piensa que puede haber un componente genético relacionado con otras enfermedades del tejido conectivo.
Este problema es relativamente frecuente y afecta principalmente a hombres de entre cuarenta y sesenta años de edad, afectando notablemente su calidad de vida y su autoestima, ya que una enfermedad así, suele afectar mucho todo tipo de relaciones, por lo que no debe ser desatendida, problema que es muy severo debido a la poca consulta médica que hay sobre este padecimiento, tanto por problemas culturales como por pena al reconocerlo.
Como la enfermedad de Peyronie es un trastorno ocasionado por la cicatrización de una lesión, los cambios ocurren de manera constante en las primeras etapas, por lo que se ha clasificado en:
- Etapa o fase inflamatoria aguda, que puede durar entre 6 y 18 meses, en esta fase los afectados sufren dolor, se desarrolla una leve curvatura del pene y la formación de nódulos.
- La segunda etapa o fase es la crónica, cuando en los penes de los hombres afectados se ha desarrollado una placa estable, la curvatura es mayor y por lo mismo pueden experimentar disfunción eréctil.
Hiperemesis gravídica

Aunque muchos dicen que los vómitos de las embarazadas protegen al feto, cuando son excesivos pueden ser peligrosos para la madre y para el hijo.
Pocas son las mujeres que sobre todo durante los tres primeros meses del embarazo sufren de náuseas y constantes vómitos, que si bien son muy molestos e incómodos como inoportunos, ahora se ha demostrado que esta reacción del cuerpo es benéfica para le su salud y para la protección de su bebé.
Así es, y es que varios investigaciones aseguran que los vómitos son una forma de protección natural contra trastornos alimenticios propios del embarazo y que afectan tanto a la madre como al embrión, evitando posibles malformaciones durante la etapa del embarazo más crítica ya que el primer trimestre es el de formación y desarrollo de cada parte del cuerpo.
Sin embargo, los vómitos que se presentan con mayor frecuencia durante la mañana, al despertar, también tiene sus riegos. Este tipo de náuseas reciben en nombre de hiperemesis gravídica, y en ocasiones son tan severos que pueden conducir a la deshidratación, por lo que aunque aparentemente sean benéficos, deben estar controlados por el médico, para evitar su manifestación excesiva y así de una u otra forma evitar el daño a la madre y al hijo.
La hiperemesis gravídica, es una manifestación del embarazo, que si bien afecta a más de la mitad de las mujeres embarazadas, es más común cuando:
- Son primerizas es decir, cuyo embarazo es el primero.
- Tienen un embarazo múltiple. (más de un hijo).
- Son jovencitas, regularmente menores de 24 años.
- En embarazos anteriores han presentado el mismo síntoma.
- Tienen sobre peso u obesidad.
- Tienen algún problema de tiroides o del sistema endocrino.
- Con antecedentes de colitis o gastritis frecuente o crónica.
- Viven situaciones de estrés, depresiones o problemas severos que afectan su estado de ánimo.
Hiperhidrosis

Sudar es una función normal y necesaria del organismo, ya que por medio del sudor se eliminan sustancias tóxicas del organismo y se regula la temperatura corporal.
Si bien la sudoración aumenta de forma normal ante cualquier actividad física, por mínima que sea, cuando el sudor es excesivo, el problema se puede convertir en una molesta y penosa enfermedad llamada hiperhidrosis, que ocasiona el manchado y empapado de la ropa y objetos con los que se tenga contacto.
No existen cifras exactas en nuestro país, sin embargo algunos estudios señalan que alrededor del 1% de la población mexicana sufre hiperhidrosis, que además es una enfermedad estigmatizada por la sociedad ya que generalmente se relaciona con falta de higiene y descuido, generando aislamiento social y dificultad en el tratamiento adecuado.
No se sabe bien cuál es la causa que la origina, pero está relacionada con una hiperactividad de las fibras simpáticas del sistema nervioso que ocasiona un aumento de la respuesta sudomotora. La hiperhidrosis generalizada también puede ser ocasionada por alguna alteración en el Sistema Endocrino como el hipertiroidismo o por alguna alteración en el Sistema Nervioso Central.
Aunque no es un problema muy común, suele afectar a varios miembros de una familia y principalmente a los jóvenes, ocasionando graves problemas psicológicos que dificultan las relaciones sociales y en muchas ocasiones el trabajo escolar y profesional.
La hiperhidrosis primaria o sudoración excesiva, se presenta principalmente en las palmas de las manos, las axilas, la cara y la planta de los pies, la región inferior de las mamas y las ingles, que suelen presentar un color rosado o blanco azulado.
Cuando la sudoración es excesiva y constante, la piel sobre todo en los pies, puede presentar una apariencia macerada y presentar fisuras y descamaciones, lo que ocasiona también una bromhidrosis, o sea el desprendimiento de un olor muy desagradable debido a la descomposición de los desechos celulares y del sudor por las bacterias y las levaduras.
La hiperhidrosis secundaria, se produce como manifestación de algún proceso patológico, como hipertiroidismo, terapia hormonal o disfunción hormonal ocasionada principalmente durante la menopausia o por enfermedades psiquiátricas y obesidad, entre otras.
Por otro lado, el aumento de la humedad en la piel, puede desencadenar otras enfermedades como dermatitis por contacto o micosis, debido a la presencia de hongos.
Cuando la hiperhidrosis es generalizada, por lo regular se acompaña también de fiebre.





