Narcolepsia, sueño irresistible

Tendencia al sueño en forma de crisis, que se presenta a cualquier hora y lugar. Es la causa más frecuente de hipersomnia y es una enfermedad neurológica afecta el sueño.
Se manifiesta por tener la tendencia al sueño en forma de crisis agudas que se presentan a cualquier hora y el cualquier lugar. Esta clase de sueño llamada narcoléptico, se caracteriza por ser más corto y profundo que el sueño normal.
La persona que la padece no puede evitar dormirse en cualquier situación, los ojos se le cierran pesadamente y el tono muscular disminuye bruscamente cuando se duerme, lo que puede ocasionar caídas bruscas de la cabeza, el mentón o caídas al suelo.
Dado que los síntomas pueden variar ampliamente en su naturaleza y gravedad, el diagnóstico es frecuentemente difícil pero esta enfermedad puede tener un gran impacto en la calidad de vida de los que la padecen por los problemas y fracasos laborales, educativos y sociales, además de los accidentes que pueden sufrirse al dormirse bruscamente.
No se sabe bien su origen, pero en algunos casos puede manifestarse después de alguna enfermedad del sistema nervioso central, como puede ser la encefalitis. Las manifestaciones pueden iniciarse durante la adolescencia o de forma más general en la tercera o cuarta década de la vida y muchos estudios que están en proceso la relacionan con el exceso de producción en el cerebro de un lípido denominado oleamida, que tiene el mismo efecto que la mariguana.
Existen varias enfermedades asociadas a la narcolepsia: como son: la esclerosis múltiple, la cataplejia aislada, el nistagmus congénito, el síndrome de Turner, el lupus eritematoso, la ataxia cerebelosa y otras más, la mayoría de tipo hereditario.
Los síntomas suelen iniciarse en forma de excesivos deseos de dormir, durante la segunda o tercera décadas de la vida y después otras manifestaciones pueden aparecer en forma lenta o brusca. Los síntomas secundarios incluyen sueño nocturno fragmentado y comportamientos automáticos. Cuando es grave, puede producir la caída al suelo con la posible lesión consiguiente.
Durante un ataque, que puede durar hasta varios minutos, el paciente no puede moverse, a pesar de que los ojos y el diafragma no se encuentran afectados. Durante este tiempo permanece despierto, preocupado por su entorno y capaz de recordar los detalles de lo sucedido, a pesar de que puede quedarse dormido si la crisis se prolonga.
Entre los síntomas, de esta enfermedad, están:
- Somnolencia excesiva diurna.
- Cataplejía o pérdida abrupta del tono muscular, que se aprecia como sensación de “aflojamiento o debilidad” del cuerpo, el maxilar inferior, la cabeza se ladea, las rodillas pueden llegar a perder su fuerza, y se puede perder también momentáneamente el habla, cuando la persona se queda dormida o es desencadenado por emociones intensas o risa.
- Alteraciones del sueño REM es decir, en la etapa de sueño de movimientos oculares rápidos donde se observa la mayor pérdida del tono muscular.
- Parálisis durante el sueño, es una experiencia desagradable, ya que se define como la imposibilidad de moverse por unos minutos, al despertar.
- Alucinaciones hipnagógenas, se presentan al dormirse y son sueños muy vividos, por lo general terroríficos, que también pueden presentarse al despertar, a estas se les conoce como hipnopómpicas.
¿Qué es un trastorno bipolar?

En 1919 Kraepelin, fundador de la psiquiatría científica, denominó el Trastorno Bipolar como una psicosis maniaco-depresiva. Ésta es esencialmente hereditaria y se caracteriza por la repetición, alternancia, yuxtaposición o coexistencia de estados de excitación (manía) y de depresión (melancolía).
El elemento del que se componen los estados depresivos es la melancolía que Hipócrates (460-380 A.C.) ejemplifica con la siguiente cita: “Cuando el temor (phobos) o la tristeza (distimia) permanecen largo tiempo, es un estado depresivo.”
Cualquier persona se puede sentir triste o desolado por un periodo de tiempo ante diversas circunstancias como:
- La pérdida de una pareja, de un trabajo y la muerte de un ser querido
A diferencia de lo anterior, el estado depresivo en la persona se detecta por la presencia de un sentimiento continuo de desesperanza, fracaso, tristeza e incapacidad de disfrutar cualquier actividad. Aunado a esto, también pueden estar afectados el sueño y la alimentación (comer poco o mucho).
Combate el estrés con Flores de Bach

Mejoran tu humor, relajan y favorecen el equilibrio emocional, y también ayudan a conciliar el sueño
Sufrimos tantos nervios y tensión a lo largo del día que nuestra mente no consigue desconectar y sigue activa durante las horas de sueño. Por eso, los periodos de descanso, además de cortos, no son reparadores, y a la mañana siguiente reanudamos la actividad diaria cansados. Como lo más probable es que no se puedan evitar los factores que generan estrés, lo mejor es recurrir a los productos que mejoran nuestro equilibrio emocional y nos ayudan así a descansar de verdad para enfrentarnos con más fuerza a nuestro día a día.
Estas son algunas de las flores que Bach. Descubre cuál va más contigo y verás qué diferencia.
VERVAIN
Exceso de entusiasmo. Por lo general, te cuesta desconectar después de un día intenso. Tienes la mente muy activa y no puedes relajarte.
WHITE CHESTNUT
Pensamientos no deseados. Tienes demasiadas preocupaciones. Todos los pensamientos dan vueltas en tu cabeza una y otra vez.
MIMULUS
Miedo a cosas desconocidas. El miedo o el pensamiento de un acontecimiento importante que se avecina te pone nervioso y no te deja dormir bien.
RED CHESTNUT
Ansiedad por los demás. Te preocupas demasiado y temes por el bienestar de los demás, especialmente de familiares y amigos.
AGRIMONY
Preocupaciones bajo una cara alegre. Escondes tus preocupaciones bajo una aparente alegría. Y eso no te permite conciliar el sueño por la noche.
¿Cómo se toman?
Se añaden dos gotas de la flor escogida a un vaso de agua minerl y se toma a sorbos durante el día, tan a menudo como sea necesario, un mínimo de 4 veces al día.





