¿Sabes qué es el ‘Bodyjump’?

Cada vez más, las actividades deportivas en los gimnasios intentan buscar la diversión para quienes lo practican. Y es que no hay duda de que cuesta menos ponerse a hacer ejercicio cuando éste se vincula con una actividad de ocio.
Una de las últimas muestras es el Bodyjump, un programa de entrenamiento para el acondicionamiento cardiovascular en el que el protagonista es un minitrampolín que se utiliza para realizar los ejercicios. Miguelo Linares Lorenzo, Fitness Manager de Virgin Active Vistahermosa (Alicante), nos ha contado en qué consiste exactamente.
Para animarte…
Tiene unas coreografías motivadoras y de fácil ejecución que se presenta con la mejor música posible. Además, en los entrenamientos se expresan emociones y sensaciones que otros programas no pueden expresar. Con ello se consigue que los clientes formen un equipo.
Sus beneficios
Se produce un gran gasto calórico. Mejora la coordinación, el equilibrio y la postura. Las articulaciones quedan aseguradas ya que el minitrampolín absorbe el 90% del impacto. Aumenta la circulación y , con ello, el retorno sanguíneo, con lo que ayuda a combatir la celulitis. El efecto rebote que provoca el minitrampolín tiene altos beneficios sobre el sistema linfático. El entrenamiento mejora de forma general el sistema cardiovascular
¿Me ayuda a perder peso?
El gasto calórico que se produce en una sesión es inmejorable ya que los movimientos que componen el programa hace que intervengan grandes cantidades de masa muscular. En los 55 minutos de duración de la clase se podrían quemar hasta 700 Kcal, dependiendo de la persona. Además, al ser una actividad en la que los miembros inferiores son sometidos a una gran tensión muscular, además del efecto rebote que provoca el mini trampolín, el retorno sanguíneo es muy fuerte llegando así con más énfasis a las zonas más comprometidas de la mujer, que son glúteos y las caderas.
No te quedes con la duda…
- ¿Para quién? La clase va dirigida a todas las personas: hombres mujeres, adultos jóvenes, mayores, cada uno participa aplicando el nivel de fuerza sobre el trampolín que ellos consideren y para el que estén capacitados.
- ¿Hay que tener cierta habilidad? Es bastante sencillo, requiere un par de sesiones de adaptación al trampolín y cuando se va cogiendo confianza la libertad de movimiento es total.
- ¿Qué partes de nuestro cuerpo salen más beneficiadas con su práctica? Sobre todo el tren inferior: piernas, gemelos y glúteos y, como trabajo paralelo, la zona media: abdomen y zona lumbar.
- ¿Son clases colectivas? Sí, son sesiones de 50 minutos dirigidas por un instructor que se realiza en grupo, vinculando cada movimiento a la música y ritmos marcados.
- Tres razones que nos animen a practicarlo. Diversión, novedad y gran quema de calorías.
10 razones para animarte a nadar

Es, no hay duda, este deporte resultan tan estimulantes, tal vez la mejor manera de combatir las altas temperaturas. En la playa, en el río o en la piscina, quien más quien menos aprovecha estos largos días de sol para disfrutar del agua. Pero, además, puedes matar dos pájaros de un tiro y, a la vez que te refrescas, es una buena oportunidad para poner tu cuerpo en forma de la manera más saludable. Estos son sólo algunos de sus beneficios:
- El agua contrarresta la fuerza de la gravedad siendo, por tanto, un deporte de bajo impacto que supone poca tensión para huesos y articulaciones.
- Si se realiza durante al menos 20 minutos seguidos, manteniendo un ritmo y velocidad constantes, puede ser un excelente ejercicio aeróbico, lo que ayuda a mejorar el estado de forma general, así como a estimular el metabolismo y quemar grasa.
- Es fácil de adaptar a todos los niveles de forma. No hace falta ser un gran deportista para practicar la natación si se toman las precauciones mínimas.
- El ser humano se encuentra generalmente en posición vertical, y al nadar, pasamos a la horizontal, lo que ayuda a mover las secreciones del sistema respiratorio, mejorando la respiración.
- Se trabaja la coordinación motora de todo el cuerpo.
- Mejora la capacidad cardiopulmonar al ser un trabajo aeróbico a la vez que tonifica la musculatura, ya que la resistencia del agua obliga a hacer fuerza.
- Hace trabajar más de dos tercios de la musculatura corporal, al involucrar tanto el tren inferior, como el superior, el tronco y la cabeza, obligando a un esfuerzo equilibrado entre brazos y piernas.
- Se ha demostrado muy favorable para personas con problemas de asma, ya que favorece la función pulmonar en reposo y el control de la respiración.
- Ayuda a quemar calorías: practicando una hora de natación se queman 500 calorías.
- Equilibra la presión arterial y normaliza el pulso. Fortifica las articulaciones y mejora la postura al contribuir a colocar la columna. Así, es un ejercicio muy recomendable para personas con problemas de espalda.
El mejor momento para hacer ejercicio

¿Te has planteado cuál es el mejor momento del día para ponerte en forma? ¿A qué hora le sacarías el máximo rendimiento a ese tiempo que dedicas a poner en marcha tu cuerpo? Sabemos que no siempre es posible por nuestro horario o ritmo de trabajo, pero lo cierto es que la mañana es el periodo más propicio para andar, correr, pedalear, nadar…
La razón. El fitness mejora el sistema cardiovascular, pone en marcha el corazón y libera endorfinas, la hormona del bienestar del organismo. Así, hacer ejercicio por la mañana recarga las baterías del cuerpo para todo el día, mejorando el sistema inmunológico, además de contribuir a que las calorías de la comida del almuerzo se quemen más eficazmente.
Pero… Eso no quiere decir que acudir al gimnasio por la noche no tenga sus ventajas: es una forma excelente de combatir el estrés y liberar las tensiones acumuladas durante la jornada, aunque por su capacidad estimulante, hay que programar el entrenamiento al menos tres horas antes de irse a la cama.
Cinco errores más comunes en el gimnasio

Decidido: te vas a apuntar al gimnasio. Has dejado de lado ¡por fin! la pereza, y ya has pagado hasta la mensualidad. El primer paso está dado. Ahora tienes por delante lo más difícil: sacarle el máximo rendimiento y decir adiós a los kilos de más que han llegado con la intención de quedarse. Sin embargo, hay veces en las que poco a poco ves, con desesperación, que tus objetivos no se cumplen. Y, en ocasiones, se debe a errores que puedes evitar. Te resumimos los cinco más habituales.
- Obsesionarte por adelgazar. Las prisas, casi siempre, son malas consejeras. No te agobies por conseguir los resultados demasiado rápido, sobre todo si no estabas acostumbrado a hacer ejercicio antes. Las consecuencias pueden ser negativas, en forma de lesiones. Es muy importante pensar que las cosas duraderas se consiguen poco a poco.
- Apuntarte a actividades que no son para ti. Aunque sean las que mejor te cuadran por horarios o porque irías acompañada por tus amigas, no siempre tienen que ser las mejores para ti, por tu nivel o porque no se adapten a tu perfil ni a tus objetivos. Por eso, es importante que te asesoren.
- Ser inconstante. La constancia es fundamental, pues tienes que tener en cuenta que no sirve de nada entrenar una semana sí y la otra no, por lo que no es mala idea incluso anotar las visitas al gimnasio en la agenda, dándoles la misma importancia que a una reunión o una cita con un amigo. Para conseguirlo, organiza tu tiempo y reserva al menos tres horas a la semana para acudir al gimnasio. Hay que intentar ser disciplinado y regular. Puede ayudarte formar un grupo para realizar cualquier actividad física, pues resulta más gratificante y, además, potencia la motivación. Quedar en el gimnasio en vez de en una cafetería son formas de animarse unas a otras y mantenerse fieles al programa de ejercicio.
- No tener claro cuáles son tus objetivos .Pueden variar: perder peso, ganar masa muscular, mejorar tu condición física… Para ayudarte, la figura del entrenador personal puede ser tu mejor aliada: él será quien le proporcionará la tabla más indicada para tu caso concreto. Y es que no todos necesitamos lo mismo. Ahora bien, si te ha indicado una serie de ejercicios para realizar, intenta cumplirlos, sin pasarte y sin quedarte corta. Si algo no funciona y considera que debes variar, no tomes la decisión unilateralmente y consúltalo con él antes de dar el paso.
- Centrarte tan sólo en actividades colectivas. Aeróbic, aquagym, salsa… Pueden parecerte más entretenidas, pero conviene combinarlas con ejercicios para fortalecer tus músculos y no quedarte flácida.
Y, además… sobre todo, no hay que caer en el error de convertir el ejercicio físico en una obligación, sino en una pasión. El ejercicio es tremendamente saludable y que, además de ayudarte a conseguir tu peso ideal, te hará sentir mejor.
No debes estirarte antes del ejercicio

Mucha gente da por sentado que conviene hacer estiramientos antes de empezar a hacer ejercicios. Pero la mayoría de los expertos considera actualmente que no solamente es contraproducente sino potencialmente dañino
Los estiramientos tradicionales, como cuando la gente se inclina para tocarse la punta de los pies o estirar las piernas sobre una cerca, a menudo hacen que los músculos se endurezcan en vez de aflojarse, exactamente lo que se necesita para la actividad física.
Los expertos lo equiparan a extender una banda de goma al límite. Cuando uno se estira al máximo, aumenta la probabilidad de padecer un tirón muscular.
“Hemos desarrollado esta idea de hacer los estiramientos estáticos exactamente cuando no conviene”, dijo Kieran O’Sullivan, experta en ejercicios en la Universidad de Limerick en Irlanda, que ha estudiado varios tipos de estiramientos y su impacto en los atletas.
Cuando uno se estira antes de hacer ejercicios, el organismo puede creer que está en riesgo de estirarse en exceso, y lo compensa contrayéndose y poniéndose más tenso. Eso significa que uno no es capaz de moverse tan rápida o libremente, lo que aumenta la probabilidad de lastimarse.
El estiramiento contribuye a la flexibilidad, pero que no se debería practicar antes de hacer ejercicios. Es como levantar pesas para ganar fuerza. Uno no debe hacer una sesión de pesas justo antes de ejercitarse, ni tampoco estirarse.
En los últimos años, varios estudios han hallado que el estiramiento estático antes de jugar un deporte resta velocidad y fuerza.
Y cuando los expertos en el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades revisaron más de 100 informes en busca de estudios sobre estiramiento, hallaron que la gente que lo hacía antes de ejercitarse no tenía menos probabilidad de sufrir lesiones como un tirón muscular, que se suponía podía prevenirse con el estiramiento.
En vez de estirarse, muchos expertos recomiendan entrar en calor con un breve trote o un ejercicio propio del deporte a realizar, como patear una pelota de fútbol o hacer un breve peloteo en el tenis. Ese tipo de movimiento ligero acelera el pulso cardiaco y el flujo sanguíneo a los músculos, para aumentar la temperatura corporal.





