Ejercitate sin preocuparte de tu enfermedad
Son muy comunes y quizá tú padeces alguna de ellas. y quizá también te hayas propuesto acabar con ella mediante ejercicio físico, pero ¿te has parado a pensar si estás haciendo el ejercicio indicado?
Échale un ojo a lo que te recomendamos y te sentirás mucho mejor.
Osteoporosis
Para la descalcificación puedes pasear rápidamente, hacer una carrera suave o cualquier deporte que implique tonificación muscular; si es con algo de peso, mejor. Eso sí, debes tener cuidado con la intensidad para evitar lesiones y dolor de huesos.
Objetivo: el ejercicio estimula el metabolismo del calcio en los huesos que generalmente son los que implican el juego de las articulaciones.
Fibromialgia
Los expertos aseguran que la práctica de Pilates es ideal para atenuar los síntomas de esta enfermedad. También puedes hacer natación, pero de forma moderada.
Objetivo: eliminar o paliar el dolor, reforzar los músculos y potenciar la sensación de bienestar. Ideal: ejercicio aeróbico moderado
Depresión y Ansiedad
Para este tipo de enfermedades, cualquier tipo de deporte es bueno. Si no tienes molestias o problemas de salud, haz el que más te guste. Verás cómo tu estado de ánimo cambia muy, muy positivamente.
Objetivo: liberar endorfinas para sentirte bien. Descargar energía y mejorar tu aspecto físico son algunas de las cosas que conseguirás.
Diabetes
Deberás tener en cuenta qué deportes puedes hacer y hasta dónde puedes llegar, sin pasarte. Lo más apropiado es la carrera o marcha, bicicleta, patinaje y, en general, todo tipo de deporte aeróbico.
Objetivo: para controlar el nivel de glucemia en la sangre es muy importante que practiques deporte a diario. Esto ayuda a disipar la glucosa en sangre.
Asma
Yoga, tai-chi o Pilates son deportes que te ayudarán en tu afección respiratoria. Si no te convence ninguno de los que te mencionamos, prueba de manera ligera la bicicleta o una carrera corta.
Objetivo: ejercicio suave.Practícalo en zonas no muy secas y lleva a rajatabla el sistema de hidratación: agua y respirar bien.
Avena, cereal saludable
Además de ser benéfico para problemas renales, respiratorios, reducir el colesterol y para la belleza, entre otros, es prodigioso en el terreno de la sexualidad ya que aumenta la libido, la fertilidad y es un excelente afrodisíaco
Es un cereal casi mágico en medicina natural. El extracto de avena aumenta la libido y la fertilidad, de hecho los romanos la llamaban “aveo”, que significa deseo. Disuelta en agua caliente, potencia la sexualidad.
La avena es una planta de la familia de las poáceas, un cereal similar al trigo, arroz o cebada, con unas propiedades casi mágicas en el campo de la medicina natural.
Según los expertos en dietética y sexología, hoy día está demostrado que el extracto de avena, de venta común en herbolarios y centros especializados, es un excelente afrodisíaco, aumenta la fertilidad y la libido.
Posee mucho poder energético y es beneficios para personas con inapetencia sexual, escasa ganas de hacer el amor o problemas de impotencia. Una fórmula prodigiosa es su disolución en un recipiente de agua caliente, sola o mezclada con miel. Tomada en varias dosis, por la mañana y por la noche, potencia la actividad sexual.
Pero, además de en el campo del deseo sexual, la avena tiene otras cualidades magníficas. Su contenido en silicio la hace un buen diurético, que permite eliminar el ácido úrico.
Por ello, es muy aconsejable en enfermedades renales y del aparato urinario, problemas de micción o patologías reumáticas. Los dolores de reuma y lumbago mejoran sensiblemente con pasta de avena sobre la zona afectada.
En el aparato respiratorio, es muy útil para los tratamientos que requieran una acción expectorante y mucolítica. La tos, bronquitis, faringitis, inflamación de la laringe y pulmones se benefician de la toma de semillas de avena en dos litros de agua, repartidos durante el día en diferentes tomas.
Este cereal es también muy importante en uso externo, por lo que forma parte de muchos productos de estética como cremas, champús, lociones. La mascarilla de avena es cotizada por sus propiedades en la psoriasis.
Unas cucharadas de harina de avena, colocadas en un saquito o bolsa y aplicadas sobre la piel afectada, es calmante y mitiga la picazón y las irritaciones.
Extraordinaria es en el cuidado de la piel, para eliminar espinillas, granos, acné. Se utiliza sola o mezclada con limón, miel, aloé vera o clara de huevo, y resulta de gran poder nutritivo, hidratante y regenerador. En el caso de quemaduras o irritaciones solares, es una estupenda cataplasma.
En definitiva, la avena es un potente afrodisíaco y un remedio para mitigar cantidad de dolencias del organismo. Estimulante, en unos casos. Sedante, en otros.
Diabetes y la Obesidad
La Diabetes y la obesidad son problemas importantes de salud pública, con implicaciones económicas y afectivas de gran impacto. Se ha establecido una relación estrecha entre ambas y se ha observado que se afectan en forma bidireccional, es decir, los individuos con obesidad tienden a desarrollar Diabetes con mayor frecuencia que los individuos no obesos. A su vez, los individuos con Diabetes tienden a desarrollar obesidad, entre otros trastornos metabólicos que afectan progresivamente su salud.
El eje de dicha asociación parece estar determinado por la resistencia a la insulina. A medida que se incrementa la masa de tejido adiposo, éste modifica sus procesos celulares, de manera que adquiere funciones endócrinas particulares, con el incremento de secreción de leptina - una hormona que produce aumento en la resistencia a la insulina -, hipertensión arterial y trastorno de lípidos. A su vez, existe una disminución de la adiponectina (péptido, tipo de aminoácido como la leptina con funciones endócrinas), hormona contrarreguladora, cuyas funciones son opuestas a la leptina.
El exceso de tejido adiposo también produce un estado inflamatorio generalizado a través de la liberación a la circulación de diferentes mediadores inflamatorios pertenecientes al grupo de las interleucinas (aminoácidos pequeños de defensa ante elementos extraños del organismo). Estos mediadores, además de colaborar con el desarrollo de la Diabetes, participan en la génesis de lesiones cardiovasculares, como la placa de aterosclerosis y el daño al músculo cardiaco.
Las medidas terapéuticas orientadas a tratar la obesidad, como dieta, ejercicio, cirugía bariátrica, disminuyen la producción de los mencionados mediadores inflamatorios, teniendo al mismo tiempo un efecto benéfico en la evolución de la Diabetes. Los tratamientos para controlar la Diabetes muestran el mismo beneficio en trastornos asociados, como obesidad, dislipidemia (anormalidad en cantidad de lípidos), hipertensión arterial y lesiones del sistema cardiovascular.
En otras palabras, la obesidad bien tratada mejora el control de la Diabetes y viceversa.
¿Qué es la nutrición correcta en un diabetico?
Nuestra alimentación está basada en (hábitos y costumbres heredados, que forman parte de nuestro estilo de vida (difícil de cambiar). Al hablar de hábitos y costumbres me refiero a todas las actividades o rutinas que integran nuestro estilo de vida, como: desde pequeños desayunar todos los días un vaso de leche con una pieza de pan dulce, o quizás nunca nos fomentaron el hábito de tomar agua simple, ya que en la casa se bebía refresco.
Se ha demostrado que nuestra salud se beneficia o se daña por estos estilos de vida. A menos que tengamos una meta en particular como bajar de peso, es poco común cambiar de hábitos por simple gusto. Sin embargo, cuando una persona es diagnosticada con Diabetes, el primer paso a seguir es realizar cambios en el estilo de vida y en los hábitos, con el fin de prevenir complicaciones y lograr un mejor control del padecimiento. Para lograr esto con éxito, la familia tiene que estar involucrada en los cambios y realizarlos junto con la persona que tiene Diabetes, ya que el apoyo y el trabajo en equipo es lo que se ve reflejado.
¿Qué es la nutrición correcta? Las personas con Diabetes pueden disfrutar de los mismos alimentos y platillos que el resto de la familia, pero es necesario efectuar cambios en el estilo de vida, particularmente en los hábitos alimenticios. Probablemente se necesitará planeación para adaptar los alimentos y platillos favoritos y así sean más saludables
6 caracteristicas de una alimentación correcta
1. Adecuada: a las condiciones sociales y económicas de cada persona, así como al clima, zona geográfica, nivel de actividad física, edad y demás factores.
2. Variada: Incluir diferentes alimentos y formas de preparación de platillos, incluyendo preferentemente productos de temporada.
3. Completa: Presencia de los 3 grupos de alimentos: frutas y verduras; cereales y tubérculos, y productos de origen animal y leguminosas.
4. Suficiente: Cantidad necesaria para satisfacer los requerimientos del organismo y que proporcione los nurimentos que cubre sus necesidades.
5. Equilibrada: La porción de los nutrimentos ingeridos debe favorecer la salud, sin excesos o faltas de alguno en específico.
6. Inocua: No debe implicar riesgos para la salud en cuanto a preparación y calidad de alimentos.
Índice Glucémico, como entenderlo
Índice Glucémico es la velocidad a la que se va absorber un alimento que contiene hidratos de carbono.
Un alimento, como el kiwi o las uvas que contienen mucha azúcar, tiene una velocidad de absorción en la sangre bastante lenta, por lo que presenta un índice Glucémico bajo, así que la cantidad de azúcar no está directamente relacionada con el índice Glucémico, aunque esto no significa que no impactará los niveles de glucosa, sino que el efecto será más lento. Si comparamos estas frutas con un cereal del tipo de hojuelas de maíz comerciales, es sabido que éstas no contienen azúcar, pero su índice Glucémico es alto. Entonces, es importante no basarse únicamente en la cantidad de azúcar del alimento.
Hiperglucemia, ¿sangre dulce?
En todos los tipos de Diabetes existe hiperglucemia (altos niveles de glucosa en sangre) como resultado de la deficiencia en la cantidad y/o acción de la insulina; esta situación genera los síntomas clásicos del padecimiento, son las 4 Ps: poliuria, polidipsia, polifagia y pérdida de peso.
¿De dónde viene y a dónde va la glucosa?
La concentración de glucosa en sangre es mantenida dentro de un intervalo estrecho de valores gracias a diversos mecanismos que se activan en tu cuerpo. Después de comer aumenta su concentración en la sangre, lo cual estimula la secreción de insulina por las células beta del páncreas. Esta hormona promueve la entrada de glucosa a los diversos tejidos, así como su aprovechamiento y almacenamiento; con ello disminuye su concentración en sangre.
Durante el ayuno, por el contrario, se secretan otras hormonas, como la adrenalina, el glucagón y el cortisol, que promueven la salida de glucosa de los sitios en que el organismo la tiene almacenada. En otras palabras, la glucosa en sangre también puede ser producida por el organismo, ya que, por ejemplo, en el hígado tenemos almacenada glucosa en forma de glucógeno, la cual puede utilizarse cuando estamos en ayunas. Si el estado de ayuno es más prolongado, se activan otros mecanismos en el hígado que promueven otras fuentes energéticas para producir glucosa, por ejemplo, algunos aminoácidos (bloques que forman las proteínas).
Las 4 Ps
Ahora que ya tienes una idea más clara de la forma en que el organismo procesa la glucosa, hablemos de los síntomas que tu cuerpo experimenta cuando los niveles de ésta en sangre son excesivos (hiperglucemia).
1. La poliuria es el aumento en la frecuencia y cantidad de orina. Cuando la concentración de glucosa en sangre está dentro de límites normales, no perdemos glucosa en la orina, ya que toda se filtra en el riñón para reabsorberse hacia la sangre. Sin embargo, la capacidad de reabsorción del riñón es limitada y, si la concentración de glucosa en sangre es muy alta, empieza a eliminarse en la orina; al salir arrastra agua con ella, y como resultado aumenta la cantidad de orina y la frecuencia con que vamos al baño.
2. Cuando perdemos agua nos deshidratamos y esto produce sed excesiva, denominada polidipsia. Es posible que, a pesar de tomar mucha agua, la sed no se quite, pues se sigue perdiendo agua por la orina.
3. En la Diabetes, aun cuando hay hiperglucemia, las células no están bien nutridas pues, como dijimos, la falta de insulina impide que la glucosa entre en las células y sea aprovechada; lo mismo pasa con los otros nutrientes que, al no poder almacenarse, producen una inminente pérdida de peso.
4. Para compensar lo anterior, la reacción del organismo consiste en aumentar el apetito, denominado polifagia, pero aun comiendo mucho continúa la pérdida de glucosa y, en vez de subir de peso, continúas adelgazando. Además, la falta de asimilación de los nutrientes provoca una fatiga que con el tiempo se intensifica y no se alivia, a pesar de haber dormido bien.
Calabaza y Canela para diabéticos
El extracto de calabaza posee efectos similares a los de la insulina y puede ayudar a los diabéticos a controlar el nivel de azúcar en sangre, según un estudio realizado con animales por investigadores de la Universidad Normal del Este de China, en Shanghai. Al parecer la calabaza, que en China se utiliza tradicionalmente para tratar la diabetes, aumenta la secreción de insulina por el páncreas y ralentiza la absorción de los azúcares. Después de un mes con una dieta que incluía extracto de calabaza, el incremento en la producción de insulina fue de un 36% en los animales de laboratorio sanos y de un 51 % en los diabéticos.
Por otra parte, una medida tan simple como agregar una cucharadita de canela al postre evita el pico de azúcar en sangre que ocurre después de ingerir dulces, según un estudio realizado por investigadores del Hospital Universitario de Malmoe (Suecia). Los análisis de sangre realizados a los voluntarios sanos demostraron que niveles de azúcar en la sangre aumentaron mucho menos cuando comieron el postre un bol de arroz dulce con canela.
Diabulimia: Bulimia en personas con Diabetes
Es común en las mujeres con diabetes tipo 1, quienes necesitan inyectarse insulina para procesar los nutrientes. Sin ella, el cuerpo no puede utilizar los alimentos como fuente de energía,y las calorías de lo que come se pierden. El organismo, que necesita energía de algún lado, usa las reservas degrasa del cuerpo.
Para las mujeres con trastornos de alimentación, que además tienen diabetes tipo 1, ésta se ha convertido en una forma muy “peligrosa” y costosa para bajar de peso. Las pacientes omiten sus inyecciones o hacen actividad física en exceso para que aumenten los niveles de glucosa y su organismo no pueda procesar los alimentos. No obstante, se pierde masa muscular en lugar de grasa y se incrementa el riesgo de complicaciones como insuficiencia renal, ceguera y hasta amputaciones. Es una moda.
Hiperglucemia: Sintomas y causas
La palabra “hiperglucemia” se refiere a las cifras elevadas de la glucosa en la sangre.
Generalmente esta condición no se siente a menos que la glucosa esté muy alta por arriba de los 180 mg/dl que es cuando aparecen los síntomas de mucha orina, mucha sed, mucha hambre y cansancio, entre otros.
Como la hiperglucemia no presenta síntomas a menos que la glucosa esté muy alta, muchas personas con diabetes padecen de esa enfermedad por varios años sin darse cuenta. Lo que ocurre es que poco a poco la glucosa comienza a elevarse a cifras superiores a lo normal, que son 110 mg/dl en ayuna, y las personas no lo notan. Incluso, se calcula que una tercera parte de las personas que tienen diabetes no han sido diagnosticadas porque no tienen síntomas y no se han hecho un chequeo.
Lo malo es que la hiperglucemia afecta al cuerpo a largo plazo debido al desarrollo de problemas en las arterias, tanto en las grandes (como las coronarias) como en las pequeñas (como las de los riñones, la retina o los pies).
Cuando la glucosa de la sangre está sobre los 180 mg/dl se llevan a cabo varios procesos metabólicos que también están relacionados con el colesterol y que terminan por dañar la pared de las arterias endureciéndolas y lastimándolas. También se afecta la circulación. Por eso es que la diabetes descontrolada es la causa principal de ceguera, de insuficiencia renal o de amputaciones que no son por accidente.
Pero la buena noticia es que a través de la última década se han realizado varios estudios en los que se ha comprobado que si mantienes tus cifras de glucosa lo más cerca de lo normal puedes llegar a disminuir hasta en un 75% la aparición de estos problemas.
Las causas más frecuentes de hiperglucemia
Por lo general, comer demasiado, no hacer ejercicio o no cumplir el tratamiento cuando está indicado ocasionan hiperglucemia en las personas con diabetes. Sin embargo, también hay otros factores que ayudan a elevar la glucosa de la sangre:
- Las infecciones, sobre todo las de las vías urinarias y las de las vías respiratorias, son la causa principal de hospitalización de una persona con diabetes. De hecho, cuando hay diabetes, cualquier enfermedad implica un riesgo de hiperglucemia, por lo que se debe medir la glucosa más frecuentemente.
- Otra causa de la hiperglucemia es el estrés. Cuando se pasa por períodos difíciles en el trabajo o en la situación familiar, así como otras preocupaciones, la glucosa sube.
Las infecciones y el estrés causan hiperglucemia ya que como el cuerpo está en una emergencia, secreta la hormona adrenalina. Esta hormona es la que prepara al cuerpo para luchar o para huir, también hace que aumente en la sangre el combustible, que es la glucosa, para poder enfrentar el peligro.
Por esto es tan importante medir frecuentemente la glucosa de la sangre con el monitor que se debe tener en la casa. La información de esa medición puede utilizarse para saber cómo comer, cuándo se debe hacer ejercicio y cuándo se debe acudir al médico, según lo indicado por el equipo de salud. Además, esa información le sirve al médico o al dietista para hacer ajustes al tratamiento que esté llevando a cabo la persona.
¿Que hacer si se tiene hiperglucemia?
- Tomar muchos líquidos para evitar la deshidratación.
- Seguir la toma de medicamentos al pie de la letra.
- Comer normalmente pero evitar los alimentos ricos en azúcares o almidones que puedan elevar más la glucosa de la sangre.
- Evitar hacer ejercicio si está muy alta ya que puede elevarse más.
- Medir la glucosa frecuentemente, de cada dos a cuatro horas.
- Acudir al médico de inmediato si se tiene diabetes tipo 2 y la glucosa está por arriba de los 300 mg/dl.
- Si se padece de diabetes tipo 1 y la glucosa está por arriba de los 300 mg/dl, hay que medir las cetonas en la orina y aplicarse insulina de acuerdo a lo que el médico haya indicado.
Más vale prevenir que lamentar, así que para mantener un buen control de la glucosa hay que evitar dejar de tomar los medicamentos o aplicarse la insulina y hay que seguir un plan de alimentación y hacer ejercicio.
Recuerda que se debe mantener la glucosa lo más cerca de lo normal, o sea, alrededor de los 110 mg/dl en ayuna o por debajo de los 140 mg/dl dos horas después de las comidas. De esta manera, se disminuirá el riesgo de desarrollar complicaciones crónicas. No es tan difícil, es más bien un reto permanente de disciplina y buenos hábitos de vida que vale la pena intentar.
Causas, diagnóstico y prevención de la Diabetes gestacional

La Diabetes gestacional (DMG) es la detección -por primera vez- de cifras altas de glucosa en sangre en el transcurso del embarazo en mujeres que nunca antes han tenido Diabetes. Y no se refiere a aquellas mujeres que ya tenían Diabetes previo al embarazo y que después decidieron ser mamás. Esto permite suponer que pudo haber existido un aumento en la concentración de glucosa en sangre (hiperglucemia) antes de la concepción pero que sólo se descubrió durante el embarazo.
Embarazo y hormonas
Las hormonas que se producen durante el embarazo (semana 24-28) disminuyen la efectividad de la insulina y propician resistencia a ésta. La insulina ayuda al cuerpo a convertir la glucosa de los alimentos en energía; sin ella, la glucosa no puede entrar en las células y se va acumulando en la sangre hasta alcanzar niveles muy altos (hiperglucemia).
En la mayoría de las mujeres embarazadas, el páncreas incrementa la producción de insulina lo suficiente para compensar la resistencia, y evitar que se eleven de más los niveles de glucosa en sangre. Cuando el cuerpo de la mamá no logra compensar esta resistencia, surge la Diabetes gestacional. Además de perjudicar a la madre, la hiperglucemia puede atravesar la placenta y causar problemas al bebé, quien no logra regular sus niveles de glucosa, porque su páncreas es muy inmaduro y no secreta insulina en respuesta al aumento de dicha concentración de glucosa.
Algunos factores de riesgo para padecer DMG
• Ser obesa o estar pasada de peso.
• Tener familiares con Diabetes.
• Ser mayor de 25 años (el riesgo aumenta conforme se tiene más edad).
• Haber padecido DMG previamente.
• Haber dado a luz a un bebé demasiado grande con anterioridad.
• Ser de origen latino.
• Llevar una dieta rica en grasas.
• Ser físicamente inactiva.
• Fumar.
Los altos niveles de glucosa en sangre durante el embarazo son peligrosos tanto para la madre como para el bebé.
Complicaciones y consecuencias de la DMG
Bebé “jumbo”. Los niveles altos de glucosa en sangre pueden hacer que tu bebé crezca a un ritmo más rápido del normal y alcance un peso de más de 4 kilos (macrosómico), por lo cual requerirías una operación cesárea para dar a luz.
Hiploglucemia. Normalmente el nivel de glucosa en los recién nacidos tiende a bajar después del parw, pero se recupera espontáneamente en cerca de 6 horas. Sin embargo, los neonaws de mamás con Diabetes tienen más células beta en el páncreas y pueden desarrollar una abrupta hipoglucemia, que de no detectarse a tiempo puede ser fatal.
Preeclampsia. Si no se trata, da lugar a un problema potencialmente mortal llamado eclampsia, que provoca convulsiones e incluso puede llevarte al coma. Sus síntomas son presión arterial alta, hinchazón y hallazgo de grandes cantidades de proteínas en la orina.
Posibilidad de desarrollar DM2. Si el bebé pesa más de 4 kilos al nacer, significa que tuviste glucosa elevada durante el embarazo, aun sin haberte dado cuenta. Esto incrementa la probabilidad de que de nuevo padezcas DMG en tu próximo embarazo o de que desarrolles Diabetes tipo 2 (DM2) en los próximos 10 años.
Niño gordito o con DM2. El exceso de glucosa en sangre pone al bebé en riesgo de ser un niño obeso y de desarrollar DM2 a lo largo de su vida. Esta predisposición ocurre a pesar de que el bebé haya nacido dentro del peso normal.





