Alertan sobre neuropatía diabética

Aunque un simple hormigueo en los pies podría tomarse como una molestia menor y ser ignorado, aquellos que viven con diabetes deben interpretarlo como un síntoma de alarma, pues podría ser una señal de neuropatía diabética, aseveró Germán Vargas Ayala, médico adscrito al Hospital General de Ticomán, de la Ciudad de México.
El galeno explicó que la neuropatía diabética es un tipo de daño temporal o permanente en el sistema nervioso que, de no ser atendido a tiempo, puede complicar úlceras o infecciones en los pies o manos e incluso ser causa de amputación.
Agregó que, contrario a lo que se cree, la neuropatía diabética no es una complicación tardía de la diabetes, pues se han visto algunos síntomas leves en los primeros años de la enfermedad.
Sostuvo que los diabéticos deben estar muy pendientes de los síntomas.
¿Cómo proteger al hígado en la diabetes?

La investigación, que aparece publicada en el último número de la revista especializada Diabetes, se centra en la proteína tirosina fosfatasa 1B (PTP1B), cuya inhibición podría constituir una potencial diana terapéutica frente a esta sintomatología.
Los investigadores emplearon ratones modificados genéticamente para que su hígado desarrollase resistencia a la insulina, además de estar afectados por diabetes de tipo 2 y observaron que tenían altos niveles de expresión y actividad de la PTP1B.
Como consecuencia, el hígado experimentaba un bloqueo de fosforilación en el receptor de la insulina, lo que conduce al desarrollo de una resistencia a dicha hormona.
Esa resistencia es la que, en último término, genera una producción de glucosa elevada en el hígado, característica principal de la diabetes tipo 2.
Por tanto, cuando inhibimos la acción de PTP1B en el hígado de estos ratones, su capacidad de metabolizar la insulina queda restaurada.
El hígado logra este objetivo, una vez bloqueada la acción de PTP1B, modulando la disponibilidad de los miembros de la familia de las proteínas IRS como mediadores de la señalización de la insulina en el hígado.
Para evitar la acción de PTPB1, los científicos administraron a los ratones resveratrol, un polifenol presente en alimentos como las uvas o las nueces.
Los resultados de este estudio sitúan a la PTP1B como un nodo crítico de la señalización de la insulina y sugieren que su inhibición podría ser de utilidad terapéutica en el tratamiento de la diabetes tipo 2.
Refresco contra la diabetes

En un país en el que el 70% de la población es obesa y con 8 millones de diabéticos debido en parte al gusto de los mexicanos por las bebidas azucaradas un grupo de estudiantes decidió aliarse con el enemigo y crear un refresco sustitutivo de la insulina.
Al igual que en cada esquina de las ciudades mexicanas hay un puesto de tacos, en cada calle hay una tienda de conveniencia (abiertas 24 horas) llena de cámaras frigoríficas rebosantes de refrescos, aguas de sabores y batidos, entre otros.
Uno de cada cinco mexicanos tiene disposición genética para tener diabetes y los otros cuatro todos los días compran un boleto para tenerla.
Según los últimos datos ofrecidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el panorama es desalentador y para 2025 se calcula que haya 11 millones de enfermos de diabetes en México.
No es de extrañar que, con esta situación, sean muchos los inventos y estudios que intentan hacer la vida más sencilla a las personas que tienen esta enfermedad.
Este es el caso de un grupo de estudiantes de ingeniería bioquímica de la Universidad Politécnica de México que han creado una bebida a base de extracto de flor de jamaica que ayuda a reducir los niveles de glucosa.
Se llama “Jamaigüita” y es una bebida para diabéticos que lleva incorporada glicina, un aminoácido que hace que disminuyan los niveles de glucosa en la sangre.
No es tan costoso como la insulina, pero sí produce el mismo efecto. Ellos escogieron este proyecto con base en estudios anteriores acerca de las propiedades del agua de jamaica y lo hicieron por las cifras tan elevadas de diabéticos que hay en el país.
Beber café o té reduce riesgo de diabetes

El consumo de té y café, incluso el descafeinado, puede reducir el riesgo de diabetes tipo 2. Se cree que la obesidad y la inactividad física son los principales factores de ese tipo de diabetes (diabetes mellitus), la cual para el año 2025 afectará a unos 380 millones de personas, según estudios difundidos por la revista Archives of Internal Medicine
Investigaciones anteriores habían revelado, entre 1996 y este año, una estrecha relación entre el consumo de café y una reducción del riesgo de la enfermedad, pero las pruebas de su efecto se han multiplicado desde entonces, dijo Rachel Huxley, del Instituto George de Salud Internacional en la Universidad de Sydney, Australia.
Huxley y un grupo de científicos indicaron que en esas investigaciones participaron 225 mil 516 personas.
Al analizar los resultados, los científicos determinaron que por cada taza de café adicional consumida en un día se reducía el riesgo de diabetes en un 7%.
Quienes consumieron tres o cuatro tazas al día tuvieron aproximadamente un 25% de menos riesgo en comparación con quienes bebieron dos o menos tazas.
Los estudios también evaluaron los efectos del café descafeinado y del té determinando un efecto similar en la reducción del riesgo de diabetes.
Aun cuando la reducción sea pequeña (un 7%), y se diga que el café puede aumentar la propensión a las enfermedades cardiovasculares, la gente puede consumirlo sin problemas, indicaron los científicos.
Sin embargo, Lars Rydén, profesor de la Sociedad Europea de Cardiología, asegura que, de todas maneras, el estilo de vida tiene mayor influencia en el desarrollo o no de ese tipo de diabetes.
El café ayuda, pero hay otras cosas que son más importantes. Los que sufren de sobrepeso deberían reducirlo en un 5 a 10% e incluir la actividad física como caminar a un paso rápido durante 30 minutos al día.
¿Se puede prevenir la diabetes?

La conocida como tipo 1 no porque tiene un origen inmune, pero sí se puede detectar precozmente para adoptar todas las medidas necesarias y evitar que se desarrolle la diabetes tipo 2.
Precisamente, uno de los problemas de la diabetes es su diagnóstico, pues casi la mitad de las personas que la tienen, no lo saben.
Es fundamental, pues, revisarse la vista con regularidad, medirse la tensión con frecuencia, comunicar al médico cualquier cambio en la visión, controlar el sobrepeso, evitar el tabaco, realizar ejercicio físico y llevar un programa de alimentación saludable.
Una dieta ideal para un diabético debe ser baja en azúcares, rica en hidratos de carbono complejos (alubias y verduras), pobre en grasas y abundante en fibra, prescindiendo también de las bebidas alcohólicas.
Diabetes tipo 2

La diabetes es una enfermedad en la que se elevan los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre debido a que el cuerpo no cuenta con la suficiente cantidad de insulina para metabolizarla.
La diabetes tipo 2 es una enfermedad que se considera metabólica, habitualmente existe disminución de la producción de insulina por el páncreas.
La raza, la herencia genética y algunos hábitos como fumar y beber, además de no hacer ejercicio y la presencia de obesidad, son los principales detonantes de la aparición de esta enfermedad.
Con la obesidad estamos teniendo en la actualidad muchos pacientes diabéticos a una menor edad, mucho más jóvenes de comos se tenía hace algunos años.
¿Para qué sirve la insulina?

La insulina es una hormona que sirve como agente para introducir la glucosa a la célula.
Es como el acarreador de la glucosa que debe penetrar en la célula para que ésta coma y no tenga desnutrición el humano.
Por eso, cuando el diabético empieza a tener la enfermedad o las manifestaciones, vemos que tienen mucha sed, mucha hambre y que pierden peso en relación a que su célula no come, porque no logra entrar la glucosa dentro de la célula porque hay una insulina deficiente y cuando más drástico es el asunto, no la hay.
Por ello es importante dar un tratamiento adecuado a los pacientes y que vivan con la mejor calidad de vida posible.
Retinopatía Diabética.

Esta enfermedad, consecuencia de la alteración en los vasos sanguíneos de la retina, afecta a las personas que sufren diabetes, tanto de tipo 1 como de tipo 2 (insulinodependientes y no insulinodependientes).
Es una importante causa de ceguera e, inicialmente, no da síntomas. Por eso es recomendable que las personas diabéticas se sometan a un examen oftalmológico anual.
Cuando el paciente sufre edema macular (acumulación de líquido proveniente de la retina) o retinopatía diabética proliferativa (pequeñas gotitas de sangre que dificultan la visión), se le interviene con láser.
Si la sangre se concentra en el centro del ojo (gel vítreo), se practica, bajo anestesia local, una pequeña incisión para retirar el gel vítreo y sustituirlo por una solución salina (vitrectomía).
Síntomas clásicos de la diabetes

Deben ser conocidos, pues son aliados en el diagnóstico de nuevos pacientes y elementos de alarma cuando el control metabólico del paciente no es bueno.
Los síntomas clásicos de la diabetes se conocen como las cuatro P, son:
- Poliuria o aumento de la cantidad de orina eliminada en el día. Es importante recordd que otras enfermedades también puede dar este síntoma.
- Polidipsia: consecuencia del estado anterior (al orinar demasiado el paciente presenta una deshidratacion que estimula el centro cerebral de la sed y esto lo lleva a ingerir mucho líquido). Ya referimos que enfermedades como la diabetes insípida también pueden presentar este síntoma.
- Polifagia o apetito exagerado: entre otras cosas originado por la pérdida de cálorias por la glucosa eliminada en la orina; anque el paciente se alimente, las células del organismo no tienen glucosa (energía) y se estimula el apetito.
- Perdida de peso o adelgazamiento: consecuencia de la mencionada dificultad que experimenta la glucosa para penetrar en las células lo que termina eliminándose por la orina (glucosuria). Por ello el paciente como mucho, pe adelgaza.
Ejercitate sin preocuparte de tu enfermedad
Son muy comunes y quizá tú padeces alguna de ellas. y quizá también te hayas propuesto acabar con ella mediante ejercicio físico, pero ¿te has parado a pensar si estás haciendo el ejercicio indicado?
Échale un ojo a lo que te recomendamos y te sentirás mucho mejor.
Osteoporosis
Para la descalcificación puedes pasear rápidamente, hacer una carrera suave o cualquier deporte que implique tonificación muscular; si es con algo de peso, mejor. Eso sí, debes tener cuidado con la intensidad para evitar lesiones y dolor de huesos.
Objetivo: el ejercicio estimula el metabolismo del calcio en los huesos que generalmente son los que implican el juego de las articulaciones.
Fibromialgia
Los expertos aseguran que la práctica de Pilates es ideal para atenuar los síntomas de esta enfermedad. También puedes hacer natación, pero de forma moderada.
Objetivo: eliminar o paliar el dolor, reforzar los músculos y potenciar la sensación de bienestar. Ideal: ejercicio aeróbico moderado
Depresión y Ansiedad
Para este tipo de enfermedades, cualquier tipo de deporte es bueno. Si no tienes molestias o problemas de salud, haz el que más te guste. Verás cómo tu estado de ánimo cambia muy, muy positivamente.
Objetivo: liberar endorfinas para sentirte bien. Descargar energía y mejorar tu aspecto físico son algunas de las cosas que conseguirás.
Diabetes
Deberás tener en cuenta qué deportes puedes hacer y hasta dónde puedes llegar, sin pasarte. Lo más apropiado es la carrera o marcha, bicicleta, patinaje y, en general, todo tipo de deporte aeróbico.
Objetivo: para controlar el nivel de glucemia en la sangre es muy importante que practiques deporte a diario. Esto ayuda a disipar la glucosa en sangre.
Asma
Yoga, tai-chi o Pilates son deportes que te ayudarán en tu afección respiratoria. Si no te convence ninguno de los que te mencionamos, prueba de manera ligera la bicicleta o una carrera corta.
Objetivo: ejercicio suave.Practícalo en zonas no muy secas y lleva a rajatabla el sistema de hidratación: agua y respirar bien.





