¿Qué es la anemia ferropénica?

Por: admin 08/30/11

La anemia ferropénica se caracteriza por un descenso de los depósitos del hierro orgánicos, provocando paralelamente una reducción del número de glóbulos rojos.

El organismo contiene aproximadamente cuatro gamas de hierro de los cuales la mayor parte (2.5 gramos) se hallan unidos a una proteína (transferrina) formando  la hemoglobina. Esta es la molécula que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células. Por tanto, el hierro es imprescindible para la formación de la hemoglobina. En el hígado, el bazo y la médula osea se almacena en forma de ferritina que constituye la reserva de hierro en el organismo.

Diariamente, una persona adulta pierde alrededor de un miligramo de hierro a través de la piel, mucosas, heces y orina. La mujer fértil tiene mayores pérdidas a través de la menstruación.

La anemia ferropénica se debe a una ingesta inadecuada de hierro denominada nutricional, siendo la más frecuente en nuestro medio y la que vamos a desarrollar. Una alimentación insuficiente o monótona puede favorecer un consumo habitual bajo en hierro.

Los síntomas son similares a otras anemias: cansancio, palidez, debilidad. El comienzo suele ser insidioso. La piel, mucosas y uñas están pálidas por la disminución de la hemoglobina. Si la anemia es de larga evolución puede encontrarse atrofia de las papilas gustativas de la lengua.

Imagén: camarahiperbarica.com

Uncinariasis

Por: Yoselin 02/10/10

uncinaria

El parásito penetra por la piel de pies y manos y ocasiona anemia y desnutrición. Llamada también anquilostomiasis, es una infección que afecta fundamentalmente al intestino y a la piel, aunque también puede afectar los pulmones.

Se adquiere por el contacto de las pies o manos sin protección con las larvas que se encuentran en la tierra húmeda.

Las larvas atraviesan la piel y entran al torrente sanguíneo para llegar al corazón y a los pulmones en donde llegan a los bronquios y ascienden a la tráquea y faringe. Una vez ahí son tragados y llegan al intestino delgado en donde maduran y se adhieren a la mucosa intestinal por medio de una ventosa que tienen en la boca y se alimentan con el tejido y sangre segregando una sustancia anticoagulante.

Al absorber los nutrimentos y la sangre que deberían ser aprovechados por la persona, los portadores de este parásito, llegan a tener anemia y desnutrición crónica.

Su ciclo completo dura al rededor de 6 semanas, sin embargo si no son tratados y eliminados pueden llegar a permanecer por años en el intestino humano causando verdaderos daños a la salud, sobre todo en el crecimiento de los niños.

Entre los síntomas más frecuentes están:

Las primeras manifestaciones aparecen en la piel, por donde penetra el parásito, ya que se produce una erupción local, hinchazón, enrojecimiento y una intensa comezón. En ocasiones por el rascado, la piel puede infectarse también con otros microorganismos.

Cuando los parásitos han llegado a los pulmones, la persona puede presentar fiebre, tos y sensación de falta de aire y cuando llegan al intestino, los síntomas generales son: dolor abdominal, náuseas y ardor en la boca del estómago.

En casos más graves, la piel puede tomar una coloración amarillenta, fatiga o astenia, hinchazón en los párpados y pies, diarreas, distensión del abdomen y en los niños ocasiona severos daños en su crecimiento.

El diagnóstico se establece mediante la historia clínica, análisis de sangre que puedan detectar anemia y coproparasitoscópicos para identificar en materia fecal el tipo de parásito.

En el tratamiento, se utilizan medicamentos antibióticos y antiparasitarios dependiendo del tipo de parásito se puede utilizan mebendazon, pamoato de pirantel y suplementos alimenticios que contrarresten la anemia y la desnutrición. En algunos casos será necesario poner una transfusión sanguínea para recuperación de hemoglobina.

La prevención es muy sencilla, ya que se puede evitar usando zapatos, lavando bien las manos después de tocar la tierra y de ir al baño y evitar defecar en la tierra.

Ictericia

Por: Yoselin 02/8/10

enfermedad

Es un aumento de bilirrubina en el cuerpo que ocasiona color amarillo en la piel. También conocida como hiperbilirrubinemia, o piel amarilla es una señal del aumento de bilirrubina, que es un producto derivado del metabolismo de la hemoglobina.

El metabolismo es el conjunto de reacciones bioquímicas comunes en todos los seres vivos y es un proceso que ocurre en las células y que sirve para:

La bilirrubina es un producto derivado del metabolismo de la hemoglobina, componente fundamental de la sangre que se segrega en el hígado de donde en forma directa pasa de las vías biliares al intestino y al metabolizarse por la flora intestinal se convierte en urobilinas que son las que dan el color marrón o café a la materia fecal.

El pigmento amarillo proviene de la bilirrubina, que es un subproducto de los glóbulos rojos viejos. Normalmente, un mínimo porcentaje de glóbulos rojos salen de circulación cada día, para ser reemplazados por glóbulos rojos frescos. Los glóbulos viejos son procesados en el hígado y luego son desechados. Mucha parte de la bilirrubina resultante sale del cuerpo en las heces.

Si hay demasiados glóbulos rojos que están saliendo de circulación para ser procesados por el hígado, se acumula un pigmento amarillo en el cuerpo y cuando hay suficiente pigmento para ser visible, se presenta la ictericia.

O sea, que la ictericia puede ser ocasionada por: la presencia de un gran cantidad de glóbulos rojos fuera de circulación, por el hígado que por algún motivo está sobrecargado o dañado o por la incapacidad para movilizar la bilirrubina procesada desde el hígado a través del conducto biliar hasta los intestinos.

En condiciones normales, el hígado metaboliza y convierte la bilirrubina en sustancias que la bilis transporta al tacto intestinal para eliminarlas.

Cuando se eleva la producción de bilirrubina, la piel y los tejidos y mucosas toman un color amarillo que se llama ictericia y que puede provenir tanto del hígado, problema de elevación de bilirrubina no conjugada, como de las vías biliares, problema de la elevación de bilirrubina conjugada.

Prurito o comezón

Por: Yoselin 01/25/10

rascarse

Diversos factores y enfermedades provocan la molesta comezón. La molesta comezón es uno de los síntomas y signos más frecuente en muchas enfermedades. Conocida médicamente como prurito, y es ocasionada por varios motivos.

Es una sensación de la piel que ocasiona la necesidad de rascarse y se considera como una variedad leve de dolor, ya que la piel comparte vías neuroanatómicas y mecanismos fisiológicos y suele aumentar durante la noche.

Por lo general, la comezón se debe a enfermedades eruptivas que producen ronchas o a lesiones o padecimientos muy localizados en la piel pero también puede ser una señal de cáncer de piel no diagnosticada, por lo que el diagnóstico es fundamental.

La comezón produce de inmediato una reacción que lleva a la persona a rascarse, lo que da por resultado un círculo vicioso que intensifica la sensación de comezón y que puede ocasionar una infección, sobre todo cuando las uñas están largas y sucias.

Psoriasis.

Por: Yoselin 12/23/09

piel

La psoriasis es una enfermedad de la piel cuyo origen es desconocido, de curso prolongado y recurrente y aunque rara vez llega a ser grave, las lesiones que ocasiona son de aspecto desagradable y pueden ocasionar problemas emocionales.

Se manifiesta por manchas y placas en la piel, que se enrojecen y cubren con escamas secas de tono plateado, color que reciben por el atrapamiento de aire entre sus capas, llamadas “Micaceas” que son de diferentes tamaños y bien delimitadas y tienden a desaparecer y aparecer de forma rápida, sin aparente motivo.

Estas escamas se producen por la aceleración en la proliferación de las células de la epidermis de la piel y se desprenden en secciones, siendo poco adherentes.

Se desconoce bien su origen, pero se piensa que puede deberse a varios factores desencadenantes y/o predisponentes como:

Esta enfermedad suele presentar mejorías cuando la persona está en un clima cálido y recibe luz solar de forma controlada o en las mujeres durante el parto.

Aunque puede presentarse a cualquier edad, tiene mayor incidencia en adultos jóvenes, entre 30 y 40 años y es mayor en hombres que en mujeres.

En condiciones normales, la piel está en un estado constante de renovación, con nuevas células que se forman en la dermis, su capa interna y que ascienden a la epidermis, donde se desprenden las células muertas.

Pero cuando se padece psoriasis, la piel produce las células nuevas células de forma muy rápida, lo que provoca que se formen escamas plateadas y como también se crean nuevos vasos sanguíneos para nutrir a éstas células inmaduras, se produce el enrojecimiento de la piel.

Estas placas se forman principalmente sobre el cuero cabelludo, detrás de las orejas, en la nuca, hombros, codos, rodillas o alrededor de las uñas.