Depresion y Ansiedad

Por: Yoselin 06/17/10

Padecimientos como la ansiedad y la depresión pueden tener su origen en el estrés crónico, el cual debería ser abordado por los especialistas no sólo a nivel de la intervención sino también de la prevención, advierte la doctora María Elena Sánchez Azuara, investigadora del departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Sánchez Azuara señala que el estrés constituye uno de los problemas psicosociales más relevantes en las sociedades y se le ubica también como causante de cáncer e infartos, entre otras.

Narcolepsia, sueño irresistible

Por: Yoselin 02/24/10

sueño

Tendencia al sueño en forma de crisis, que se presenta a cualquier hora y lugar. Es la causa más frecuente de hipersomnia y es una enfermedad neurológica afecta el sueño.

Se manifiesta por tener la tendencia al sueño en forma de crisis agudas que se presentan a cualquier hora y el cualquier lugar. Esta clase de sueño llamada narcoléptico, se caracteriza por ser más corto y profundo que el sueño normal.

La persona que la padece no puede evitar dormirse en cualquier situación, los ojos se le cierran pesadamente y el tono muscular disminuye bruscamente cuando se duerme, lo que puede ocasionar caídas bruscas de la cabeza, el mentón o caídas al suelo.

Dado que los síntomas pueden variar ampliamente en su naturaleza y gravedad, el diagnóstico es frecuentemente difícil pero esta enfermedad puede tener un gran impacto en la calidad de vida de los que la padecen por los problemas y fracasos laborales, educativos y sociales, además de los accidentes que pueden sufrirse al dormirse bruscamente.

No se sabe bien su origen, pero en algunos casos puede manifestarse después de alguna enfermedad del sistema nervioso central, como puede ser la encefalitis. Las manifestaciones pueden iniciarse durante la adolescencia o de forma más general en la tercera o cuarta década de la vida y muchos estudios que están en proceso la relacionan con el exceso de producción en el cerebro de un lípido denominado oleamida, que tiene el mismo efecto que la mariguana.

Existen varias enfermedades asociadas a la narcolepsia: como son: la esclerosis múltiple, la cataplejia aislada, el nistagmus congénito, el síndrome de Turner, el lupus eritematoso, la ataxia cerebelosa y otras más, la mayoría de tipo hereditario.

Los síntomas suelen iniciarse en forma de excesivos deseos de dormir, durante la segunda o tercera décadas de la vida y después otras manifestaciones pueden aparecer en forma lenta o brusca. Los síntomas secundarios incluyen sueño nocturno fragmentado y comportamientos automáticos. Cuando es grave, puede producir la caída al suelo con la posible lesión consiguiente.

Durante un ataque, que puede durar hasta varios minutos, el paciente no puede moverse, a pesar de que los ojos y el diafragma no se encuentran afectados. Durante este tiempo permanece despierto, preocupado por su entorno y capaz de recordar los detalles de lo sucedido, a pesar de que puede quedarse dormido si la crisis se prolonga.

Entre los síntomas, de esta enfermedad, están:

Gelotofobia: Miedo a la risa ajena

Por: Yoselin 12/14/09

burla

Sentirse ridiculizado de forma repetida durante la infancia o la adolescencia es una de las principales causas que originan el miedo a la risa ajena.

Reírse es saludable, pero que se rían de uno no lo es tanto. Y menos gracia les hace a quienes sufren de una especial sensibilidad al ridículo motivado por las risas ajenas.

El problema es que consideran que cualquier risa o carcajada que se escuche en su entorno está relacionada con ellas, hasta el punto de que la situación puede provocar síntomas propios de un ataque de ansiedad: sudoración, mareo y temblores.

Bajo el vocablo griego de Gelotofobia (gelos significa risa y fobos miedo), la fobia se activa en cuanto la persona afectada escucha a otra persona reírse. Es entonces cuando asocian esta reacción con su personalidad y nace la sensación de que han dicho o hecho algo ridículo, de manera que consideran el fenómeno como un ataque personal.

Este trastorno afecta principalmente a personas jóvenes que viven una etapa delicada -la adolescencia- con tendencia a sufrir inseguridad, timidez, y miedo al rechazo. La consecuencia es que estas sensaciones se mantienen en el tiempo y se exageran hasta generar terror a mantener relaciones sociales y al contacto con desconocidos.

La inseguridad generada por esta fobia contribuye a que la persona se aísle socialmente e, incluso, sufra depresión.

La mejor manera de corregir este trastorno es tratar el problema de forma progresiva y evitar cualquier situación social que pueda desencadenar en algún tipo de miedo. Un estudio  se planteó hallar un modo válido de evaluar el miedo a la risa ajena en diferentes culturas.

La investigación, respaldada por profesionales de 73 países coordinados por la Universidad de Zurich (Suiza), dio con una solución: el afectado evita determinadas situaciones que alteran su vida social. Por lo que se deduce que el funcionamiento de este trastorno funciona como las demás fobias: la evitación del problema le mantiene fuera de peligro.

Los autores del estudio proporcionaron a 93 científicos un cuestionario (traducido a 42 idiomas) para conseguir una muestra de 22.610 personas. Con esta consulta se averiguó que algunas personas sufrían de gelotofobia y la magnitud de las diferencias culturales, claves en cualquier tratamiento psicológico.

La gelotofobia se cataloga además como un fenómeno específico de la vergüenza, que se experimenta en fases tempranas (prelingüística) de la socialización. La causa general del miedo a la risa ajena se identifica con repetidas vivencias traumáticas, en referencia a la sensación de “haber hecho el ridículo” o “haber sido ridiculizado” durante la infancia o la adolescencia.

Durante estas etapas de la vida los jóvenes están formando aún su personalidad, de ahí que se encuentren en una fase muy sensible a cualquier reacción de los demás ante sus actos. Desarrollan su identidad a partir de las relaciones que establecen, y las malas experiencias pueden marcar una huella importante difícil de borrar.

Por este motivo, y porque la fobia se debe sobre todo a momentos vividos durante la infancia, los progenitores deben prestar especial atención a determinados comportamientos. Privar de atención, cariño o burlarse de los pequeños de modo sarcástico puede llevar a experimentar sentimientos de vergüenza e inferioridad.

El sarcasmo es un medio poderoso para castigar o controlar el comportamiento, pero hay menores que son objeto de mofa o ridículo de forma constante, por ello desarrollan un comportamiento defensivo y tímido. La falta de atención hacia los más pequeños afecta de la misma manera, ya que no perciben si sus actuaciones son correctas o no, y se genera inseguridad ante cualquier iniciativa social en etapas posteriores por no haber aprendido lo más apropiado de sus conductas sociales. Se impide el desarrollo de habilidades sociales por desconocimiento.

Humillar, ridiculizar y desinteresarse por los intentos de aprendizaje social de los niños y adolescentes acaba por generar una excesiva atención a la reacción de los demás. Por este motivo, las risas ajenas son tan importantes. Incluso se pueden desarrollar sentimientos de autorreferencia, vinculados a la gelotofobia. Se trata de pensar que la persona es el centro de atención y que todos están pendientes de ella, angustiándose ante cualquier situación social.

¿Eres hipocondríaca?

Por: admin 10/17/08

Los especialistas la definen como una patología psicológica que cursa con una preocupación excesiva y la convicción de tener (¡realmente lo creen!) una enfermedad grave. Raya la obsesión y quienes la sufren exageran los síntomas de trastornos que no tienen. Aunque no se sabe cuántas personas la padecen, se calcula que cuatro de cada cien personas viven con este problema.

¿RECONOCES ESTOS SINTOMAS?

• Preocupación de tener una enfermedad grave. Todos los síntomas que detectas te parecen malignos.

• No puedes dejar de pensar en negativo. Incluso después de hablar con el médico y comprobar que no es grave, tú piensas siempre mal.

• Te obsesiona lo que comes hasta el punto de que te has vuelto muy escrupuloso con tu alimentación y tus costumbres: estudias la composición de los alimentos, te preocupa contagiarte con algo.

TRUCOS PARA SUPERARLA

• Piensa que la salud no es ausencia de molestias, sino un estado de bienestar físico y mental.

• No todas las sensaciones corporales tienen explicación.

• Aprende a respirar y practicar técnicas fáciles de relajación para eliminar la ansiedad y la angustia que te producen esos pensamientos negativos.

• Deja de visitar constantemente a los médicos y no te automediques.

• Evita las conversaciones sobre temas de salud.

• Distráete lo más posible: sal con amigos o familiares y comparte actividades diferentes. Te ayudará a dejar de estar pensando a todas horas.

Ejercitate sin preocuparte de tu enfermedad

Por: admin 10/17/08

Son muy comunes y quizá tú padeces alguna de ellas. y quizá también te hayas propuesto acabar con ella mediante ejercicio físico, pero ¿te has parado a pensar si estás haciendo el ejercicio indicado?

Échale un ojo a lo que te recomendamos y te sentirás mucho mejor.

Osteoporosis

Para la descalcificación puedes pasear rápidamente, hacer una carrera suave o cualquier deporte que implique tonificación muscular; si es con algo de peso, mejor. Eso sí, debes tener cuidado con la intensidad para evitar lesiones y dolor de huesos.

Objetivo: el ejercicio estimula el metabolismo del calcio en los huesos que generalmente son los que implican el juego de las articulaciones.

Fibromialgia

Los expertos aseguran que la práctica de Pilates es ideal para atenuar los síntomas de esta enfermedad. También puedes hacer natación, pero de forma moderada.

Objetivo: eliminar o paliar el dolor, reforzar los músculos y potenciar la sensación de bienestar. Ideal: ejercicio aeróbico moderado

Depresión y  Ansiedad

Para este tipo de enfermedades, cualquier tipo de deporte es bueno. Si no tienes molestias o problemas de salud, haz el que más te guste. Verás cómo tu estado de ánimo cambia muy, muy positivamente.

Objetivo: liberar endorfinas para sentirte bien. Descargar energía y mejorar tu aspecto físico son algunas de las cosas que conseguirás.

Diabetes

Deberás tener en cuenta qué deportes puedes hacer y hasta dónde puedes llegar, sin pasarte. Lo más apropiado es la carrera o marcha, bicicleta, patinaje y, en general, todo tipo de deporte aeróbico.

Objetivo: para controlar el nivel de glucemia en la sangre es muy importante que practiques deporte a diario. Esto ayuda a disipar la glucosa en sangre.

Asma

Yoga, tai-chi o Pilates son deportes que te ayudarán en tu afección respiratoria. Si no te convence ninguno de los que te mencionamos, prueba de manera ligera la bicicleta o una carrera corta.

Objetivo: ejercicio suave.Practícalo en zonas no muy secas y lleva a rajatabla el sistema de hidratación: agua y respirar bien.