Como reducir la tensión sin fármacos

El 75% de los hipertensos no tienen controlada su tensión. Tomar apio, frutos secos o cacao más algún suplemento vitamínico te pueden ayudar.
La hipertensión es la enfermedad crónica más frecuente. Se calcula que el 35% de la población adulta mundial tiene la tensión alta y de ellos, menos del 24% la tiene controlada. Una de cada cuatro muertes se podría evitar si mantenemos la presión bajo control.
¿Cómo se baja la hipertensión?
El tratamiento incluye dieta, cambios en el estilo de vida y, a veces, fármacos. No creas que por tomar pastillas puedes “saltarte” la dieta. Evitar el sobrepeso, actividad física periódica y no fumar, son las claves.
1. Evitar el sobrepeso
Hace que el corazón tenga que trabajar más. En muchos casos, adelgazando baja la tensión. Eso sí, hazlo de forma paulatina.
2. Controla el estrés
Las situaciones estresantes elevan la presión. Si es puntual (un susto, un accidente … ) no suele tener consecuencias. Pero si nuestra vida es estresante conviene, por lo menos, “manejar” el estrés. Relajación, meditación, yoga … Elige la técnica que te resulte más cómoda y practícala a diario.
3. Reduce la sal
Es imprescindible. Uno de cada tres hipertensos lo es a causa de un consumo en exceso de sal. El 72% de la sal proviene directamente de los alientos procesados, principalmente de congelados y refrigerados. El 20% restante procede del salero y cerca del 8% restante del sodio natural de los alimentos y medicamentos.
4. Sigue una dieta sana.
Incluye frutas y verduras ricas en potasio, calcio y magnesio, como espinacas, acelgas, plátanos, kiwis ó frutos secos. Varios estudios han demostrado que el calcio y el magnesio son vasodilatadores y el potasio ayuda a eliminar el sodio, por lo que resultan beneficiosos. Además, tres veces por semana, como mínimo, debes incluir pescado blanco y azul, que contiene omega 3, protector frente a la hipertensión.
5. Limita las bebidas alcohólicas y el café
El consumo de alcohol: de una a dos copas al día, preferiblemente vino tinto. Y con tensión alta puedes tomarte un café al día, no más.
6. Toma apio
Contiene una sustancia que, en estudios con animales, ha reducido la presión sanguínea entre 12 a 15%. La dosis sería unos cuatro tallos de apio al día.
7. Haz ejercicio
Es el mejor método para controlar la presión arterial. “Siempre que se practique de forma periódica”, se recomienda ejercitar la mayor parte de los músculos, por ello, en pacientes hipertensos sedentarios sería aconsejable caminar a paso ligero o la carrera suave. Otros deportes: nadar, golf, jugar tenis, bicicleta.
8. Plantas que ayuda
Ajo: Contiene aliína, que aporta un importante efecto hipotensor. Es mejor tomarlo en cápsulas, para evitar el mal aliento y la degradación de la aliína por los jugos digestivos.
Olivo: Se ha descubierto que sus hojas tienen un efecto diurético y vasodilatador que produce una disminución de la presión de la sangre. Asimismo, posee un efecto calmante. Se puede tomar en cápsulas o en infusión.
Espino albar: Se considera la planta de corazón , ya que regula y normaliza el ritmo cardiaco. Tiene, además, un efecto regulador de la tensión capaz de hacerla descender (o subir en quienes la tienen baja). Se toma en infusión o en cápsulas.
Tila: Cuando la hipertensión está agravada por una situación de estrés, la infusión ofrece un remedio sencillo.
9. Suprime el tabaco
Además de aumentar la presión, deteriora aún más las arterias
10. Utiliza suplementos
En otros países hay un mayor hábito de tomar complmentos de vitaminas y minerales. Hay estudios que confirman el efecto del magnesio, calcio y las vitaminas B6, E y C sobre la hipertensión. Por ello, además de elegir alimentos ricos en estos nutrientes, sería bueno tomar algún complejo vitamínico que los contenga.
Foto: Todoenfermeria.com
Hemorragia vascular

La hemorragia vascular es un padecimiento en el que la sangre se filtra hacia afuera de los vasos sanguíneos, debido por lo general a que presentan alguna anomalía que les impida retener la sangre o por problemas en las plaquetas que son las células sanguíneas encargadas de la coagulación y de taponear debidamente algún vaso sanguíneo roto.
Cuando la sangre se filtra hacia la piel, invade su tejido y aparece en forma del famoso moretón o hematoma.
Estos hematomas, tienen diferentes tamaños dependiendo de la causa del derrame sanguíneo, del lugar y del vaso sanguíneo roto.
Cuando las manchas son muy pequeñitas y de color morado o rojo oscuro, reciben el nombre de petequias, estas aparecen como resultado de una hemorragia dérmica o submucosa de la piel y son en forma de puntos pequeños de color rojo o violáceo.
Cuando son más grandes hasta de un centímetro, se les conoce como púrpura y pueden ser ocasionadas por varios motivos. Cuando se juntan varias púrpuras presentan múltiples áreas planas por debajo de los tejidos.
Cuando el sangrado se produce en un área grande del cuerpo, el problema se llama equimosis y cuando hay una gran acumulación que forma una protuberancia y produce cierto dolor se forma un hematoma.
Las hemorragias vasculares se pueden deber a varios motivos:
- Lesiones, traumas o golpes.
- Reacciones alérgicas a medicamentos o por efectos secundarios de anticoagulantes, aspirinas o cortisona.
- Trastornos autoinmunes.
- Tratamientos médicos como la radiación y las quimioterapias.
- Uso de anticonceptivos orales.
- Envejecimiento de la piel.
- Trauma del parto, cuando lo presentan los recién nacidos.
- Enfermedades como la trombocitopenia o la septicemia.
- Machucones o magulladuras en la piel.
- Por tos violenta.
- Por consumo de drogas.
- Problemas de coagulación por enfermedades virales.
Es importante destacar que las causas pueden variar según la edad, sexo, origen y características de las hemorragias, por lo que siempre deben ser evaluadas por un médico hematólogo o internista.
10 reglas de oro para una buena salud cardiovascular

Este es un decálogo las claves para que tu corazón disfrute de buena salud. Y es que se lo merece. ¡Ponlo en práctica!
- ¡Muévete! Realiza ejercicio físico de forma regular, como mínimo 3 días a la semana durante 30 minutos. Opta por lo que más te guste: nadar, correr, montar en bicicleta…
- Andar más… Aprovecha para desplazarte andando de un lugar a otro en lugar de coger el coche o el transporte público.
- Y comer mejor. Llevar una alimentación saludable a partir de una dieta equilibrada, variada y suficiente. Las frutas, verduras y hortalizas no pueden faltar en la mesa.
- Cinco al día. Procurar realizar 5 comidas al día. Es más recomendable comer poca cantidad y de forma más frecuente.
- Mejor frescos. Utiliza preferentemente alimentos frescos, ya que los procesados (precocinados o en conserva) suelen contener sal añadida.
- Ojo con la sal. En caso de hipertensión arterial reduce la ingesta de sal. En sustitución puedes usar especias, hierbas aromáticas y adobos, para potenciar el sabor de la comida.
- Hábitos saludables. Sigue unos adecuados hábitos alimentarios: comer más despacio, esperando un minuto entre bocado y bocado, dejando descansar los cubiertos en el plato. Sírvete la cantidad que te vayas a comer en tu propio plato y evita coger más de la fuente.
- Más agua. Bebe agua regularmente. Asegúrate de que tomas entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
- Menos alcohol. Limita el consumo de alcohol todo lo posible por su alto contenido calórico.
- Apaga el cigarro. Y ante todo, evita el tabaco.
Chocolate para reducir riesgos cardiacos

Investigadores alemanes observaron a casi 20 mil personas a lo largo de ocho años enviándoles varios cuestionarios sobre su dieta y hábitos de ejercicios.
Hallaron que las personas que consumían un promedio de seis gramos de chocolate por día (más o menos un trocito pequeño de una barra de chocolate) registraban un riesgo 39% menor de ataque cardiaco o apoplejía. El estudio se publica en la revista especializada European Heart Journal.
Protección sabor cacao
Estudios anteriores habían insinuado que el chocolate negro en pequeñas cantidades podía ser beneficioso, pero este es el primer estudio que observa sus efectos durante un período prolongado.
Los expertos creen que los flavonoides que contiene el chocolate son los responsables. Los flavonoides contribuyen a ensanchar los músculos de los vasos sanguíneos, lo que redunda en una disminución de la presión sanguínea.
“Es un poco prematuro recomendar que la gente coma más chocolate, pero si reemplazan el azúcar o los bocadillos elevados en calorías con un poquito de chocolate negro, podría ayudarles”, afirmó Brian Buijsse, un epidemiólogo especializado en nutrición del Instituto Alemán de Nutrición Humana en Nuthetal, Alemania, autor principal del estudio.
Los sujetos estudiados por Buijsse y sus colegas no tenían antecedentes de problemas cardiacos, presentaban hábitos similares para factores de riesgo como el tabaquismo y el ejercicio y no variaban demasiado en su índice de masa corporal.
Como el estudio sólo observó a los sujetos sin darles directamente el chocolate para probar sus efectos, los expertos dicen que se necesitan más investigaciones para determinar su impacto directo sobre el organismo. El estudio fue financiado por el gobierno alemán y la Unión Europea.
Advertencia: No tanto chocolate
Los médicos también advirtieron que comer grandes cantidades de chocolate contribuye a aumentar de peso, un importante factor de riesgo para problemas cardiacos y apoplejía.
“La ciencia básica ha demostrado de manera convincente que el chocolate negro… mejora las funciones vasculares y de las plaquetas”, dijo en una declaración Frank Ruschitzka, cardiólogo en el Hospital Universitario de Zurich y vocero de la Sociedad Cardiológica Europea.
“Sin embargo, antes de añadir chocolate a su dieta, advierta que 100 gramos de chocolate negro contienen aproximadamente 500 calorías”, agregó.
El aceite de oliva cuida al corazón

La aterosclerosis se caracteriza por la acumulación de depósitos de grasa o placas de ateroma en la pared interna de las arterias.
Esa circunstancia provoca un engrosamiento y un endurecimiento progresivo de los vasos afectados, lo que supone un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
El aceite de oliva y la dieta meditterránea
Hasta ahora, se sabía que la concentración de grasas en sangre disminuía de manera significativa en personas que seguían una dieta mediterránea con ingesta habitual de aceite de oliva virgen, pero se desconocían los motivos.
Para elaborar el trabajo, los investigadores repartieron a los participantes en tres grupos: uno de control que no debía seguir ninguna dieta específica y dos que debían ingerir la misma dieta mediterránea, más aceite de oliva virgen o aceite de oliva pobre en polifenoles.
Desde el IMIM-Hospital del Mar se ha destacado que, aunque la muestra es reducida, el estudio ha permitido observar una relación causa-efecto entre el tipo de dieta seguida en el período en estudio y la expresión en células sanguíneas de genes de inflamación, un proceso responsable de la producción de aterosclerosis.
Sigue la dieta mediterránea
Los investigadores concluyen que la propiedad cardioprotectora de los polifenoles del aceite de oliva aporta nuevas evidencias sobre el efecto beneficioso de la dieta mediterránea.
Esa dieta, complementada con aceite de oliva virgen, es una buena medida para prevenir la enfermedad coronaria, una de las primeras causas de muerte en los países desarrollados.
Los autores del estudio aseguran, además, que este trabajo abre además nuevas vías de investigación y de futuros tratamientos para terapias nutricionales que puedan prevenir la aterosclerosis.





