Cálculos renales

Los cálculos renales son como piedras que se forman a partir de cristales que se encuentran en la orina y se separan de ella, aumentando de tamaño y acumulándose en los riñones, impidiendo que estos funcionen adecuadamente y causando mucho dolor a quienes los tienen.
Normalmente, la orina contiene químicos que evitan o inhiben la formación de cristales, pero por algún motivo, estos inhibidores, no funcionan de la misma forma en todas las personas, por lo que algunas llegan a formar los cálculos.
El problema es muy molesto y doloroso para quienes lo padecen. Por lo general afecta más a los hombres que a las mujeres a partir de los 20 años.
Los cálculos renales pueden ser de diversos tamaños, tan pequeños como un grano de arena, lo que hace que puedan ser eliminados por la orina sin ser notados o tan grandes como una pelota de golf, pueden ser lisos o de forma irregular.
Síntomas
Es difícil detectar cálculos renales cuando comienzan a formarse, pero una vez que crecen, la persona puede padecer dolores extremos en la espalda, fiebre, escalofríos, vómitos, expulsar orina turbia, con mal olor o tal vez algo de sangre, además de tener una sensación de ardor al ir al baño.
Tipos
Dependiendo del origen del cálculo, se pueden identificar cuatro tipos:
- Calcio: Generalmente el calcio que no se utiliza para la formación de huesos y para alimentar a los músculos, pasa a los riñones y se elimina, pero algunas personas lo retienen y entonces comienzan a formar cálculos.
- Estruvita: Si se tiene una infección en las vías urinarias también se pueden formar cálculos, pero en esta ocasión se forman de magnesio y amoniaco.
- Ácido úrico: Cuando la orina contiene demasiado ácido úrico y se es propenso a formar cálculos, entonces se pueden comenzar a formar. Para evitarlo hay que disminuir el consumo de carnes rojas.
- Cistina: Es muy poco común que una persona forme piedras en los riñones gracias a la cistina, componente que sirve para la formación de músculos, nervios y otras partes del cuerpo. Este tipo de cálculo generalmente es hereditario.
Tratamiento
Éste depende del tipo de cálculo y la gravedad del padecimiento. Así que una vez que el médico especialista tenga un diagnóstico certero podrá administrar a su paciente analgésicos y fármacos para desintegrar la piedra.
En caso de que los fármacos fallen, se necesita intervenir quirúrgicamente.
Obviamente, una vez que las piedras en los riñones sean extraídas será necesario un cambio en los hábitos dietéticos.
Prevención
Si en su familia hay casos de cálculos renales, tome suficiente agua diariamente (2 litros) para evitar que se formen en sus riñones.
La hepatitis B

La hepatitis B, antes conocida como hepatitis sérica, es muy contagiosa y se transmite por medio de sangre, semen, saliva, secreciones vaginales, lágrimas, sudor, leche materna y otros líquidos del organismo de una persona portadora del virus.
Aunque un gran porcentaje de personas logran eliminarlo de su organismo, otras llegan a desarrollar una hepatitis crónica. En muchos casos puede ser mortal ya que puede evolucionar en una cirrosis hepática o cáncer de hígado.
El periodo de incubación es de entre 45 a 120 días y se contagia a través de:
- Contacto sexual con personas infectadas.
- Transfusiones sanguíneas de sangre contaminada con el virus.
- Uso compartido de agujas para el consumo de drogas.
- Uso de agujas compartidas para la aplicación de tatuajes o aretes o injertos en la piel.
Este tipo de hepatitis se previene mediante la vacuna que es muy efectiva, salvo en personas que tienen diabetes, cáncer o alguna enfermedad del sistema inmunológico en las que no es recomendable aplicarla.
Su forma de transmisión puede ser: de madre a hijo durante el último trimestre del embarazo o el parto. Por lo que hay que proteger al bebé con vacunas y gamaglobulina. De niño a niño por contacto personal, con el uso de agujas contaminadas, por vía sexual, por manejo inadecuado de sangre contaminada, aún horas después de dejar de estar fresca, por transfusiones de sangre sin control sanitario.
Para prevenirla es necesario adoptar conductas sexuales responsables como:
- Tener una sola pareja sexual y que ella también la tenga.
- Utilizar condón en cualquier relación de riesgo, como son múltiples parejas sexuales, relaciones casuales o bajo el influjo de drogas y alcohol.
- No compartir jeringas que hayan sido utilizadas previamente.
- Realizar estudios a mujeres embarazadas que tengan sospecha de haber tenido la enfermedad.
- Acudir a establecimientos recomendados por la Secretaría de Salud para la colocación de aretes o la realización de tatuajes y cerciorarse que en cada caso se utilicen agujas nuevas desechables.
- Utilizar guantes y tener en cuenta todas las medidas de protección establecidas para las personas que manipulan sangre o tienen contacto con ella
Alimentos procesados causan alergias.

El servicio de Dermatología del Hospital General de Zona (HGZ) del IMSS Jalisco, advirtió que los conservadores que se aplican a algunos productos alimenticios pueden provocar alergias a quien los consume
Un promedio de dos pacientes semanales son atendidos en por urticaria derivada del consumo de alimentos procesados.
Lácteos, productos enlatados y embutidos son, por los conservadores que contienen, los que más frecuentemente se asocian a una urticaria, que puede afectar a cualquier persona alérgica a otro tipo de factor ambiental o medicamento.
La manifestación puede ser muy aparatosa (caracterizada por aparición de ronchas en cualquier parte del cuerpo), con un tratamiento adecuado, que habitualmente es a través de antihistamínicos, la urticaria revierte satisfactoriamente.
Lo más importante es conocer el origen de la reacción alérgica que también puede generar comezón en donde aparecen las ronchas, por lo que se sugiere al paciente llevar un listado de cuándo se presenta la reacción para identificar la causa y evitar que sigan los brotes.
La urticaria por alimentos es muy distinta a una intoxicación por el mismo agente, ya que la principal característica de esta última es que afecta a varias personas simultáneamente y no da evidencias a nivel de la piel.
La duración del tratamiento dependerá de la evaluación médica, y de evolución o respuesta del individuo a los antihistamínicos. Conforme se observan resultados, se va espaciando la administración y reduciendo las dosis.
Los cánceres provocados por fumar.

Además del carcinoma broncopulmonar, fumar tabaco puede causar cáncer de colon, de recto y de ovario, según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC)
Nuevos estudios ofrecen suficientes pruebas para añadir el cáncer de colon, de recto y de ovario a la ya larga lista de cánceres causados por el tabaco. El tabaco podría ser una de las causas que provocan el cáncer de mama.
Ya se sabía que este producto causaba cáncer bucal y de páncreas, pero ahora hay suficientes pruebas de que también provoca cáncer de esófago.
No obstante, la IARC aseguró que hay pruebas suficientes que relacionan el consumo de este producto con el cáncer de esófago y que existen indicios de que podría provocar cáncer de hígado.
Dieta rica en proteínas para perder peso

El estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, afirma que también se debe reducir el consumo de almidones refinados como el pan y el arroz blancos y señala que las recomendaciones oficiales actuales sobre nutrición no son suficientes para prevenir la obesidad.
La investigación recoge los resultados del mayor estudio del mundo sobre dieta, el Proyecto Diógenes (Dieta, Obesidad y Genes), realizado desde 2005 en ocho países europeos con fondos de la Unión Europea y dirigido por la Universidad de Copenhague.
El objetivo era comparar las recomendaciones dietéticas oficiales en Europa con una dieta basada en los últimos conocimientos sobre la importancia de las proteínas y los hidratos de carbono para regular el apetito.
“Nuestra investigación documenta que si las autoridades quieren prevenir la obesidad, deben recomendar a la población comer más proteínas”, señaló Thomas Meinert Larsen, uno de los directores del proyecto.
Larsen resaltó también la conveniencia de ingerir vegetales y frutas ricos en fibras, por ejemplo, manzanas y peras, antes que plátanos y kiwis.
En el estudio participaron 772 familias europeas, incluyendo a 938 adultos y a 827 niños.
Los adultos siguieron inicialmente durante 8 semanas una dieta de 800 kilocalorías por día, perdiendo una media de 11 kilos, y luego se les asignaron durante otros 6 meses cinco dietas bajas en grasas diferentes para evaluar cuál era la más efectiva a la hora de evitar recuperar peso.
Los mejores resultados los obtuvieron quienes siguieron la dieta rica en proteínas, con un aumento de peso 0.93 kilos menor que a los que se les ordenó una pobre en proteínas, según el estudio.
Para los que recibieron una alimentación baja en índice glucémico, el aumento de peso fue de 0.95 kilos menos que los que observaron una dieta rica en índice glucémico.
La investigación realizada con los 827 niños, que se publicó en el American Medical Journal Pediatrics, ofreció resultados sorprendentes.
Los niños, un 45% de los cuales eran obsesos, no fueron sometidos a una dieta hipocalórica, pero comieron los mismos alimentos que sus padres.
En los que siguieron una dieta rica en proteínas y baja en índice glucémico, la prevalencia de sobrepeso cayó de forma espontánea del 46 al 39%.





