Enfermedad de Cushing

La glándula pituitaria es un órgano del sistema endocrino que se localiza en la base del cráneo y regula la actividad de muchas otras glándulas y procesos corporales.
Ente sus funciones, es la encargada de producir hormonas que influyen principalmente en el crecimiento, desarrollo y maduración sexual, pero también produce otras importantes hormonas como la cortisol o hidrocortisona, también llamada adrenocortocotropa, que normalmente es liberada en situaciones de estrés y controla la forma en que el cuerpo utiliza las proteínas, grasas y carbohidratos.
La enfermedad o síndrome de Cushing, también conocida como cálculos de cistina o hipercortisolismo, afecta a 6 de cada 100,000 personas aproximadamente y se desarrolla cuando la pituitaria es invadida por un tumor o hiperplasia, que provoca la secreción excesiva de la hormona llamada cortisol o adrenocorticotropa que también juega un papel muy importante en el control de inflamaciones.
Esta enfermedad se desarrolla principalmente entre los 20 y los 40 años y afecta principalmente a las mujeres.
Entre las causas que la provocan están:
- El uso prolongado de hormonas corticosteroides, como la cortisona o la prednisona.
- El desarrollar un tumor en la glándula adrenal o en la pituitaria, lo que provoca que se produzca una mayor cantidad de la hormona cortisol.
- Con mayor rareza, por padecer cáncer en alguna otra parte del cuerpo, sobre todo en las glándulas como la tiroides, ovarios, páncreas o timo.
Enfermedad de Chagas

Esta enfermedad fue descubierta por el médico brasileño Carlos Chagas en 1909 y que se calcula que actualmente afecta alrededor de 11 millones de personas, de México, Centro y Sudamérica y la mayoría de ellas no sabe que está infectada.
Es ocasionada por un parásito llamado Trypanosoma cruzi, que es transmitido a los animales y a los seres humanos a través de insectos vectores, que en este caso son las “chinches besuconas”, que se alimentan de sangre y se localizan en la región de las Américas, el lugares en donde la temperatura es entre 20 y 30° y con humedad en el ambiente y con situación de pobreza e higiene muy precaria, pero su diseminación por las migraciones ha hecho que se extienda a otros lugares del mundo. Se les llama así porque tienen la tendencia de picar primero en la cara de las personas.
Si la enfermedad no se detecta ni se trata oportunamente, la infección, que puede no presentar síntomas puede durar toda la vida y hasta provocar la muerte.
El contagio por medio de insectos vectores conocidos como triatominos, se da en el momento en que los insectos vectores, chupan la sangre de un animal o persona infectada y cuando en el lugar de la lesión, en otras lesiones de la piel o por las mucosas el parásito defeca, en sus heces van parásitos T. cruzi causantes de la enfermedad. En muchas ocasiones, sin darse cuenta, la persona dormida puede rascarse y de esta manera ayuda a que las heces, penetren en la herida dejada por la picadura, en los ojos o en la boca.
El contagio de esta enfermedad, no se da persona a persona, además de ser por medio de los parásitos, también se puede infectar a través de las siguientes vías: – Por medio del consumo de alimentos crudos contaminados con heces de insectos infectados.
- Por transmisión congénita, es decir de una madre embarazada a su bebé.
- Por medio de transfusiones de sangre contaminada.
- Por medio de trasplante de órganos de una persona infectada.
- Por exposición accidental en laboratorios médicos.
No está comprobado que una madre pueda transmitir el parásito a su hijo durante la lactancia, sin embargo en caso de que ella tenga pezones agrietados y o hay sangre en la leche materna, se sugiere mejor que deje de amamantar al bebé hasta que los pezones estén curados y/o no haya sangre en la leche.
Presbicia

Es un problema de la vista ocasionado por la pérdida de la capacidad del sistema de acomodación del ojo para poder enfocar con nitidez los objetos y letras cercanas situadas más o menos a 30 o 40 cm. de distancia.
Este problema se genera por la edad, ya que el cristalino va perdiendo su elasticidad y el músculo ciliar su capacidad para contraerse. En algunas personas aparece después de los 30 años y puede o no acompañarse de otro problema de agudeza visual previo.
El sistema de acomodación del ojo, que esta formado por el cristalino, el músculo ciliar y las fibras zonulares.
El cristalino es una estructura transparente semejante a una lente, y está constituido por una sustancia que tiene una gran elasticidad, lo que le permite aplanarse o abombarse en sentido anteroposterior del ojo.
El cristalino se adhiere un conjunto de fibras llamadas zónulares, que por su otro extremo se insertan en el músculo ciliar.
Cuando queremos observar con nitidez un objeto cercano, este músculo es accionado, produciendo un aflojamiento de las fibras zonulares con el consecuente abombamiento del cristalino, que se hace más esférico para permitir el enfoque de objetos cercano. El proceso inverso ocurre cuando enfocamos un objeto lejano, el músculo ciliar se relaja, las fibras zonulares se tensan y el cristalino se aplana, esto nos permite enfocar bien los objetos lejanos.
Por la edad, este músculo va perdiendo su elasticidad y con ello se ocasiona también la incapacidad de ajustar la visión, lo que ocasiona una alteración visual, que se puede corregir por medio de anteojos, que deben ajustarse a cada persona, necesidad y a otras posibles alteraciones visuales si las tuviera, como miopía o astigmatismo.
El principal síntoma de este problema visual es la dificultad para ver enfocados los objetos cercanos, por lo que hay que alejar el texto y aumentar la luz.
El diagnóstico, lo realiza un oftalmólogo mediante ciertas pruebas de detección de problemas de agudeza visual.
Para el tratamiento, se pueden utilizar:
- Corrección mediante lentes convencionales que corrijan la visión cercana, lentes bifocales que facilitan la alternancia de la visión cercana y la de larga distancia, lentes progresivas que permiten la visión a cualquier distancia variando la posición de la cabeza, lentes de contacto monofocales o cirugía láser.
- También se pueden emplear técnicas de implantación de prótesis, (técnica de Schachar) con la que se recupera la distancia entre el cristalino y el músculo ciliar. En algunos casos se implantan lentes intraoculares.
Otro tratamiento que no es quirúrgico es el llamado CEKA, que ayuda a evitar el uso de lentes durante algunos años y a mejora la visión sin ellos.
Pleuresía o pleuritis

Los pulmones están recubiertos de una membrana doble llamada pleura. La pleura visceral que cubre los pulmones y la pleura parietal que cubre la cavidad torácica. Esta pleura de doble capa, protege y lubrica la superficie de los pulmones mientras se inflan y desinflan dentro de la caja torácica.
Cuando la pleura está sana, entre sus capas tiene un espacio delgado lleno de líquido que les permite moverse sin rezarse entre ellas. Pero cuando las capas se inflaman, se produce un frotamiento entre ellas que es muy doloroso y produce un sonido llamado “roce”.
A este problema se le conoce como pleuresía y es una enfermedad grave que debe ser atendida lo antes posible y puede ser aguda o crónica.
Los casos de pleuresía pueden ser:
- Por efusión pleural, que es la más común y se produce por la acumulación de líquido en el espacio pleural, se presenta como efecto secundario de enfermedades o traumatismos. Si bien es menos dolorosa que la pleuresía reseca, el líquido presiona los pulmones lo que puede causar insuficiencia respiratoria e inclusive un colapso pulmonar.
- Por pleuresía reseca, que es la resequedad en el espacio pleural, por no existir líquido acumulado.
La pleuresía es por tanto la inflamación de la pleura y aunque puede presentarse de forma espontánea, también puede deberse a varios factores, que la desencadenen. Entre ellos están:
- Complicaciones de otras enfermedades pulmonares como: pulmonía, colapso pulmonar o neumotórax, embolia pulmonar, abscesos pulmonares, tuberculosis, tumores o cáncer de pulmón entre otras.
- Infecciones virales.
- Trastornos de los tejidos conectivos, como el lupus sistémico.
- Fractura de costillas u otras lesiones en el tórax.
- Por artritis reumatoide.
- Insuficiencia cardiaca congestiva.
- Embolia pulmonar.
- Trastornos renales.
- Por reacciones a ciertos medicamentos.
- Hepatopatía, es decir cualquier enfermedad que provoque el mal funcionamiento del hígado.
En algunos casos se acumula líquido en el espacio entre las capas de la membrana, provocando lo que se conoce como derrame pleural.
Padecimientos del ano

El ano es una abertura que conecta al interior del cuerpo con el exterior. Es la parte final del recto y la última sección del intestino grueso y está rodeado por músculos internos y externos, que forman el esfínter, el mecanismo que permite en control de la continencia fecal.
Es un área muy delicada y sensible que con frecuencia puede sufrir infecciones, alteraciones o lesionarse, sobre todo por los elementos con los que tiene contacto permanente como es el excremento.
Es común que los padecimientos anales causen dolor y comezón, en especial antes o durante la defecación y por lo general, los problemas se deben a alguna infección, lesión, lombrices intestinales o a una higiene deficiente.
En algunos casos, la molestia es causada por un problema más grave que puede ser: una fisura, un desgarro ulcerado en la pared anal, una fístula, conducto patológico desde el recto a la superficie de la piel o un órgano cercano o por algún absceso.
También puede presentarse una incontinencia anal, que es la pérdida de control de los movimientos fecales. Esto causa que el excremento se escape o manche la ropa. Este problema es más común en las mujeres y en los ancianos de ambos sexos.
La comezón e irritación también se relaciona con la presencia de lombrices intestinales, oxiuros o por reacción a algún alimento como: cafeína, alcohol, altas dosis de vitamina C y determinados alimentos muy condimentados que de forma especial causa esta reacción en algunas personas.
Entre los problemas más frecuentes están: las fisuras anales, los absceso anorrectales, las fístulas anorrectales, los quistes piloideos o el prurito anal (comezón).





