Calambres en las piernas

Son los más frecuentes en personas dedicadas a realizar alguna actividad deportiva y generalmente son tan bruscos y dolorosos que su tratamiento requiere varios días, utilizando analgésicos y colocando hielo en la parte afectada durante 20 minutos dos veces al día.
Se debe evitar hacer ejercicios durante una o dos semanas, según lo determine el médico ya que muchas veces van acompañados de un fuerte desgarre muscular, lo que por lo general requiere hasta de apoyo con muletas o bastón.
Los calambres en las piernas rara vez son graves, sin embargo se debe consultar un médico cuando:
- El dolor se prolonga y persiste a pesar de la terapia de reposo.
- Cuando no se está seguro de que el dolor sea ocasionado por calambres.
- Cuando el tratamiento en casa no manifiesta ninguna mejoría.
- Cuando el dolor se agrava de tal forma que impida el movimiento y la actividad.
Para el diagnóstico, el médico debe elaborar la historia clínica y realizar un examen físico que permita determinar, cuándo comenzó el dolor, qué se hizo en el momento del dolor, qué actividad realiza la persona, cuánto dura, qué tipo de dolor es si es agudo, leve, punzante o ardoroso, en qué parte del cuerpo se presenta, si afecta las dos piernas y en qué parte, qué se ha hecho para aliviar el dolor y los resultados y qué otros síntomas acompañan al dolor, entre otras cosas.
Los calambres generalmente se atienden con remedios caseros prácticos como: poner el movimiento el músculo, frotar y dar masaje, presionar el tejido lastimado, poner compresas de agua caliente o fría, según determine el médico y en caso necesario tomar algún analgésico.
Solamente se llega a una cirugía en casos muy raros en que los calambres son ocasionados por el llamado síndrome compartimental y no desaparezcan con el tiempo.
Chocolate para reducir riesgos cardiacos

Investigadores alemanes observaron a casi 20 mil personas a lo largo de ocho años enviándoles varios cuestionarios sobre su dieta y hábitos de ejercicios.
Hallaron que las personas que consumían un promedio de seis gramos de chocolate por día (más o menos un trocito pequeño de una barra de chocolate) registraban un riesgo 39% menor de ataque cardiaco o apoplejía. El estudio se publica en la revista especializada European Heart Journal.
Protección sabor cacao
Estudios anteriores habían insinuado que el chocolate negro en pequeñas cantidades podía ser beneficioso, pero este es el primer estudio que observa sus efectos durante un período prolongado.
Los expertos creen que los flavonoides que contiene el chocolate son los responsables. Los flavonoides contribuyen a ensanchar los músculos de los vasos sanguíneos, lo que redunda en una disminución de la presión sanguínea.
“Es un poco prematuro recomendar que la gente coma más chocolate, pero si reemplazan el azúcar o los bocadillos elevados en calorías con un poquito de chocolate negro, podría ayudarles”, afirmó Brian Buijsse, un epidemiólogo especializado en nutrición del Instituto Alemán de Nutrición Humana en Nuthetal, Alemania, autor principal del estudio.
Los sujetos estudiados por Buijsse y sus colegas no tenían antecedentes de problemas cardiacos, presentaban hábitos similares para factores de riesgo como el tabaquismo y el ejercicio y no variaban demasiado en su índice de masa corporal.
Como el estudio sólo observó a los sujetos sin darles directamente el chocolate para probar sus efectos, los expertos dicen que se necesitan más investigaciones para determinar su impacto directo sobre el organismo. El estudio fue financiado por el gobierno alemán y la Unión Europea.
Advertencia: No tanto chocolate
Los médicos también advirtieron que comer grandes cantidades de chocolate contribuye a aumentar de peso, un importante factor de riesgo para problemas cardiacos y apoplejía.
“La ciencia básica ha demostrado de manera convincente que el chocolate negro… mejora las funciones vasculares y de las plaquetas”, dijo en una declaración Frank Ruschitzka, cardiólogo en el Hospital Universitario de Zurich y vocero de la Sociedad Cardiológica Europea.
“Sin embargo, antes de añadir chocolate a su dieta, advierta que 100 gramos de chocolate negro contienen aproximadamente 500 calorías”, agregó.
El aceite de oliva cuida al corazón

La aterosclerosis se caracteriza por la acumulación de depósitos de grasa o placas de ateroma en la pared interna de las arterias.
Esa circunstancia provoca un engrosamiento y un endurecimiento progresivo de los vasos afectados, lo que supone un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
El aceite de oliva y la dieta meditterránea
Hasta ahora, se sabía que la concentración de grasas en sangre disminuía de manera significativa en personas que seguían una dieta mediterránea con ingesta habitual de aceite de oliva virgen, pero se desconocían los motivos.
Para elaborar el trabajo, los investigadores repartieron a los participantes en tres grupos: uno de control que no debía seguir ninguna dieta específica y dos que debían ingerir la misma dieta mediterránea, más aceite de oliva virgen o aceite de oliva pobre en polifenoles.
Desde el IMIM-Hospital del Mar se ha destacado que, aunque la muestra es reducida, el estudio ha permitido observar una relación causa-efecto entre el tipo de dieta seguida en el período en estudio y la expresión en células sanguíneas de genes de inflamación, un proceso responsable de la producción de aterosclerosis.
Sigue la dieta mediterránea
Los investigadores concluyen que la propiedad cardioprotectora de los polifenoles del aceite de oliva aporta nuevas evidencias sobre el efecto beneficioso de la dieta mediterránea.
Esa dieta, complementada con aceite de oliva virgen, es una buena medida para prevenir la enfermedad coronaria, una de las primeras causas de muerte en los países desarrollados.
Los autores del estudio aseguran, además, que este trabajo abre además nuevas vías de investigación y de futuros tratamientos para terapias nutricionales que puedan prevenir la aterosclerosis.
Cáncer de riñón

Es más frecuente en hombres que en mujeres y por lo general afecta más a personas entre los 50 y los 70 años, aunque puede presentarse a cualquier edad y se ha observado una mayor incidencia en personas con insuficiencia renal, que han sido sometidas durante largo tiempo a diálisis.
Es ocasionado principalmente por un adenocarcinoma renal o hipernefroma, tumor que representa en 2.5% de todos los tumores malignos.
No se sabe bien qué desarrollar este cáncer, pero existen varios factores de riesgo relacionados con el estilo de vida, está muy relacionado con el consumo de grasas y colesterol y agentes cancerígenos que contiene el tabaco, por lo que las personas que fuman son doblemente propensas a desarrollarlo.
También existe una clara relación con el consumo de una droga llamada Fenacetina y con algunos trabajos relacionados con el refinamiento de petróleo o con el tratamiento del amianto o por la exposición prolongada al cadmio y al asbesto.
Otro factor de riesgo es el padecer una enfermedad genética llamada Síndrome Von Piel-Lindau, esclerosis tuberosa u obesidad.
Los tipos más comunes de cáncer de riñón son:
- El carcinoma de células renales, que se origina en la sección de los riñones que filtran la sangre. Este tipo representa el 85% y afecta a personas de cualquier edad, siendo más común entre los 40 y los 60 años.
- El cáncer de pelvis renal, empieza a desarrollarse en la parte central del riñón y se propaga al uréter.
- El Tumor de Wilms, que afecta a los niños antes de los 5 años y con el tiempo se disemina hacia otros órganos abdominales ocasionando una gran dilatación que aumenta rápidamente, pérdida de peso, fatiga y otros síntomas.
Autismo, ausencia de la realidad

El autismo es una enfermedad mental que se manifiesta principalmente en los tres primeros años de vida y en ocasiones desde el nacimiento, afecta más a los niños que a las niñas de todos los lugares, razas y niveles socio económicos y se manifiesta durante toda la vida.
En ocasiones el autismo se desarrolla en niños que parecen normales y que después sufren alguna regresión inexplicable.
Esta enfermedad que es incapacitante, se caracteriza por un crecimiento intelectual irregular y la dificultad o ausencia para establecer relaciones sociales y habilidades para la comunicación y va acompañado de rituales compulsivos persistentes, desajustes severos o ausencia del lenguaje y resistencia al cambio.
En este desorden existe un marcado rechazo hacia buscar o aceptar el contacto físico con otras personas y una gran insistencia en realizar las actividades de rutina.
Los autistas, con frecuencia realizan movimientos corporales repetitivos y el cambio más insignificante en su ambiente físico o en sus rutinas puede provocarles cólera o ansiedad extremas.
Algunos imitan sonidos o desarrollan patrones de lenguaje comprensibles y otros son mudos. Muchos sufren ataques convulsivos.
Se desconoce bien la causa de su origen, ya que algunos investigadores piensan que puede ser por factores genéticos, ambientales como son los virus o químicos, anormalidades en algunas regiones cerebrales en las que las neuronas parecen ser más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas sebdesarrolladas. Otros estudios refieren a anormalidades en la serotonina y en algunos casos se ha asociado con rubéola congénita, trastornos metabólicos hereditarios, encefalitis y/o meningitis.
En una minoría de casos, desórdenes como el síndrome del X frágil, la esclerosis tuberosa y la fenilcetonuria no tratada adecuadamente, pueden causar un comportamiento autista. Otros desórdenes, como el síndrome de Tourette y el déficit de la atención, a menudo ocurren con el autismo pero no lo causan.
Debido a razones desconocidas, entre el 20 y 30% de personas con autismo desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta.
Síndrome de Colon Irritable

Padecimiento del intestino provocado por mala alimentación y estrés. También conocido como colon o intestino espástico, colitis mucosa o síndrome de intestino irritable o SII, síndrome de colon funcional o colon irritable, es un padecimiento muy común del intestino grueso que afecta a un gran porcentaje de la población y que constituye una de las primeras causas de consulta con los médicos generales y gastroenterólogos.
Este síndrome produce muchísimos síntomas y a menudo se le ha vinculado con el estrés. Por lo general aparece por primera vez entre los 8 y 25 años y a partir de esas edades, afecta de forma continua a todas edades con mayor incidencia en las mujeres.
Este padecimiento afecta el peristaltismo del intestino, es decir, a las contracciones que obligan a los alimentos y a los desechos a avanzar por esta parte del sistema digestivo y que en condiciones normales, estas contracciones son tan leves, moderadas y bien coordinadas que no las sentimos ni nos ocasionan molestias.
Sin embargo, el peristaltismo de quienes padecen este síndrome es irregular e incordinado y las contracciones son o excesivamente vigorosas o demasiado débiles lo que ocasiona los molestos síntomas de dolor, inflamación, diarrea o estreñimiento.
Las causas aún no se conocen bien, pero se piensa que entre ellas pueden estar.
- Hipersensibilidad del intestino a determinadas hormonas gastrointestinales.
- Situaciones estresantes físicas o psicológicas que desencadenan los síntomas.
- Tener una personalidad depresiva, ansiosa o irritable.
- Falta de contenido de fibra en la dieta diaria.
Hemorroides

¿Comezón, dolor al defecar y sangrado? pueden ser las molestas hemorroides. También son conocidas como varicosidades anales.
Son dilataciones de las venas de los plexos venosos del recto o del ano y ocasionan comezón, dolor, sangrado y muchas molestias cuando están inflamadas.
Las hemorroides representan uno de los padecimientos más frecuentes en las sociedades occidentales, ya que se calcula que cerca del 80% de las personas las presenta en algún momento de sus vidas y aunque no se considera un problema de salud peligroso, afecta el bienestar de quienes la padecen de forma tal, que en muchos casos la persona siente temor al ir al baño.
Este padecimiento es más frecuente en los hombres, en personas mayores de 40 años y en mujeres embarazadas.
En el canal anal existe una red de vasos sanguíneos unidos entre sí, que está integrada por el plexo hemorroidal interno y el plexo hemorroidal externo. El plexo hemorroidal interno forma como unas “almohadillas” que, en reposo, actúan como válvulas de cierre del canal anal y contribuyen al control de la continencia fecal, sobre todo de los gases y líquidos que se forman en el intestino grueso.
Estas venas que transportan la sangre de la zona anal, se expanden o dilatan al defecar y después se contraen de forma natural, pero cuando se presionan y cargan demasiado, se inflaman y a su vez presionan los nervios circundantes, provocando dolor, comezón y molestias.
Las hemorroides pueden ser internas y externas. Las internas se localizan arriba del conducto anal y están cubiertas por mucosas. Las externas son las plexo inferior y se encuentran situadas por debajo de la unión anorrectal y están cubiertas por piel exterior.
Los dos tipos de hemorroides, las externas y las internas, con muy comunes, aunque las externas tienden a ser más dolorosas y las internas sangran con mayor facilidad.
Ante cualquier molestia o dolor, es necesario consultar al médico, para que descarte otro tipo de problemas y de el tratamiento adecuado, que permita el control de las hemorroides antes de llegar a cirugía.
La comezón y el sangrado puede deberse también a colitis, diverticulitis, pólipos en el colon y cáncer de colon o rectal o a fisuras , infecciones o lesiones anales.
Hipogonadismo

Es la disminución de la función de los testículos y puede deberse a diversas causas:
- Falta de producción de andrógenos.
- Infertilidad o baja producción de espermatozoides.
- Edad.
- Accidentes.
- Enfermedades de transmisión sexual.
- Problemas genéticos o hereditarios.
De acuerdo al sitio donde se lleva a cabo el trastorno, el hipogonadismo puede ser:
- Primario o hipergonadotrópico que tiene que ver con un mal funcionamiento testicular.
- Secundario o hipogonadotrópico, que tiene su origen en el inadecuado funcionamiento de la glándula hipófisis o hipotálamo.
En algunos casos la función testicular está bien, pero existen fallas o defectos en los órganos blanco, lo que quiere decir que la testosterona y sus metabolitos no son efectivos. Este defecto se produce por deficiencia en la actividad de las enzimas 5-α reductasa y aromatasa, que son las responsables de la conversión de testosterona a Dihidrotestosterona (DHT) y estradiol respectivamente.
En la práctica clínica, existen varios cuestionarios que se utilizan para evaluar la presencia signos y síntomas de ADAM. Uno de los cuestionarios más utilizados incluye las siguientes preguntas:
- ¿Ha tenido disminución de la libido (impulso sexual)?
- ¿Ha tenido falta de energía?
- ¿Ha tenido disminución en la fuerza?
- ¿Ha perdido estatura?
- ¿Ha notado una disminución en su capacidad para disfrutar la vida?
- ¿Ha estado triste, irritable o ambos?
- ¿Sus erecciones son menos fuertes?
- ¿Ha notado un deterioro reciente en su capacidad?
- ¿Se duerme después de cenar?
- ¿Ha habido deterioro para realizar su trabajo?
Cuando un paciente responde SI a las preguntas 1 ó 7 ó a otras tres preguntas, tiene una alta probabilidad de tener deficiencia androgénica, por lo que se sugiere acudir al médico urólogo y realizar exámenes de sangre para determinar sus niveles de testosterona.
Posible adios a las fobias.

Una inyección de anestesia local en el cerebelo permite a una variedad de peces anaranjados muy comunes en las peceras domésticas vencer sus miedos, lo que abre perspectivas para combatir las fobias irracionales en los humanos
El estudio de Masayuki Yoshida y Ruriko Hirano, profesores de la universidad de Hiroshima (Japón), reveló el efecto de la lidocaína sobre esa región del cerebro, que se cree que está relacionada con el desarrollo de nuestros miedos.
Aunque en el caso de los peces el efecto de la lidocaína sólo fue temporal, ya que éstos volvieron a tener miedo cuando el anestésico se disolvió, los científicos opinan que “algún día nuestras fobias irracionales pueden convertirse en algo del pasado”.
El experimento, para el que se tomó como referencia el pez rojo (Carassius auratus), consistió en provocar miedo a varios ejemplares ante el foco de una luz dirigida a sus ojos, acompañada de una descarga eléctrica de bajo voltaje.
Los peces aprendieron a asociar esa luz con el susto sufrido por las descargas, que provocaba una ralentización de su ritmo cardiaco, una reacción típica de los peces ante las fuertes impresiones o adversidades que contrasta con la de los humanos, cuyo corazón tiende a acelerarse.
“Los peces de colores que utilizamos en nuestro estudio pronto se hicieron miedosos al foco de luz pues, les diéramos o no la descarga, habían aprendido a esperarla”, como lo demostró el descenso de los latidos de su corazón, afirmó Yoshida.
Sin embargo, los peces a los que previamente se les había inyectado lidocaína en el cerebelo presentaron índices cardiacos estables y no mostraron ningún miedo cuando se les apuntaba con la luz.
De acuerdo con los científicos japoneses, los humanos también podemos ser “entrenados” para hacernos miedosos, y los condicionantes en nuestra infancia y desarrollo temprano pueden explicar muchos comportamientos como la fobia a las arañas y a las alturas o el miedo a volar.
Dado que el cerebro de estos peces comparte grandes similitudes con el de los mamíferos, entre ellos el de los humanos, se espera que posteriores estudios puedan despejar pronto las incógnitas sobre los procesos biológicos y químicos que causan el miedo.
El estudio fue publicado en la revista Behavioral and Brain Functions.
Angina de pecho

La angina de pecho es un padecimiento ocasionado por la disminución del flujo sanguíneo en forma transitoria a nivel de las arterias encargadas de nutrir e irrigar el corazón.
Se manifiesta por un dolor recurrente en el pecho, que se origina debajo del esternón y en muchos casos se extiende hacia el cuello, la mandíbula y los brazos, generalmente el izquierdo y en la parte superior de la espalda.
Se presenta también malestar general, dificultad para respirar y sensación de opresión en el pecho, tensión, pesadez y ahogamiento con respiración entrecortada y por lo general empieza como una molestia que se intensifica en pocos minutos y después desaparece totalmente.
La angina de pecho puede sentirse igual a un ataque al corazón o infarto de miocardio, pero los síntomas son temporales ya que estas crisis suelen durar entre uno y 10 minutos generalmente y no ocasionan daño permanente aunque sí representan un mayor riesgo de ataque al corazón.
Las manifestaciones o síntomas se presentan cuando el músculo cardíaco no recibe suficiente oxígeno y la principal causa es la aterosclerosis, o angostamiento de las arterias coronarias debido a depósitos de placas de grasa y colesterol.
Las arterias estrechas pueden ser capaces de llevar suficiente sangre rica en oxígeno hasta el músculo cardíaco para que desempeñe sus actividades normales, sin embargo, cuando el corazón trabaja más por algún esfuerzo adicional como el hacer ejercicios excesivos y no habituales o en momentos de estrés, miedo o tensión, el músculo cardíaco requiere y sufre por la falta de oxígeno. Esta condición se llama isquemia.
Una comida pesada o una exposición al frío también pueden provocar una angina de pecho, porque el flujo sanguíneo se desvía de las arterias coronarias hacia otras partes del organismo.
A algunas personas les sobreviene un ataque de angina de pecho, mientras descansan o duermen. Este tipo de angina no provocada, es a veces causada por espasmos de la arteria coronaria y es un signo de un inminente ataque al corazón.





