Valvulopatías

El mal funcionamiento de las válvulas del corazón ocasiona problemas diversos. El corazón es un órgano muscular que tiene cuatro cavidades: dos pequeñas superiores llamadas aurículas y dos más grandes inferiores, que son los ventrículos.
Para controla el flujo de sangre que circula en una sola dirección, cada ventrículo, que es la sección que bombea con más fuerza, ya que tiene que mandar la sangre al resto del cuerpo, tiene una válvula de entrada y otra de salida.
La válvula tricúspide se abre desde la aurícula derecha hacia el interior del ventrículo derecho y la válvula pulmonar desde el ventrículo derecho hacia el interior de las arterias pulmonares.
La válvula mitral, se abre desde la aurícula izquierda hacia el interior del ventrículo izquierdo, mientras que la válvula aórtica, lo hace desde el ventrículo izquierdo al interior de la arteria aorta.
El mal funcionamiento de alguna de estas válvulas cardíacas puede ocasionar diversos problemas que ponen en riesgo la capacidad de bombeo del corazón y con ello la vida del paciente. Esto puede deberse a que se ocasione un problema de regurgitación o insuficiencia valvular, que provoque el escape de sangre por ellas o a que no se abran adecuadamente impidiendo el paso adecuado de cierta cantidad de sangre, lo que se conoce como estenosis valvular.
Embolia cerebral

Ocurre cuando un coágulo sanguíneo o grasa bloquea la irrigación del cerebro. También conocida como stroke o apoplejía, es un enfermedad que pone en riesgo la vida y/o la integridad física.
Es provocada por el bloqueo parcial o total, súbito y brusco de la sangre al cerebro, lo que ocasiona un infarto cerebral. El problema se puede deber a la presencia de tapones de coágulos o grasa en las arterias y venas cerebrales o a la ruptura de vasos sanguíneos que ocasionan derrames cerebrales.
Se presenta a partir de los 40 años, pero con mayor incidencia después de los 70, aunque pueden originarse como resultado de un accidente o traumatismo.
Los ataques pueden durar poco tiempo, lo que se conoce como mini-stroke o ataque isquémico transitorio o durar más, lo que pone en riesgo la vida.
Se produce cuando en un vaso sanguíneo, generalmente del corazón se forma un coágulo o alguna otra partícula errante llamada émbolo y que posteriormente, el coágulo se desplaza y se aloja en una arteria que lleva al cerebro o en el propio cerebro.
Los efectos de una embolia cerebral, que en la mayoría de los casos, deja secuelas, dependen de la parte del cerebro afectada y de la gravedad del daño, es decir de la extensión de la zona lesionada, así como las capacidades de la persona enferma y el estado general de salud integral que presente.
Los coágulos o taponamientos pueden ser originados como resultado de: fragmentos de algún trombo desarrollado en alguna otra parte del cuerpo, por fragmentos de una placa de ateroma, tumores, grasa, burbujas de aire, masas de bacilos entre otros factores.
Como consecuencia de una embolia o taponamiento arterial se produce una isquemia o síndrome isquémico, que es cuando la zona próxima a la arteria afectada empieza a morir por quedarse sin flujo sanguíneo y por lo mismo sin oxígeno, lo que provoca un infarto y hasta necrosis del tejido.
Muchas de las embolias están relacionas con problemas cardiacos como el infarto del miocardio.
Tumores GIST

Los tumores del estroma gastrointestinal, llamados tumores GIST fueron identificados hace muy poco tiempo y pertenecen al grupo de los sarcomas de tejidos blandos, es un tumor del tejido conectivo que rellena o conecta entre sí otros tejidos, como músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos o cartílagos.
Afectan a hombres y mujeres entre los 50 y 70 años, casi por igual, con una incidencia ligeramente superior en hombres. En casos raros pueden presentarse en jóvenes y niños. Son tumores de consistencia blanda que no suelen interrumpir el tránsito del contenido intestinal ni la función de otros órganos, por lo que no suele alertar con síntomas mientras permanece en fase localizada, operable y curable.
Aunque son poco frecuentes, cuando no se diagnostican y tratan oportunamente son muy agresivos. Estos tumores se localizan en el tracto o tubo gastrointestinal, que incluye el esófago, el estómago, el intestino delgado, el colon, el recto y hasta el ano, aunque también pueden extenderse en la capa de tejido que recubre la pared del abdomen, el peritoneo, el apéndice, páncreas o en el epiplon que es una capa de grasa que cubre los intestinos. En raros casos pueden extenderse a los pulmones y huesos.
El sistema nervioso propio del tubo digestivo está formado por un tipo muy peculiar de células llamadas Células Intersticiales de Cajal, que se conectan unas a otras componiendo una red que rodea al tubo en toda su longitud y que envían señales para el tracto digestivo se mueva y traslade los alimentos, cuando se transforman en cancerígenas se desarrolla el GIST.
Uno de los problemas principales es la confusión tanto de los síntomas como el tipo de tumor lo que puede impedir el tratamiento adecuado y oportuno. Durante años se ha confundido con otro tipo de tumores intestinales, sin embargo un examen microscópico ayuda a diferenciarlos.
La diferencia de estos tumores está en el tipo células y tejidos en el que se originan, ya que los tumores GI tienen su origen en células glandulares, es decir son los adenocarcinomas y los tumores GIST tienen su origen en las células intersticiales de Cajal y son sarcomas de tejidos blandos.
Por la confusión en el diagnóstico y el desconocimiento de estos tumores, es importante que si una persona fue tratada hace algunos años de un tumor intestinal y ha recaído no se descarte una biopsia del tumor original para descartar si es leiomiosarcoma o un tumor GIST.
Púrpura trombocitopénica idiopática

Se le conoce también como púrpura trombocitopénica inmune y es un padecimiento que afecta con más frecuencia a mujeres que a hombres y es más común en niños que en adultos, siendo que en esta etapa de la vida, afecta a ambos sexos por igual.
Es uno de los tipos de hemorragia vascular, que se caracteriza por la presencia de muy pocas plaquetas en la sangre, debido principalmente a una reacción del propio sistema inmunológico que causa su destrucción.
Se desconoce cuál es su origen pero se presenta cuando las células del sistema inmunológico conocidas como linfocitos, producen anticuerpos contra las plaquetas y las destruyen.
Las plaquetas son células sanguíneas cuya función es la de coagular la sangre y prevenir hemorragias, ya que se juntan para taponear los pequeños orificios o heridas que se producen en los vasos sanguíneos dañados.
Cuando el sistema inmune produce anticuerpos, las plaquetas son destruidas en el bazo y con ello la sangre queda desprovista de ellas.
El resultado de tener las plaquetas bajas, puede ser: una erupción cutánea característica que presenta hematomas de diversos tamaños con facilidad. También en las mujeres puede presentarse un sangrado menstrual anormal o en algunas personas puede haber pérdida de sangre repentina y severa proveniente del tracto gastrointestinal, lo que puede ocasionar severas anemias.
En los niños algunas veces la púrpura se presenta después de una infección viral y sigue su curso sin necesidad de tratamiento específico.
En los adultos, por lo general se presenta como una enfermedad crónica que puede iniciarse después de una infección viral, o por el consumo de algunos medicamentos, por un embarazo o por otros trastornos del sistema inmune.
Narcolepsia, sueño irresistible

Tendencia al sueño en forma de crisis, que se presenta a cualquier hora y lugar. Es la causa más frecuente de hipersomnia y es una enfermedad neurológica afecta el sueño.
Se manifiesta por tener la tendencia al sueño en forma de crisis agudas que se presentan a cualquier hora y el cualquier lugar. Esta clase de sueño llamada narcoléptico, se caracteriza por ser más corto y profundo que el sueño normal.
La persona que la padece no puede evitar dormirse en cualquier situación, los ojos se le cierran pesadamente y el tono muscular disminuye bruscamente cuando se duerme, lo que puede ocasionar caídas bruscas de la cabeza, el mentón o caídas al suelo.
Dado que los síntomas pueden variar ampliamente en su naturaleza y gravedad, el diagnóstico es frecuentemente difícil pero esta enfermedad puede tener un gran impacto en la calidad de vida de los que la padecen por los problemas y fracasos laborales, educativos y sociales, además de los accidentes que pueden sufrirse al dormirse bruscamente.
No se sabe bien su origen, pero en algunos casos puede manifestarse después de alguna enfermedad del sistema nervioso central, como puede ser la encefalitis. Las manifestaciones pueden iniciarse durante la adolescencia o de forma más general en la tercera o cuarta década de la vida y muchos estudios que están en proceso la relacionan con el exceso de producción en el cerebro de un lípido denominado oleamida, que tiene el mismo efecto que la mariguana.
Existen varias enfermedades asociadas a la narcolepsia: como son: la esclerosis múltiple, la cataplejia aislada, el nistagmus congénito, el síndrome de Turner, el lupus eritematoso, la ataxia cerebelosa y otras más, la mayoría de tipo hereditario.
Los síntomas suelen iniciarse en forma de excesivos deseos de dormir, durante la segunda o tercera décadas de la vida y después otras manifestaciones pueden aparecer en forma lenta o brusca. Los síntomas secundarios incluyen sueño nocturno fragmentado y comportamientos automáticos. Cuando es grave, puede producir la caída al suelo con la posible lesión consiguiente.
Durante un ataque, que puede durar hasta varios minutos, el paciente no puede moverse, a pesar de que los ojos y el diafragma no se encuentran afectados. Durante este tiempo permanece despierto, preocupado por su entorno y capaz de recordar los detalles de lo sucedido, a pesar de que puede quedarse dormido si la crisis se prolonga.
Entre los síntomas, de esta enfermedad, están:
- Somnolencia excesiva diurna.
- Cataplejía o pérdida abrupta del tono muscular, que se aprecia como sensación de “aflojamiento o debilidad” del cuerpo, el maxilar inferior, la cabeza se ladea, las rodillas pueden llegar a perder su fuerza, y se puede perder también momentáneamente el habla, cuando la persona se queda dormida o es desencadenado por emociones intensas o risa.
- Alteraciones del sueño REM es decir, en la etapa de sueño de movimientos oculares rápidos donde se observa la mayor pérdida del tono muscular.
- Parálisis durante el sueño, es una experiencia desagradable, ya que se define como la imposibilidad de moverse por unos minutos, al despertar.
- Alucinaciones hipnagógenas, se presentan al dormirse y son sueños muy vividos, por lo general terroríficos, que también pueden presentarse al despertar, a estas se les conoce como hipnopómpicas.





