Dietas exprés contra la resaca

Algunas recetas y dietas te ayudarán a desintoxicarte e incluso a perder un kilo al día pero ¡ojo! no las hagas más de una o dos veces en semana.
Se recomienda conceder a tu organismo un tiempo para reponerse si es que el atracón ha sido causa de tu empacho y de tu resaca . Se recomienda estar un día entero a dieta en la “al menos durante 48 horas”. Sus alimentos prohibidos en esta dieta desintoxicante estacional serían: el azúcar, dulces, alcohol, fritos, café, harina, bebidas gaseosas, grasas animales y cítricos y en cuanto a los permitidos estarían los cereales integrales, las frutas y las verduras, queso tipo requesón y legumbres con moderación. La propuesta de dieta sería:
- Desayuno: Fruta fresca (a elegir: manzana, pera, melocotones, melón, uvas y albaricoques). 1 rebanada de pan integral con miel. Té flojo o café de cereales.
- Media mañana: Un zumo de frutas naturales.
- Comida: Sopa de verduras. Compota de manzana con 2 galletas de avena o centeno.
- Merienda: Zumo de frutas naturales.
- Cena: Zumo de zanahoria, remolacha y apio (la mejor verdura para la vesícula), arroz integral y compota de manzana. Antes de acostarte, tómate una pequeña infusión de diente de león.
Se recomienda distintas fórmulas detox adaptadas a tus propias necesidades. Eso sí, lo básico es apostar por recetas en las que prime la ingesta de líquidos (infusiones, caldos y consomés de efecto drenante) así como la de aquellos alimentos como la piña o la alcachofa, que favorecen la diuresis, te ayudan a deshincharte, a limpiar el organismo, eliminar toxinas y recuperar el buen funcionamiento metabólico.
Consumo excesivo de cafeína

El consumo excesivo de cafeína puede ser el responsable de que escuche voces cuando no hay nadie cerca o ver cosas que no están allí.
Las personas que toman más de siete tazas de café instantáneo al día, o su equivalente, son tres veces más propensos a tener este tipo de alucinaciones con respecto a las personas que consumían sólo una taza diaria.
Algunos estudios sugieren que la cafeína podría reducir el riesgo de cáncer de ovario en las mujeres, mientras que otros estudios descubrieron que demasiada cantidad de dicha sustancia duplicaría el riesgo de un aborto espontáneo.
Los beneficios de beber café

Muchos estudios alrededor del mundo demuestran que esta bebida ofrece una gran cantidad de beneficios para quienes lo beben, entre ellos están:
- Reducción de dolores de cabeza: Ayuda a disminuir las cefaleas, de ahí que se utilice la cafeína en algunos analgésicos.
- Previene enfermedades crónico-degenerativas: Consumir café de forma moderada puede reducir el riesgo de padecer males como la diabetes, el Parkinson, el Alzheimer, algunos problemas cardiovasculares y la cirrosis.
Según estudios que se han realizado últimamente por universidades como Cambridge o Harvard hay varios beneficios por la cantidad de antioxidantes que tiene el café, seis veces más que el té. Aunque lógicamente la forma de comercializar el té por los antioxidantes, pero el café tiene seis veces más.
Sin embargo, el bebedor de café no debe excederse en el consumo de esta infusión, pues la cafeína también es un fuerte irritante del sistema digestivo y podría producir taquicardias.
Mujeres jovenes con cáncer de mama

En México, 40% de los 36 casos diagnosticados diarios de cáncer de mama corresponden a mujeres menores de 50 años, lo que evidencia que en México esta enfermedad ataca a jovencitas desde los 20 años de edad
Las mujeres mexicanas reciben un diagnostico tardío y son las más jóvenes en padecer cáncer de mama con relación a Canadá y Estados Unidos.
La experta señaló que en México se realizan varios estudios sobre el cáncer de mama, y se lleva a cabo uno en especial en la región del norte del país dirigido a evaluar la susceptibilidad genética que las mujeres más jóvenes reportan con esa enfermedad.
Bronquiolitis obliterante

Es una enfermedad que afecta a los bronquiolos pulmonares, que son infinidad de ramificaciones que parten de los bronquios, se localizan dentro de los pulmones y al final de cada uno de ellos, se encuentran millones de alvéolos pulmonares en los que se lleva a cabo la importante y vital función del intercambio de gases, es decir se introduce el oxígeno en la sangre y se expulsa el bióxido de carbono.
En la bronquiolitis, se desarrolla una inflamación de los bronquiolos pulmonares, que causa una obstrucción lenta y progresivamente de los mismos, lo que dificulta el pasaje del aire y ocasiona una sensación de asfixia.
Hay dos tipos de bronquiolitis obliterante.
- La bronquiolitis obliterante constrictiva: que se manifiesta por el reemplazo progresivo del tejido pulmonar normal por otro de tipo fibroso y granuloso en los bronquiolos respiratorios, conductos aleveolares y alvéolos. Esta enfermedad no es muy común, pero cuando se presenta es irreversible y de evolución prolongada y progresiva, con una gran obstrucción al flujo de aire en los pulmones.
- La bronquiolitis obliterante proliferativa, que se caracteriza por la presencia de secreciones en el interior de los bronquiolos como si se tratara de una neumonía. Es mucho más frecuente y puede controlarse con un tratamiento adecuado y oportuno. Suele afectar principalmente a personas entre los 40 y 50 años y se manifiesta por tos productiva, es decir con flemas, dolor al tragar, dificultad para respirar sobre todo al realizar algún esfuerzo, pérdida de peso, dolor en el pecho y malestar general.
La bronquiolitis puede tener su origen en múltiples causas que pueden ser:
- Infecciones pulmonares virales o bacterianas.
- Puede aparecer después de un trasplante de pulmón.
- Inhalación de humos tóxicos y de cigarrillo.
- Inhalación de gases irritantes.
- La exposición laboral a elementos contaminantes tóxicos o a ingredientes volátiles saborizantes de las fábricas de productos alimenticios.
- El uso de algunos medicamentos como las cefalosporinas, amiodarona y otras.
- La inhalación y uso de drogas como la cocaína, el polvo de ángel, el cloruro de etilo y otras.
El principal síntoma de una bronquiolitis, es la presencia de tos y una gran dificultad para respirar que cada vez es más severa.





