Consecuencias de una laringectomÃa

La laringectomÃa total tiene muchas consecuencias. Origina una afectación permanente de la voz. El paciente deberá acostumbrarse a utilizar métodos alternativos de comunicación. Los más sencillos consisten en libretas y ordenadores portátiles o pizarras que el afectado puede tener siempre consigo y utilizar en todas las situaciones comunicativas.
Otros métodos pasan por recurrir a un electrolaringófono, un aparato pequeño con una membrana plástica que vibra y funciona con pilas, o aprender a emitir voz esofágica, que consiste en empujar de forma voluntaria y continuada el aire acumulado en la parte superior del esófago, lo que produce vibraciones en sus paredes que facilitan el sonido. Las palabras se articulan con los labios, la lengua y el paladar (el tono de voz suele ser grave con un timbre ronco).
La laringectomÃa puede afectar también a la deglución de los alimentos, asà como modificar las sensaciones de olor y gusto. Esto provoca que los pacientes pierdan de manera momentánea el interés por la comida.
La afectación corporal es una de las peores consecuencias de la intervención. El estoma puede convertirse en un problema psicológico y afectar a la autoestima. Se transforma en una fuente de malestar que requiere un proceso de adaptación. El cuidado de la propia imagen es una buena vÃa para dejar de sentirse incómodo y poco atractivo. Para volver a aceptarse. Cuando el problema va más lejos, se puede contactar con asociaciones y grupos de ayuda mutua para intercambiar experiencias, informaciones y recursos.
Notas más comentadas
Continua navegando« « Nueva oleada de gripe A(H1N1) en México.| ¿El corazón de la mujer es más fragil? » »





