Linaza, para el estreñimiento
La linaza es una pequeña semilla que proviene de la planta del lino, la cual, gracias a la cantidad de fibra dietética, ácidos grasos polinsaturados y fotoquímicos que contiene, aporta grandes beneficios a la salud.
Un 40% de la semilla de linaza se compone de fibra; por ello, es importante consumirla para tratar el estreñimiento crónico u ocasional, pues es un laxante suave, no irritante. Es empleada para tratar la gastritis y, sobre todo, es preventiva del colesterol alto. Gracias a Ia cantidad de ácidos grasos Omega 3 que contiene, se ha vuelto popular en las dietas, ya que esa cualidad la convierte en un poderoso tratante de enfermedades cardiovasculares.
¿ SABIAS QUÉ?
-El aceite de linaza es rico en grasas monoinsaturadas.
-Su consumo moderado puede prevenir o reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
-Es auxiliar en el control de la presión sanguínea e inhibe reacciones inflamatorias que pueden endurecer las arterias.
Receta antiestreñimiento
Toma linaza antes del desayuno. En un vaso, vierte una cucharada de linaza, cúbrela con aqua y dé¡jla reposar toda Ia noche. La mañana siguiente, añade el jugo de un limón y una o dos cucharaditas de miel. Mezcla perfectamente y bebe poco a poco.
Consejos para no enfermarte en Invierno
En esta temporada el frío cada vez más intenso. A fin de no enfermarrte con trastornos de las vías respiratorias te sugerimos.
Bebe líquidos calientes para conservar tu temperatura corporal.
Abrígate correctamente y no olvides taparte pies, pecho, cuello y manos.
Evíta saludar de mano o beso a quienes estén con gripa o tos.
Báñate una hora antes de salir de casa.
Consume frutas y verduras ricas en vitamina C.
Reduce tu consumo de tabaco
Tapas: controla tu mente y energía
La palabra se deriva de “tap” o quemar, y se refiere a cultivar voluntariamente la autodisciplina para purificar, perfeccionar el cuerpo y nuestros sentidos. Es la práctica de conservar la energía y dirigirla hacia la meta del yoga, a unirte con lo divino. Obviamente para ello, necesitamos ejercitar nuestra autodisciplina. Tenemos que controlar nuestros apetitos físicos y nuestras pasiones. Es necesaria la disciplina diaria.
Si dedicamos diariamente 15 minutos a meditar, fortaleceremos nuestro cuerpo, nuestra mente y nos hará ser consistentes e impecables.
Existen tres tipos de autodisciplina voluntaria a las que se les llama Austeridades. Al seguirlas, verás cómo controlas tu mente y energía:
1. Las del cuerpo, que nos hacen referencia al hecho de reverenciar a los maestros y sabios, purificar el cuerpo y ser impecables.
2. Las del habla, se asocian a comunicarse sin causar dolor al otro, el ser verdadero y decir sólo 10 que es gentil y benéfico.
3. Las de la mente, que se refieren a dejarla libre de objetos, al contenerte, al practicar continuamente el silencio y la serenidad mental.
Algunas formas para practicar tapas en la vida diaria:
- Ser consistente e impecable en tus palabras.
- Subirte a tu tapete de yoga todos los días.
- Sentarte a meditar al menos 15 minutos diarios pase 10 que pase.
- Practicar el dicho: “si no vas a decir algo positivo del otro, mejor no digas nada”.
- Tener una práctica constante y regular.
- Estar en silencio absoluto durante un día completo.
- Practicar una y uno de frutas por un día.
- Decir que no a aquello que sabes que te hace daño, aunque tengas ganas. (Por ejemplo, comerte un pedazo de pastel adicional).
Alimentos enérgeticos
Ya están aquí los días fríos y te pueden causar desgano. No bajes la guardia y actívate con un bocadillo caliente y energético que te ayudará a recobrar la fuerza que necesitas.
Pica la papa en cuatro o cinco puntos y métela al micro por 5 minutos (en su máxima potencia).Ábrela por la parte supenor, añade el yogur espolvorea el pimentón y perejil picado.
Sólo consumirás 150 calorías y 1 g de grasa.

Ejercicios para quitar el dolor de cabeza
Cuando tu cabeza grita ¡bastal, es mejor darte un break y practicar estos ejercicios que te ayudarán a aliviar ese dolor cabeza.
1. Acuéstate sobre el piso, pon las palmas en el suelo y eleva las piernas a 90°. Impulsa tu cadera hacia arriba y trata de llevar las pIernas detrás de la cabeza. Respira y manténte así por cinco minutos. Puedes utilizar una cobija doblada para crear espacio en tu cuello. Recarga toda la espalda en la cobija y que los hombros queden al borde de ésta.

2. Párate con las piernas separadas y las manos en tu cintura. Baja tu espalda en línea recta hasta donde llegues. Coloca la cabeza sobre el bolster.

3.Sentada con las piernas juntas y estiradas al frente, lleva tu torso hacia las rodillas. Utiliza un bolster para colocar tu cabeza de lado. Relaja los brazos a los costados.






