Libérate de tus emociones
Las emociones más tóxicas y comunes son la ostilidad, la ansiedad, el resentimiento, la culpa, la desesperanza. Toma conciencia de ello y estaura tu conexión mente-cuerpo. (por Deepak Chopra)
Las emociones son una cosa misteriosa y, la mayoría de las veces, peligrosa. Hace treinta años, la medicina mente-cuerpo reveló al mundo la conexión que existe entre emociones y enfermedad. La llamada personalidad cáncer estuvo de moda, precedida por personalidad tipo A, ligada a los ataques de corazón tempranos. A pesar de los avances que ha habido con los medicamentos para la depresión y la ansiedad, las emociones tóxicas siguen teniendo mucho peso, al jugar su papel secreto dentro de las causas de todas las formas de enfermedad.
Las emociones más tóxicas son la hostilidad, la ansiedad, resentimiento acumulado, la culpa, la desesperanza y la presión. Lo que las hace tóxicas es que interrumpen al sistema inmune y alteran drásticamente los niveles hormonas. Los investigadores probaron hace mucho tiempo que las ratas de laboratorio criadas bajo condiciones de mucho estrés están mucho más propensas a las enfermedades ya una muerte temprana. Pero los humanos tienen mucho más control sobre los efectos tóxicos de sus sentimientos.
El ciclo de las emociones siempre regresa a la conexión ente-cuerpo. He descubierto que hay pasos definitivos que lalquier persona puede seguir para sanar su conexión cuando esto pasa, el flujo de emociones -buenas y malas vuelve a su estado saludable.
1. Aduéñate de tu emoción y responsabilízate de ella
No puedes culpar a otros de tus sentimientos, son todos tuyos.
Si te enojas por los malos conductores en la calle, la causa no está en ellos, sino en ti. Es mucho menos importante el estrés externo que la manera en que lo manejas. Las personas que se ven a ellas mismas como la fuente de sus propios sentimientos, han dado un paso importantísimo hacia su curación. En lugar de decirle a alguien: “Me haces enojar (o sentirte celosa o asustada u ofendida)”, cambia tu reacción a: “Esta situación me está causando sentimientos de enojo.” No es sólo una receta, es la verdad.
2. Céntrate en la sensación que te producen las emociones, no en su contenido.
Todas las emociones tienen resultados físicos, es por ello que nos enferman. Todos tendemos a centrarnos en el qué, quién, cuándo, dónde y por qué del sentimiento. A esto se le llama racionalización. Por fortuna, la mente no puede poner atención a dos cosas al mismo tiempo. De modo que, si dejas de pensar en qué personas te estresan y por qué, y pones atención en tu cuerpo, intentando detectar en dónde está la incomodidad, romperás el ciclo de pensamiento obsesivo que hace que una emoción tóxica continúe más allá de lo debido. No necesitas entender tus emociones, sino disipar su energía dañina.
3. Etiqueta tu emoción en dos niveles. El primer nivel es obvio: todos sabemos cuándo estamos enojados o tristes. Pero el enojo es la emoción más fácil y la tristeza no termina sólo dejándola correr. En un nivel más profundo, siempre existe una segunda emoción. Si constantemente estás atrapado en una situación que te hace sentir estresada, pregúntate qué hay detrás de la máscara de tu primera emoción. ¿Sientes que nadie te escucha? ¿Es tu enojo una máscara que tapa tu inseguridad? ¿En el fondo, te sientes asustada? Hasta que no llegues al segundo nivel, no estarás manejando la parte tóxica de tu emoción. En mi experiencia con cientos de pacientes, si ellos trazan sus sentimientos en algún lugar de su cuerpo, inevitablemente, el segundo nivel de emoción aparece en el corazón o en el estómago. Ahí es donde el pegamento emocional causa que la negatividad se pegue en ti. Como lo anterior resulta inevitable, las emociones de segundo nivel son recurrentes; la gente ha cargado resentimientos o ansiedad a lo largo de su vida, ése es su drama personal. Cuando observes que tus patrones han estado contigo por un largo tiempo, es más fácil ver que éstos no le pertenecen a aquellos a quienes echas la culpa, sino a ti mismo.
4. Expresa todas tus emociones, sin excepción, pero hazlo a través de una válvula de escape sana. Las emociones siempre quieren moverse; sin embargo, su flujo natural es interrumpido por la negación y la represión y se quedan guardadas dentro de ti. Muchas personas han probado que llevar un diario de sentimientos es muy útil, ya que nadie vive en un ambiente en donde las emociones pueden ser expresadas libremente. De cualquier forma, no dirijas tu emoción a cualquier persona. Si te sientes terriblemente lastimado o maltratado por alguien, escribe cada detalle de ese sentimiento en una carta. No dejes fuera ningún pedazo de resentimiento, odio, envidia o dolor. Edita tu carta al día siguiente para asegurarte que está completa y tírala a la basura. Necesitas expresar tus emociones hacia ti primero, no hacia los otros.
5. Libera tus emociones de un modo significativo. En otras palabras, no las dejes pasar simplemente. Tu cuerpo quiere saber cuándo estás conciente de tus sentimientos. Habla con él; dile que vas a lidiar con un repentino arranque de negatividad, aunque tengas que posponer tu reacción para después, y cumple tu promesa. Si necesitas salir a caminar para tener tiempo para ti solo o debes tomarte unos momentos para descargarlo en privado, hazlo. Lo importante es que descubras tu propio proceso o ritual para liberar una emoción. Algunas opciones pueden ser realizar un ejercicio vigoroso, recibir un masaje, reír, respirar profundamente … el rango de posibilidades es muy amplio.
6. Comparte tu proceso con un ser amado. Este es un paso crucial que convierte todas tus emociones en positivas. En cuanto encuentres la lección que tu negatividad quiere darte, se convierte en una fuerza positiva. Tal vez sientes en el fondo que el enojo simepre es malo o que la culpa no debe ser enfrentada. En tu sistema de creencias el que convierte estas emociones en “malas” y, de esta manera, en tóxicas. Comparte esto con tu esposo o amigo más cercano. Déjalos conocer tu proceso y te darás cuenta de que la negatividad comienza a desengancharse mucho más rápido.
7. Celebra contigo. Cuando has dado un paso hacia sanar una emoción tóxica, vas también un paso adelante hacia tu libertad personal. En lugar de que las emociones te usen a ti, estás aprendiendo a usarlas. Ésa es la causa de la celebración y no debes obviar el significado de esa victoria. La naturaleza aborrece el vacío. Cuando dejes salir la negatividad, felicítate y permite que el orgullo sano, la satisfacción y la autoestima llenen ese vacío. Has restaurado la conexión mente-cuerpo, ahora permite que fluyan cosas buenas a través de ella. Esto es tan importante como deshacerte de las cosas malas. Cuando puedas ver que tus emociones son la mejor parte de tu ser, te habrás convertido en un verdadera sanadora de ti misma.
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August 21st, 2008 at 10:41 am
hola que tal pues ultimamente no se lo que me pasa me pongo muy nerviosa me da mucho miedo me empizo alterar y mi corazon empieza a latir muy rapido siento que me muero en ese instante y quisiera saber a que se debe esto qeu siento no se si es tension estres o nervios ayuda por favor
June 22nd, 2009 at 11:30 am
Quiero información sobre el cortisol de boiron y el cortisol homeopatico
MUCHAS GRACIAS